Número de muertos por maremoto Asia podría subir a
150.000
BANDA ACEH, Indonesia 1/1/2005 (Reuters) - Una legión de barcos y
aviones distribuían el sábado ayuda a millones de supervivientes del
maremoto en Asia mientras las celebraciones del Año Nuevo en todo el
mundo guardaron un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de uno
de los peores desastres que se recuerdan.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, hizo un llamamiento para
mejorar la operación logística de ayuda a los países destruidos por el
maremoto del domingo, que según el último recuento oficial las víctimas
habían aumentado a 126.630 después de que India añadiera casi dos
millares de muertes más.
El coordinador de las operaciones de ayuda de emergencia de la ONU dijo
que el balance de muertos se estaba aproximando a 150.000 personas, de los
que se cree que un tercio o más son niños.
"Nuestros corazones lloran presenciando a miles de los muertos en
las calles", dijo el presidente de Indonesia, Susilo Bambang
Yudhoyono, en un subyugado discurso de Año
Nuevo.
Los equipos de rescate dicen que la ayuda ha comenzado a llegar a las
áreas más golpeadas, seis días después de que monstruosas olas
borraran del mapa localidades enteras y arrastraran turistas al mar o al
interior en un torrente de barro y deshechos.
Estaban trabajando contrarreloj ya que se calcula que hay cinco
millones de personas en las zonas del desastre afrontando serias
dificultades para conseguir comida y agua potable. Las autoridades
sanitarias advirtieron de una segunda oleada de muertes por enfermedades
contagiosas.
Washington elevó viernes su contribución a 350 millones de dólares,
elevando el compromiso de ayuda de emergencia global a 1.360 millones de dólares.
Helicópteros del portaaviones USS Abraham Lincoln llevaban suministros
de ayuda el sábado a Sumatra, una isla indonesa del tamaño de Florida,
donde los equipos de ayuda se han encontrado con inimaginables escenas de
devastación.
Con más de 80.000 muertos confirmados, Indonesia es el país más
golpeado por el terremoto de magnitud 9 en la escala Richter registrado a
150 kilómetros de la franja norte de Sumatra que provocó un maremoto que
barrió todo el Océano Índico hasta África.
Las autoridades dijeron que las cifras indonesias podrían superar los
100.000 muertos. Sri Lanka ha informado de más de 28.500 muertes e India
casi 12.000.
Tratar de comprender la catástrofe desconcierta a muchos.
"La magnitud de la tragedia humana en el Sur de Asia está más
allá de nuestra capacidad para describir", dijo Thomas Tighe,
responsable del grupo de emergencia estadounidense Direct Relief
International.
"El balance de muertes numérico representa a personas, el hijo o
hija, hermano o hermana, madre o padre, o amigo de alguien".
ATASCOS EN AEROPUERTOS
Una fuerza multinacional de equipos de ayuda, aviones militares y
barcos se dirigían a Asia. Pero la falta de combustible para los camiones,
las carreteras intransitables y los puentes derribados impedía distribuir
la ayuda de aeropuertos y puertos hacia las zonas del desastre.
"Los aviones entrando y saliendo están sencillamente recargando
la capacidad al límite máximo", dijo Michael Elmquist, jefe de la
operación de ayuda de la ONU en Indonesia.
En Sri Lanka, la segunda nación más afectada, las autoridades de
emergencia dijeron que el aeropuerto estaba también sobrecargándose con
la ayuda.
En Tailandia, los expertos forenses intentaban identificar a miles de
cadáveres en descomposición en templos budistas. Sólo una organización
humanitaria estaba enviando 1.000 bolsas mortuorias.
En medio de la angustia y desolación había historia milagrosas de
supervivencia.
Una mujer de una tribu en peligro de las islas indias de Andaman y
Nicobar sobrevivió durante tres días tras el maremoto subida a un árbol
y comiendo sus hojas, informó el diario The Times of India.
"Uno a uno, mis tíos, tías, todos los niños, pasaban a mi lado.
Me colgué de una rama, como un murciélago y el árbol se balanceaba",
dijo Brendina, una mujer de 28 años de la tribu Jarawa de la fuertemente
devastada isla de Car Nicobar donde se cree que han muerto miles de
personas.
/Por Tomi Soetjipto y Dean Yates/.*. |