El teólogo Hans Küng cree que la aprobación del
matrimonio homosexual en España ha sido una "fiebre izquierdista"
Pide un "mejor entendimiento" entre Gobierno e
Iglesia españoles y revela que la nota tras su encuentro con el Papa
fue consensuada
MADRID, 5/12/2005 (EUROPA PRESS)
El teólogo suizo-alemán Hans Küng, uno de los más firmes opositores
al Papado de Juan Pablo II, quien le inhabilitó para la docencia hace un
cuarto de siglo tras cuestionar, entre otras cosas, la infalibilidad
papal, cree que la aprobación del matrimonio homosexual en España ha
sido una "fiebre izquierdista".
"No entiendo
por qué el Gobierno español ha tomado el asunto de los matrimonios
gays como uno de sus primeros pasos, presentando algo poco aceptable. Eso
de darle el nombre/título de matrimonios homosexuales es algo poco
inteligente", sostiene el teólogo en una entrevista publicada en el
número 2.497 del semanario de información religiosa 'Vida Nueva'
recogida por Europa Press.
Küng, que asegura estar en contra de cualquier forma de
discriminación contra los homosexuales, añade que "el matrimonio es
una institutución cultural de miles de años" y que a veces tiene
"la impresión de estar presenciando una suerte de fiebre
izquierdista".
"MEJOR ENTENDIMIENTO".
Estas afirmaciones las realiza el teólogo preguntado concretamente
acerca de su opinión sobre las relaciones entre el Episcopado y el
Gobierno español y sobre las recientes manifestaciones celebradas en
Madrid, apoyadas por los obispos, en contra del matrimonio homosexual y de
la Ley Orgánica de Educación (LOE), punto en el que declara que no se
puede excluir el derecho de los católicos a protestar.
"Hay que respetar la libertad de expresión", agrega, "aunque
no estoy muy de acuerdo con la política de la Conferencia Episcopal
Española. Creo que ambas partes deberían tener un mejor entendimiento".
"Sí es necesario a veces motivar a la gente, pero salir a la
calle es otra cosa. La Iglesia también tiene que saber frenarse y no debe
abusar de su poder. No debe utilizar argumentos demagógicos",
enfatiza, aclarando que habla en términos generales porque no conoce
todos los detalles de la situación.
CIEN DÍAS A UN NUEVO PAPA.
Küng fue recibido por Benedicto XVI el pasado 24 de septiembre en su
residencia veraniega de Castelgandolfo. La entrevista duró, según
detalló el teólogo, incluida la cena, cuatro horas.
Küng, a quien en 1979 la jerarquía católica retiró la licencia para
enseñar Teología por sus posiciones incompatibles con el dogma, explicó
en el transcurso de la entrevista que "no estaba interesado en pedir
una audiencia protocolaria con el nuevo Papa, sino más bien quería
mantener una conversación".
"El Papa no está fijado en el pasado, sino que mantiene abiertas
sus opciones y está dispuesto a llevar adelante cuestiones poco
convencionales, que incluso el círculo íntimo del Vaticano no espera",
dice Küng, explicando su cambio de disposición respecto del Papa.
Concretamente, basó su optimismo en que, por ejemplo, Benedicto XVI
tomará algunas iniciativas en cuanto al diálogo de las religiones y en
que va a estar interesado en tener estándares éticos comunes.
Las relaciones entre Küng y el hoy Papa Benedicto XVI datan de los
tiempos en que ambos eran jóvenes teólogos 'progresistas', asesores de
cardenales alemanes en los días del Concilio Vaticano II. Küng, entonces
decano de la Facultad de Teología de Tubinga, llevó a Ratzinger como
catedrático y allí trabajaron juntos durante tres años. En este sentido,
Küng recordó aquellos días y explicó que al encontrarse con su antiguo
colega "hablaron como lo hacían antes".
A pesar de que el teólogo se mostró reticente con la elección del
nuevo Papa tras el cónclave, al preguntarle ahora sobre el tema dice que
deja abierta la posibilidad de que adopte un rumbo moderado. "Démosle
una oportunidad. Habría que conceder a los nuevos papas cien días, igual
que se hace con los presidentes de Estados Unidos".
"De lo que no cabe duda es de que tendrá que acometer tareas
descomunales que su predecesor no ha resuelto y que llevan mucho tiempo
estancadas. Entre ellas, fomentar activamente el ecumenismo de las
Iglesias cristianas, implantar la colegialidad entre el Papa y los obispos,
así como esa descentralización de la dirección de la Iglesia y
garantizar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres dentro de la
Iglesia", enfatiza.
"FORMULE USTED EL TEXTO".
El profesor reveló, además, que el comunicado de prensa emitido tras
el encuentro fue consensuado entre ambos. "Fue un gesto inédito, que
habla del nuevo talante del Papa describiendo, además, el clima de la
reunión. Ratzinger sugirió que se redactara en común, teniendo en
cuenta que la reunión suscitaría muchas reacciones y podría ser objeto
de manipulaciones diversas", detalla la entrevista.
"Y para aclarar esto, escribamos juntos el comunicado, dijo el
Papa", señala Küng. "Como empezamos charlando en su despacho,
continuamos en el jardín y finalizamos durante la cena, fue una
oportunidad para ponernos de acuerdo en los términos generales del
documento", agrega.
"Yo le dije: formule usted el texto. Tenía plena confianza en él,
que escribiría el comunicado de una manera objetiva y justa. Yo lo
revisaría y haría las correcciones necesarias", cuenta.
En este punto, a la pregunta de si hubo que corregir al Papa, Küng
dijo que corrigió "tan solo un pequeño error gramatical de
Ratzinger".
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