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SEPTIMA VICTIMA -Darkness MI EXPERIENCIA
por © Agustín Villalpando/Enkidu Entré al cine con la mente expectante. Lars y Carlo estaban a mi lado. Les había dicho que las películas de terror me dan miedo y que sólo voy con alguien que esté a mi lado. Carlo intentó hacer algún chiste. Lars compró las palomitas y refrescos. Se hizo la obscuridad e inició la película. Una serie de fragmentos de un diálogo entre un menor y un investigador. El menor no tiene recuerdos, pero hay imágenes que regresan a su inconsciente y lo vuelven a atrapar. Las imágenes aparecen en una vertiginosa cadena escénica, donde hay adolescentes -ellos y ellas-, una casa obscura con una puerta con cristales que permiten que entre la luz pero no las imágenes.
El cambio de escenario, un susto en medio del cine. Una semana donde la
familia recién llegada se instala pero no termina de acomodar sus cosas.
Las cajas de la mudanza siguen sin abrirse... La pasión, los laberintos
de los recuerdos. Las escenas estadounidenses en que uno sabe que la
clave "es la casa" o "el eclipse" -cuando el día se
convierte en noche-.
La noche del cine, la obscuridad que rodea, el ánimo por descubrir quiénes
son las tres personas en la foto, que parecen hombres travestidos del
siglo antepasado, pero no te voy a decir. Los dibujos, los colores que
se mueven. El arquitecto cojo, que vigila hasta que ve a esta familia.
Los símbolos y finalmente, la obscuridad. Un túnel, pero de este sólo
se observa, al final, más obscuridad.
Durante los 99 minutos de film, la actuación se la llevan tres actores:
Anna Paquin, quien demostró una vez más que su éxito en El Piano no
era mera casualidad; Fele Martínez, quien participó en Tésis y
Hemingway; y finalmente, pero no por ello menos impactante, el
debut de Stephan Enquist, nacido el 26 de junio de 1992, de quien
estoy seguro continuaremos escuchando, viendo y degustando en el futuro.
La edición es buena, a veces excelente. La música es parte primordial,
al igual que las imágenes -aunque no necesariamente vimos algo
nuevo o espectacular, sino una edición y dirección atinadas. En
fin, con dirección limpia, buenos toques de sobresalto, y un anticlímax
peculiar "Darkness [Obscuridad] LA SEPTIMA VICTIMA" debe ser
vista por quienes gustan de agarrar la mano o la pierna de quien está a
su lado en la butaca, así como por admiradores de alguno de los actores.
No hay desnudos, pero se ven hombres y mujeres muy atractivos.
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