La cifra de muertos por tsunami en Asia supera los
125.000
BANDA ACEH, Indonesia (Reuters - 30/12/2004) - La cifra de muertos por
el potente tsunami que arrasó zonas extensas en el océano Indico superó
el jueves los 125.000, mientras millones de personas buscan alimento y
agua potable en medio de rumores de la posibilidad de nuevas olas gigantes.
Agencias humanitarias advirtieron de que muchas otras personas, desde
Indonesia hasta Sri Lanka, podrían morir debido a epidemias si el
deterioro de los sistemas de transporte y comunicación obstaculiza lo que
podría ser la mayor operación de ayuda en la historia de la humanidad.
Equipos de rescate se esforzaban el jueves por llegar a zonas aisladas
que se sabe fueron devastadas por el desastre. Cuando se sepa la cifra
total de muertos por el tsunami, esta podría superar la pérdida de
138.000 vidas ocasionadas por un ciclón que azotó a Bangladesh en 1991.
Las turbulentas aguas del maremoto arrasaron con todo lo que hallaron
en su paso. Dicho tsunami cobró la vida de al menos 2.230 extranjeros en
Tailandia, en su mayoría en el derruido centro turístico de Kao Lak y en
otras playas en el sur del
país, informaron el jueves autoridades.
La última cifra de muertos se dio a conocer mientras equipos de
médicos forenses comenzaban la difícil tarea de identificar a las
víctimas.
La cantidad de muertos agudiza la ansiedad de los parientes de los
turistas en la zona, en su mayoría europeos que escaparon de gris y frío
invierno para dirigirse a las soleadas playas de Andaman en Tailandia.
Las imágenes muestran que Kao Lak, una vez plagado de hoteles de lujo,
ahora es el escenario de edificios destruidos, coches volcados y
cadáveres. Esta ha sido la zona más afectada de Tailandia.
Equipos forenses de Alemania, Suiza, Holanda y Australia están
ayudando a identificar a los muertos.
"Es desafiante", dijo Karl Kent, jefe del equipo de la
policía federal australiana, compuesto por 17 miembros.
"Es de una magnitud que Australia y otros países no han
experimentado", agregó.
Por su parte, el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, convocó
a una reunión de emergencia del Grupo de los Ocho para discutir un
programa de ayuda y la posible reducción de la deuda de los países de la
región después de "el peor cataclismo de la época moderna".
Durante el día, la cifra de muertos ha aumentado en más del 50 por
ciento, pero aún no existe un panorama claro de cuáles son las
condiciones en determinadas islas alrededor de la India e Indonesia.
El Ministerio de Salud de Indonesia dijo que más de 80.000 personas
perdieron la vida en la provincia de Aceh, cercana al epicentro del
terremoto.
EL QUE LLEGA PRIMERO COME MEJOR
El aeropuerto de la ciudad de Banda Aceh estaba muy congestionado con
la llegada de aviones cargados de ayuda, pero residentes dijeron que
estaban recibiendo pocas cosas.
Muchas personas hambrientas se aglutinaron para obtener galletas y
otros alimentos alrededor de los repartidores. Algunos conductores no se
atrevieron a detenerse ante la agitada muchedumbre.
"Algunos vehículos vienen y tiran la comida. El que llegue
primero come, es la ley del más fuerte. Los ancianos y los heridos no
consiguen nada. Nos sentimos como perros", dijo Usman, un residente
de 43 años.
Rumores infundados de que otro tsunami se precipitaría sobre las
costas de Sri Lanka y la India puso de manifiesto las tensiones entre la
población de las zonas afectadas.
El Banco Mundial ha ofrecido una ayuda de 250 millones de dólares, lo
que aumenta el total de las contribuciones globales a 500 millones de
dólares.
Representantes de 18 agencias de las Naciones Unidas se reunieron
mientras el secretario general de la organización, Kofi Annan, sostuvo
una videoconferencia con miembros de la coalición de cuatro países
anunciada el miércoles por el presidente estadounidense, George W. Bush.
En Indonesia, miles de cadáveres descompuestos bajo el sol tropical
fueron arrojados a fosas comunes.
Resposnables de salud dijeron que las aguas contaminadas constituyen
una grave amenaza para los supervivientes.
Las autoridades de las zonas afectadas advirtieron que muchas personas
podrían morir de disentería, cólera y fiebre tifoidea causada por agua
y alimentos contaminados. También hay peligro de que los mosquitos
transmitan paludismo y dengue.
Por Tomi Soetjipto y Dean Yates
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