Merrill
Lynch & Company culpable de discriminación
Merrill Lynch & Company,
la firma de accionistas más grande de Estados Unidos, fue encontrada
culpable de discriminación contra mujeres que trabajaban como
corredoras de bolsa, acorde con un panel de árbitros, por lo que una
de las mujeres recibirá $2.2 millones.
Se trata de la primera vez
en que una firma de Wall Street ha sido encontrada culpable de cometer
discriminación sistemática. En estos momentos existen unos 40 casos
de actuales y ex-corredores de Merrill, quienes acusan a la firma de
discriminación. Esta compañía, al momento, ha pagado más de $100
millones en acuerdos [settlements] con cientos de mujeres que se habían
unido en un caso [class-action case] hace más de cinco años.
Tanto Merrill como la firma
Smith Barney, parte de Citigroup, se encuentran en proceso de resolver
casos por discriminación sexual, en litigio desde fines de los
1990’s. Acorde con las mujeres que trabajaban en dichas firmas,
existió favoritismo hacia los hombres, y se les pagaba más que a las
mujeres aún cuando otras industrias de cuello blanco habían
terminado estas prácticas. Luego del inicio de estos juicios, las
mayores compañías de Wall Street han mejorado el trato a sus
empleadas mujeres y han tomado medidas a fin de prevenir impedir el
acoso sexual.
En 1997, ocho mujeres
representando a 2,800 mujeres, aseguraron haber sido sometidas a prácticas
de discriminación e incluso, en algunos casos de acoso sexual en un
lugar de trabajo hostil. Merrill llegó a un acuerdo para resolver los
alegatos de manera individual, primero por una mediación y luego por
arbitraje [arbitration]. “La falta de Merrill de capacitación,
asesoría o disciplina a los empleados que realizaban actos de acoso
sexual constituye discriminación con malicia o llana indiferencia
respecto a los derechos federalmente protegidos de las empleadas
mujeres,” escribieron los arbitros en su decisión a favor de E.
Hydie Sumner, ex corredora en Merrill. Se trata de la mayor victoria
para las demandantes, y fue emitida por un panel de tres árbitros.
Sumner trabajó en Merrill
en San Antonio entre 1991 y 1997, y aseguró que su supervisor,
Stephen McAnally, acosó a ella, a otras mujeres y minorías, y que su
acoso aumentó luego de que se quejara ante la firma por su maltrato.
En respuesta, McAnally distribuyó por la oficina copias de un artículo
de una revista con el título “Stop Whining” [Deja
de Quejarte] donde se advertía de que “las quejas constantes
pueden costarte tu trabajo,” En compensación, los árbitors
concedieron a Sumner $500,000 así como más de $1.6 millones en pagos
retrasados y ganancias perdidas. En total más de $2.2 millones de dólares.
©Enkidu/NYT 21/4/04