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El
poppers es adquirido mayoritariamente por la comunidad
gay masculina. |
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Nacho González Maura.
El inhalador sexual conocido como poppers está haciendo furor en San
Francisco entre la comunidad gay. Las autoridades están tratando de
concienciar a todos los que lo utilizan informando del peligro que
conlleva esta droga que en nuestro país [España - ENKIDU]continúa siendo
"legal", ya que puede adquirirse fácilmente en sex shops y
bares de copas mediante sútiles tapaderas como "incienso" o
"limpiador de cabezales". Realmente, los especialistas no se
explican el incremento en el uso del poppers, pero se está sugiriendo
que el desconocimiento que traen consigo las nuevas generaciones de gays
es la principal causa. La carga perjudicial de este inhalador llega a
extremos tales que puede ser un fácil transmisor del virus del Sida, ya
que la fuerza con la que hay que aspirar el líquido conlleva su parte
de riesgo. En este sentido es similar al consumo de cocaína, donde
compartir un simple billete enrollado con un seropositivo puede ser una
vía de contagio.
¿Qué es el poppers?.
El poppers es nitrato amílico, isobutílico o butílico. En un
principio, el nitrato amílico era utilizado para tratar la angina de
pecho, un problema cardiovascular. Actualmente, esta droga está
compuesta de nitrato butílico, que es una sustancia bastante similar a
la anterior. Sus efectos son vasodilatadores. Cuando se inhala, los
vasos sanguíneos se dilatan, el corazón late más rápido y la sangre
fluye hacia el cerebro, provocando fuertes palpitaciones en la cabeza
que engloba lo comunmente llamado como "subidón" de poppers.
Sus efectos no duran más de dos minutos, casi siempre unos segundos, y
puede llegar a ocasionar fuertes mareos, bajadas de tensión, palidez y
vértigos, así como un cambio de visión y un pulsante dolor de cabeza.
La utilización del poppers predomina en el público gay masculino y se
limita a situaciones muy determinadas. En una discoteca puede inhalarse
para realzar los efectos de sustancias psicotrópicas como el éxtasis,
el speed o el LSD. Por otro lado, también se está llegando a la
peligrosa moda de mezclar el poppers con Viagra, lo cual multiplica los
riesgos de parada cardíaca. A nivel sexual, sus efectos realzan el
orgasmo y la excitación, aunque su consecuencia puede ser una difícil
constancia de la erección. Si se utiliza con mucha frecuencia puede
llegar a causar una tolerancia, aunque generalmente, tras un corto
periodo sin utilizarlo, se suele volver a la sensibilidad hacia esta
perjudicial sustancia.
Riesgos específicos.
El riesgo que conlleva la utilización del poppers, con la excesiva
dosis de nitratos que supone para el organismo, es la reducción del oxígeno
sanguíneo, lo cual puede llegar a generar la muerte, sobre todo en
personas que han llegado a tragar consciente o inconcientemente esta
sustancia. Asimismo, se puede llegar a sufrir de grandes irritaciones
alrededor de los labios, mejillas y sobre todo en la nariz, principal
"sufridora" externa del poppers. La mortalidad se eleva al
cuadrado en personas con problemas de anemia, glaucoma o propensos a
enfermedades cardiovasculares. El poppers es una de las sustancias más
inflamables que existen, y a la mínima chispa de cigarrillos,
encendedores, etc, puede llegar a provocar un incendio rápidamente. Por
otra parte, y a pesar de las divergencias existentes entre la comunidad
científica y como ya hemos expuesto, esta droga puede llegar a ser una
buena conductora del contagio por VIH. Hay que recalcar la imposibilidad
de encontrar la sustancia en la sangre, ya que se volatiliza al instante,
de hecho un bote que no se use frecuentemente, se evapora en cortos
periodos de tiempo.
La facilidad de adquisición del poppers.
Como en otros lugares, en España el poppers se encuentra en una situación
jurídica bastante ambigüa y apartada. El líquido se presenta en pequeñas
botellitas de cristal, ya que es bastante corrosivo hacia el plástico.
Su ilegalidad es relativa, ya que se puede comprar fácilmente en puntos
de venta como sex-shops solicitándolo bajo en nombre tapadera de "limpiador
de cabezales para vídeo". Asimismo, se pueden conseguir en bares
de copas, clubs y tiendas de ropa ubicados en zonas preferentemente
gays, debido al masivo consumo de esta comunidad hacia la perjudicial
sustancia. Su apariencia puede ir también acorde a los botecitos de
esencias y ambientadores para quemar. De esta manera, las ganancias se
aseguran a través de estas pequeñas sutilezas a la hora de adquirir
este mortal producto, y de paso los que lo venden se lavan las manos.
La enorme facilidad con que se consigue el poppers no termina aquí. Hay
web sites en internet donde se puede hacer una compra on line
de la sustancia. Estamos hablando de sistemas descarados de promocionar
el poppers sin informar a los usuarios de sus efectos perjudiciales. Y
esta publicidad también viene dada por ciertos portales de temática
gay que utilizan el poppers como dibujito recurrente en sus chats y como
logo para el teléfono movil bajo lemas como "Adictos al
poppers". De ahí viene toda esta relativa ilegalidad de la que
venimos hablando y la cara dura de los que han promovido e implantado su
uso en la comunidad gay, fomentando el incremento de compradores
desinformados y aprovechándose del estímulo de muchos a la hora de
probar "nuevas experiencias". Con asuntos como este, se ve
claramente como este colectivo es manipulado y utilizado para diversos
fines. El dinero siempre está detrás de todo esto, y los gays de países
desarrollados parece que ofrecen bastantes beneficios, lo cual es
sutilmente aprovechado por unos cuantos indeseables.
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