Homofobia desata inédito
conflicto de poderes
Stefania Bianchi
BRUSELAS, 14 oct (IPS) - Los dichos
denigrantes hacia los homosexuales del designado comisario de Justicia y
Libertades Civiles de la Unión Europea (UE) desataron un conflicto sin
precedentes entre las ramas ejecutiva y legislativa del bloque.
Varios miembros del Parlamento Europeo parecen
decididos a impedir la investidura del italiano Rocco Buttiglione, debido
a sus posturas conservadoras sobre el papel social de la mujer y la
homosexualidad.
Buttiglione es uno de los 24 elegidos para integrar la nueva Comisión
Europea (brazo ejecutivo del bloque), presidida por el ex primer ministro
portugués Jose Manuel Durao Barroso, cuya asunción está prevista para
el 1 de noviembre.
El Parlamento Europeo, único órgano de la UE elegido directamente por la
ciudadanía en las urnas, se reunirá el miércoles 27 para aprobar o
rechazar el equipo encabezado por Barroso, aunque no podrá vetar en forma
individual a los comisarios.
El Comité de Libertades Civiles del Parlamento Europeo cuestionó el
lunes a Buttiglione, dirigente del Partido Demócrata Cristiano Italiano y
amigo del papa Juan Pablo II, por haber calificado a comienzos de este mes
la homosexualidad de ”pecado”.
El aspirante a integrar la Comisión Europea también dijo entonces que el
”matrimonio existe para que las mujeres tengan hijos y sean protegidas
por sus esposos”.
Los 732 miembros del órgano legislativo europeo analizaron el miércoles
en Bruselas la nominación de los comisarios, pero no llegaron a un
acuerdo sobre la posibilidad de pedirle a Durao Barroso que cambie la
lista de candidatos a la Comisión.
Los centroizquierdistas exigieron el retiro de Buttiglione, pero no fueron
respaldados por la centroderecha, para quienes este devoto católico de 56
años es ideal para conducir las políticas de la UE sobre libertades
civiles, justicia, inmigración y pedidos de asilo.
El conservador Partido Popular Europeo es la minoría mayor del Parlamento
Europeo, con 268 escaños, seguido por el Grupo Socialista, con 200, los
liberales, con 88, los verdes, con 42, e Izquierda Unida, con 41. El resto
de los legisladores pertenecen a pequeños partidos.
Esta es la primera vez que el Parlamento Europeo se opone a la nominación
de un comisario.
Durao Barroso, destacado dirigente del derechista Partido Socialdemócrata
de Portugal, fue elegido por el propio Parlamento Europeo para suceder a
partir del 1 de noviembre al actual presidente de la Comisión, el
italiano Romano Prodi.
El presidente del órgano legislativo, el socialista español Josep
Borrell, informó que en la reunión del miércoles ”no se adoptó
ninguna postura” sobre la próxima Comisión.
”Ha ocurrido algo nuevo. Esta es la primera vez que se cuestiona a un
comisario específico”, dijo Borrel, para quien se ha originado una
situación que ”puso al Parlamento y a la Comisión Europea en tierra
política virgen”. No habrá una solución en el corto plazo, agregó.
En lugar de pedirle a Durao Barroso que cambie a su equipo de 24
comisarios, los legisladores decidieron aguardar hasta el 21 de este mes,
cuando el presidente entrante de la Comisión se reunirá con Borrell para
analizar la situación.
Barroso dijo el martes que tenía ”plena fe” en todos sus comisarios,
incluyendo a Buttiglione, quien a su vez ratificó sus dichos y señaló
que no renunciará a sus principios morales y religiosos.
Mientras, el gobierno del primer ministro italiano Silvio Berlusconi salió
a apoyar a Buttiglione, pero agravó aun más la situación.
”Pobre Europa... los 'culattoni' (maricas) son mayoría”, escribió el
ministro para los Italianos en el Exterior, Mirko Tremaglia, y desencadenó
otra polémica en Roma.
Toda esta crisis se transformó en una prueba anticipada de la autoridad
de Durao Barroso.
La duda ahora es si la mayoría de los diputados están dispuestos a
sacrificar a toda la Comisión u optarán por tolerar a Buttiglione para
evitar una crisis política en este bloque que en mayo pasó de 15 a 25 países
miembros.
Al parecer, la última opción no cuenta con mucho respaldo.
Parlamentarios socialistas hicieron una dura advertencia a Durao Barroso
este jueves, al considerar ”inaceptable” que él intentara ”mantener
un diálogo con el Parlamento (Europeo) a través de los medios de prensa”.
”Si Durao Barroso quiere tener confianza con los socialistas, deberá
adoptar otra forma de tratar con este órgano”, dijo el
europarlamentario socialista alemán Martin Schulz.
Por su parte, el europarlamentario liberal Chris Davies instó a sus
colegas a examinar pormenorizadamente a cada uno de los comisarios
propuestos por Durao Barroso.
”Debemos insistir en que la postura del Parlamento electo tiene
prioridad sobre los miembros de la Comisión”, señaló el miércoles en
un comunicado.
”La pelota está en la cancha de Durao Barroso. No queremos sangre, sino
sólo que se respete nuestra postura. Si él quiere meter la cabeza en la
arena creyendo que puede ignorar al Parlamento Europeo, que no se
sorprenda si vetamos toda la Comisión”, advirtió.
En caso de que el Parlamento no confirme a la Comisión, el bloque europeo
se quedaría temporalmente acéfalo a partir de noviembre y en medio de
una grave crisis política de difícil solución. (FIN/2004)
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