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Los fallecidos en el maremoto del Índico suman casi 60.000
GALLE, Sri
Lanka (Reuters) - El mar y los escombros de las ciudades costeras
alrededor del Océano Indico devolvieron el martes decenas de miles de cadáveres,
elevando la cifra de víctimas del poderoso maremoto del domingo a casi
60.000.
La destrucción
apocalíptica que causó la gigantesca ola, o tsunami, dificulta los
esfuerzos de los gobiernos y las agencias de ayuda humanitaria, que además
de rescatar supervivientes deben asistir a millones de personas
desplazadas que se enfrentan a posibles enfermedades entre tantos cadáveres
en descomposición.
Pero la
Organización Mundial de la Salud dijo desde Ginebra que lo peor puede
estar aún por venir debido a que las enfermedades y epidemias por la
descomposición de los cuerpos y la falta de agua potable podría matar a
miles de personas más.
Mientras las
familias apenadas en las ciudades devastadas de la costa enterraban a sus
muertos otros, entre ellos muchos extranjeros, buscaban a sus amigos y
familiares aún
desaparecidos.
"¿Por qué
nos hiciste esto Dios?", se lamentó una mujer mayor en una aldea de
pescadores destruida en el estado de Nadu Tamil, en la India. "¿Qué
hicimos para enojarte...? Esto es peor que la muerte".
En Tailandia,
donde los miles de turistas disfrutaban de las vacaciones navideñas
escapando del frío del invierno, muchos de los centros turísticos del país
se convirtieron en cementerios.
En un hotel
gestionado por una empresa francesa en Khao Lak en el norte de la isla
tailandesa de Phuket se cree que hasta la mitad de los 415 huéspedes habían
muerto. Un periodista de la radio francesa Europe 1 dijo que muchos cadáveres
habían sido localizados en sus habitaciones.
"La
enormidad del desastre es increíble", dijo Bekele Geleta, jefe en el
sureste asiático de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la
Media Luna Roja (IFRC, por sus siglas en inglés).
En Sri Lanka
cientos de personas murieron cuando una ola impactó contra un tren,
reduciendo a escombros ocho vagones y destrozando las vías. El tren se
llamaba "Reina del Mar".
El número
total de fallecidos asciende a 59.186, de los cuales Indonesia se lleva la
peor parte. El ministerio de Sanidad de Indonesia ha declarado 37.174
muertos, mientras que Sri Lanka ha registrado unos 19.000.
La cifra de
muertos en la India era de 11.500, incluidos 7.000 en el archipiélago
Andamans y Nicobar. En una de las islas, el oleaje causado por el
terremoto submarino del domingo barrió a dos tercios de la población.
Otros cientos
de personas murieron en Las Maldivas, Myanmar y Malasia. La poderosa ola
llegó hasta lugares tan remotos como el este de África, donde dejó 133
muertos en Kenia, las islas Seychelles, Somalia y Tanzania.
Las aldeas de
pescadores, los puertos y los recursos marinos quedaron devastados. La
energía y las comunicaciones siguen cortadas, y miles de casas y
edificios fueron destruidos. Las Naciones Unidas dijeron que el coste de
los daños será de miles de millones de dólares.
Con una
magnitud 9,0 grados, el terremoto es el más grande en el mundo en 40 años.
El movimiento telúrico que rasgó el fondo del mar en la isla indonesia
de Sumatra provocó un tsunami que se desplazó a gran velocidad a través
del mar de Andaman y azotó Sri Lanka, el sur de India, las Islas Maldivas,
Malasia, Myanmar y los centros turísticos de Tailandia, llenos de
turistas que festejaban sus vacaciones de Navidad.
El CAMPO DE LA
MUERTE
En Aceh, la
alejada región norteña de Indonesia, que fue la que estuvo más cerca
del epicentro, cientos de cadáveres estaban amontonados en las calles. Más
de 1.000 personas murieron en un campo deportivo cuando una ola de la
altura de un edificio de tres pisos lo barrió.
Miles de
hoteles destruidos a lo largo de la playa de Khao Lak, en Tailandia, un
centro turístico que es un imán para los turistas escandinavos y
alemanes, comenzaron a "escupir" literalmente cientos de cadáveres
hinchados, despedazados y en putrefacción.
En medio de la
gran confusión, Suecia informó que hay 1.500 de sus ciudadanos
desaparecidos, la República Checa informó de 400, Finlandia 200, Italia
y Alemania 100 cada uno.
La ONU dijo
que el desastre era único al abarcar un área tan grande y a tantos países.
Alrededor de
las costas meridionales de Sri Lanka, cerca de 1,5 millones de personas -
equivalente a una de cada 12 de la población -, estaban sin hogar, muchos
se alojaban en templos budistas y en escuelas.
La ONU dijo
que cientos de aviones con ayuda, repletos de artículos de emergencia,
llegarían a la región desde alrededor de 20 países, en un plazo de 48
horas.
En un clima de
ansiedad, las autoridades esperaban un posible brote de enfermedades
causadas por el agua contaminada, y por los miles de cuerpos en estado de
descomposición.
Muchos de los
muertos eran niños, y las pantallas de televisión y los diarios estaban
llenos de imágenes de padres conmocionados por el dolor.
Por David Fox
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