El presidente que murió sin
estado
Ferry Biedermann
RAMALA, Cisjordania, 11 nov (IPS) - Durante
casi cuatro decenios hasta su muerte este jueves en París, Yasser Arafat
dominó la política palestina, emblematizó la lucha de su pueblo por la
autodeterminación y fue, para millones de compatriotas suyos dispersos
por el mundo, un representante permanente.
Dondequiera que hubiera palestinos, Arafat los
representaba como jefe de la Organización para la Liberación de
Palestina (OLP), que la Liga Arabe consideraba ”el único representante
legal” de ese pueblo. Manejaba la organización con mano de hierro.
Arafat asumió el liderazgo de la OLP en 1969, dos años después de la
incorporación a la organización del movimiento Fatah, que promovía la
lucha armada contra Israel. Tanto Fatah como la OLP fueron fundadas en el
exilio.
En ese entonces, Israel existía dentro de lo que se llamaba la ”línea
verde”, una demarcación fronteriza del cese del fuego tras la guerra
que llevó a la fundación del estado judío en 1948, después de la
aprobación por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de un plan
de partición de Palestina.
El territorio israelí no incluía entonces Cisjordania (incluida Jerusalén
oriental, reclamada por los palestinos como capital de su futuro estado),
la franja de Gaza ni las alturas del Golán.
La guerra árabe-israelí de 1947-1948 desplazó a unos 700.000 palestinos
de áreas que el plan de la ONU había asignado a Israel y de otras que el
estado judío capturó durante la guerra.
El resto de los territorios asignados a un futuro estado palestino fue
tomado por países árabes vecinos. Jordania se anexó Cisjordania,
incluida Jerusalén oriental, y Egipto tomó la franja de Gaza.
En la ”guerra de los seis días” de junio de 1967, Israel capturó
esas áreas, además de la meseta del Golán, perteneciente a Siria, y la
península del Sinaí, de Egipto. Del Sinaí se retiró por el acuerdo de
paz de Camp David con Egipto, firmado en 1977.
La guerra de los seis días desató otra ola de refugiados palestinos,
unos 300.000. Desde 1989, la Oficina de Socorros y Trabajos de las
Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA,
con sede en Ginebra) se encarga de ellos en ”campamentos” de Gaza y
Cisjordania o en países vecinos. Se trata del único organismo de la ONU
que se ocupa de un grupo específico de refugiados.
La OLP representa nominalmente a todos los palestinos: los de Gaza y
Cisjordania, refugiados o no, y a los de países árabes y el resto del
mundo.
Todas las principales facciones palestinas, como el Frente Popular para la
Liberación de Palestina (FPLP) y el Frente Democrático para la Liberación
de Palestina (FDLP) fueron alguna vez parte de la OLP.
Tras el estallido de la primera ”intifada” o insurrección palestina
contra la ocupación israelí, en 1987, surgieron dos grupos
fundamentalistas musulmanes: el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas)
y la Jihad Islámica, autores de numerosos atentados suicidas contra
objetivos israelíes.
Ninguno de ambos grupos integra la OLP y se oponen a casi todas las políticas
de la organización, pero a veces son invitados a reuniones importantes.
En 1993, la situación cambió con la firma de los acuerdos de paz
negociados en Oslo, que establecieron la Autoridad Nacional Palestina (ANP)
en Gaza y Cisjordania.
La ANP celebró sus propias elecciones para el Consejo Legislativo y para
la presidencia en 1996. Hamas y Jihad no participaron, y Fatah ganó la
elección por abrumadora mayoría. Así, Arafat se transformó en el
presidente de la ANP, y siguió siendo jefe de la OLP.
Los palestinos en todo el mundo se estiman entre nueve y 10 millones,
entre ellos 1,2 millones que viven en Israel, según cifras de la Oficina
Central de Estadísticas de Palestina, la Oficina Central de Estadísticas
de Israel y varios estudios internacionales.
La población de los territorios palestinos, incluida Jerusalén oriental,
no llega a 3,5 millones. Cerca de 2,3 millones viven en Cisjordania
(200.000 de ellos en Jerusalén) y 1,2 millones en Gaza.
Esto deja a más de 4,5 millones fuera de la ”Palestina histórica”.
La mayoría vive en el mundo árabe, y unos 500.000 en el continente
americano.
La población de Gaza y Cisjordania es supuestamente gobernada por la ANP,
aunque esos territorios están controlados por Israel. El Consejo
Legislativo o parlamento palestino se ha limitado en general a poner el
sello de aprobación a las decisiones de Arafat.
Bajo presión de Israel y su aliado Estados Unidos, en 2003 se creó el
cargo de primer ministro, porque ninguno de esos dos países quería
tratar con Arafat. Pero el nuevo puesto resultó ineficaz, en gran parte
porque Arafat seguía siendo presidente de la OLP.
El primer jefe de gobierno fue Mahmoud Abbas, el segundo de Arafat en el
poderoso Comité Ejecutivo de la OLP y en el comité central de Fatah.
Pero sus credenciales no lo ayudaron, y fue expulsado del cargo cuatro
meses después de su asunción.
Ahmed Qureia, ex presidente del Consejo Legislativo, se transformó
entonces en el primer ministro, puesto que ocupa hasta ahora.
Qureia, también conocido como Abú Alá, asumió algunas de las
responsabilidades de Arafat en la ANP. Abbas, llamado Abú Mazen, se
encargó de la conducción de Fatah y de la OLP.
De acuerdo con las leyes de la ANP, tras la muerte del presidente se debe
llamar a elecciones en un plazo de 60 días. Raui Fatuh, presidente del
parlamento, ejercerá las funciones del ”rais” (presidente de la ANP)
hasta los comicios.
Fatah tendrá que elegir un nuevo líder en su conferencia supuestamente
anual. Y el Congreso Nacional Palestino de la OLP, que se reúne aún con
menos frecuencia, deberá elegir un nuevo jefe. (FIN/2004)
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