A CORUÑA, 29 (EUROPA PRESS)
La Audiencia Provincial de A Coruña inició hoy el juicio contra José
Manuel Pillo Fernández, acusado de matar a Jorge R.P., un joven de 24 años
que sufría un ligero retraso mental, tras golpearle la cabeza con una
barra de hierro.
El Ministerio Fiscal solicita para el acusado 20 años de prisión y
otros cuatro por robar la moto a la víctima, además de 14 arrestos de
fin de semana por un delito contra el respeto a los difuntos.
Los hechos se remontan
a junio de 2000, cuando José Manuel y Jorge se dirigieron en moto a un
monte de San Pedro de Leixa, en Ferrol, donde el procesado, que pilotaba
la motocicleta, se internó con la víctima.
Según el Fiscal, el acusado cogió una barra de hierro y golpeó a
su compañero, que quedó inconsciente. Ya en el suelo, le dio un
segundo golpe, que le provocó la muerte. Después abandonó el lugar
tras cubrir el cadáver con unos matorrales y se llevó la moto.
UN AÑO DE BÚSQUEDA
Casi un año después, y mientras los padres de la víctima colgaban
carteles con la foto de su hijo por toda España, el acusado regresó al
lugar con un amigo, al que anteriormente le había confesado los hechos.
Según el Ministerio Fiscal, José Manuel destapó el cuerpo de la víctima
y le golpeó con un palo, que le atravesó el cráneo, mientras decía:
"Jódete cabrón". El cadáver fue hallado en junio de 2001.
En el juicio, el acusado aseguró que actuó en legítima defensa
porque la víctima le realizó tocamientos. Afirmó que, pese a que lo
conocía desde hace tres años, no sabía que era gay ni que sufría una
deficiencia mental.
De acuerdo con su versión, Jorge R.P. le había pedido que lo
llevase a casa tras tomar unas copas porque estaba demasiado borracho
para conducir, pero en el camino comenzó a realizarle tocamientos, por
lo que el acusado se paró, aunque después, la víctima volvió a
insistir hasta que se enfadó.
Asimismo, aseguró que la víctima le agredió primero, por lo que se
defendió con lo primero que encontró en el suelo.
Los peritos aseguraron durante la vista oral que el cadáver tenía
al menos dos fracturas causadas con un mismo objeto cuya forma coincide
con la de una barra de hierro. También indicaron que el acusado no
sufre ningún tipo de alteración mental.
La defensa solicita la libre absolución de su cliente o un delito de
homicidio imprudente con eximente de trastorno mental. Por su parte, la
acusación particular pide 25 años de prisión.