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Entrevista exclusiva con Karen Pinholt,
Presidenta de la Organización Nacional Gay y Lesbiana de Noruega LLH II Parte OSLO, 13/08/2010
(Texto, fotos y video © LIOWLB / AVS / Enkidu Magazine): Ayer, día del
cumpleaños de Agustín, en punto de las 10 de la madrugada acudimos a una de
las organizaciones de la diversidad-sexo-genérica más importantes de Noruega:
LLH – Landsforeningen for lesbisk og
homofil frigjøring (Norwegian lesbian, gay, bisexual and transgender
organization), cuya Presidenta, Karen Pinholt, conversó en exclusiva para tí,
amig@ de Enkidu Magazine. Aquí, para ti, la Segunda Parte de la charla: Karen Pinholt,
Presidenta LLH: … La
parte de la ley que tuvo el mayor impacto en las vidas y en las familias es
el acceso a las lesbianas al tratamiento de fertilidad, algo que ahora está
permitido. Antes de
la ley se volvió común que las lesbianas de Noruega viajáramos a Dinamarca,
donde está permitido, ahí nos hacíamos el tratamiento de fertilidad y
teníamos los bebés aquí. Mis dos hijas fueron hechas de ese modo. Agustin
Villalpando, Enkidu Magazine: Y legalmente? Quiero decir, ya estaban
embarazadas. Karen
Pinholt, Presidenta LLH: Exacto. El gobierno noruego nunca diría de otra
manera mas que yo estaba embarazada y que era mi hijo. Nuestro problema fue
que nosotras queríamos que nuestras hijas tuviesen dos madres legalmente.
Logramos que el gobierno entendiera, hasta tener la ley, que nuestros hijos
necesitaban dos padres, así que pudimos adoptar nuestros propios hijos. En mi
caso, yo adopté la hija que mi esposa dio a luz y viceversa. Pero ahora,
cuando puedes tener el tratamiento de fertilidad en Noruega, ese proceso es
casi automático, si eres una pareja casada, tus hijos casi en automático
tienen dos padres, legalmente hablando. Agustin
Villalpando, Enkidu Magazine: En México existe una controversia sobre el
asunto pues algunos activistas aseguran que estamos centrando la atención
demasiado en el matrimonio y no en todos los otros asuntos que debemos
resolver. El matrimonio no es el fin del activismo, o si? Cuál es tu
perspectiva? Karen
Pinholt, Presidenta LLH: Mi perspectiva es exactamente la contraria, pues
tener todos los derechos legales es apenas el primer paso. Y para nosotros el
derecho legal al matrimonio ha sido la última lucha legal para tener los
mismos derechos que todo el mundo. Los mismos derechos en servicios de salud,
los mismos derechos a ser protegidos por la policía, los mismos derechos para
decir lo que pensamos… y esto ha sido un proceso progresivo. Primero
tuvimos que descriminalizar la homosexualidad y eso apenas ocurrió a mediados
de los 1970’s, asi que tenemos un movimiento constante desde entonces. Y yo
creo que la ley del matrimonio fue la última batalla legal; todavía existen
algunos asuntos legales, pero se trata de asuntos menores. Pero esa
sólo es la base. Ahora es el momento donde inicia el trabajo real duro y se
trata de detener el abuso y el acoso [bullying] en las escuelas, al tiempo
que nos aseguramos que en las escuelas la homosexualidad no sea presentada
como una desviación sino como parte de las variaciones generales de ser un
ser humano; ahora tenemos que asegurarnos de que cuando vayas al doctor, el
doctor no asuma, de manera automática, que eres heterosexual y t trate de una
manera y, tal vez, te de un dignóstico completo y equivocado, basado en
prejuicios sobre ti. Ahora bien, tienes que asegurarte que cuando ocurra una
paliza contra una persona gay, ya que sí puede suceder, la policía
verdaderamente pueda lidiar con el asunto y entrar a esto de la manera
adecuada y todos estos asuntos son cosas en las que estamos trabajando de
tiempo completo y a toda velocidad. Tenemos
que asegurarnos que todo el mundo en este país extenso y largo, en todos
lados, si eres gay puedas tener un lugar donde puedas encontrarte y conocer a
otros así como saber que estas seguro al ser tu mismo. Tenemos
que trabajar en cuanto al mercado laboral. Tu no deberías esconder una parte
de ti en las comidas de trabajo. Tu deberías poder hablar sobre tus
vacaciones con tu pareja, sobre tu cumpleaños y sobre todo lo demás, sin
correr el riesgo de no ser ascendido o teniendo a tus colegas hablando sobre
ti a tus espaldas. Esta es
la parte más dificil y verdadermente la parte más dura, creo yo. Mientras
exista una ley que diga ‘aquí está un grupo de personas con estos derechos
pero tambien está este otro grupo de personas que sólo tienen estos
derechos’. Si nuestro grupo de personas sólo puede tener estos derechos
legales y el Estado pone su sello (de aprobación, N/E) asegurando que este es
el modo en que las cosas existen, entonces la lucha por todos los demás
asuntos que son muy importantes en la vida cotidiana es más difícil, porque
quien acose en el trabajo o quien golpee en la escuela puede decir, “incluso
la ley dice que tu no eres tan bueno como yo”. Así que
para mí, los asuntos legales, los derechos a escoger, son apenas el inicio, es
sólo la base, para llegar a los asuntos que verdaderamente afectan la vida
cotidiana de las personas. Agustin
Villalpando, Enkidu Magazine: Puede ser una pregunta naïve pero tengo que
hacerl. Somos buenos o mejores padres que las parejas heterosexuales? Karen
Pinholt, Presidenta LLH: Yo creo que no. Yo creo que somos tan buenos o tan
malos padres como las personas heterosexuales. Yo no creo que la orientación
sexual haga ninguna diferencia. Yo he visto investigaciones hechas en Estados
Unidos, en Dinamarca y aquí en Noruega que no encuentran diferencias
substanciales entre los niños que crecen en hogares con padres heterosexuales
e hijos que crecen en hogares con padres gays o madres lesbianas. Una de las
pocas diferencias que se han encontrado es que los niños en hogares gay son
usualmente un poquito más tolerantes respecto a las diferencias entre las
personas. Además de eso no he visto ninguna investigación seria que encuentre
diferencias importantes. Incluso hay un investigación, realizada en Dinamarca,
que encontró que los hijos de lesbianas visitan el sistema de salud
psiquiátrico con menos frecuencia que otros niños durante su vida. Así que
los medios dijeron que las lesbianas son mejores en la crianza que los
heterosexuales. Yo creo que eso es sacar las cosas de proporción. Yo creo
verdaderamente que no hay ninguna diferencia. Si somos mejores padres en este
tipo de estudio, podría ser porque sólo las lesbianas que tienen los recursos
mentales y económicos para vivir el proceso y romper las barreras, son las
lesbianas que tienen hijos, tienen más recursos y también pueden proporcionar
a los hijos un ambiente más estable para crecer. En todo caso, los
heterosexuales no se enfrentan a esas barreras para cuando quieren tener
hijos: se espera que ellos tengan hijos incluso aunque tengan dudas al
respecto. Así que enfrentamos dos tipos distintos de presión: Nosotros
tenemos la presión de no tener hijos mientras que los heterosexuales tienen
la presión de tener hijos, así que por supuesto nuestras decisiones están
basadas en ello. Continuará…
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