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Entre el erotismo,
la vanidad y la diversidad. Literatura lesbica: el mundo que se olvido del
hombre
© Rey David
Ruvalcaba/Enkidu
El pasado de lo que estra presente y
seguira en el futuro
Desde
aquellos relatos eróticos de Safo, en la isla de Lesbos, hasta las
contemporáneas frases de Madonna en 1992, lo lésbico ha estado latente.
Safo con sus poemas, que al igual que Madonna y sus expresiones, están
cargados de atracción hacia las mujeres. Ya sea por verdadera afiliación
hacia las damas o sólo por llamar la atención, la literatura lesbica es
un armario nuevo, abierto a la explotación erótica, a la exploración
sexual y a la alabanza de la vanidad como fuente eterna de felicidad. Al
igual que cada idioma tiene sus reglas para ser entendido, la literatura
lesbica tiene su propia forma de proyección, que va mostrándose ya sea a
través de un texto o con fotografías que no dejan nada a la imaginación.
Para muchos será algo vulgar, para otros algo natural y para los que
tengan toneladas de fantasías reprimidas en su subconsciente, será algo
retrogrado y antimoral.
Naturaleza humana: condicion en donde
no siempre los polos opuestos se atraen
Háblese
de naturaleza química, física e incluso de biología. Lo positivo y lo
negativo siempre se enlazarán sin que haya separación, mientras que si
en la materia se presenta un rechazo hacia otro cuerpo, será porque ambas
partes tengan carga igual, ya sea positiva o negativa. ¿Qué pasa con los
humanos?, también somos materia pero… con conciencia y con sapiencia.
Hoy es sabido que humanamente no es cierto que partes juntas estén unidas
hasta el fin, en ocasiones ni atracción hay, otras veces se busca a
alguien con mismos gustos, misma forma de pensar, mismos ideales y…
mismo sexo. En la literatura siempre hay mujeres presentes; entonces pues,
para reconocer a una literatura de corte lesbico, basta con cuantificar qué
cantidad de mujeres tienen sexo, o mas aún, si los personajes principales
tienen relaciones sexuales entre ellas o no. Eventualmente, no es tan fácil
reconocer (si es que en la novela no se llega al sexo) el contenido lésbico,
ya que entre mujeres siempre hay mas contacto físico y cariñoso, por lo
que no sólo es complicado identificar un texto lésbico si no más
complicado aún es saber quién lleva una vida lesbica en el mundo real,
aunque no se pueden dejar pasar tan fácilmente las pistas obvias y claras
de alguien que es de “ambiente”.
Lesbica o lesbico: feminidad contra
masculinidad
Nótese
algo: no por ser homosexual se tiene que ser transexual, o viceversa. Ni
mucho menos un homosexual por ley debe ser travesti, o lo contrario. Ya
que hay una gran gama de sexualidad presente en todos los tiempos, lugares
y edades. ¿Qué ocurre con las lesbianas?¿Con su literatura?. Hay
lesbianas que transmiten sus fantasías con la literatura lésbica, pero
que también pueden tener obras no lésbicas; también hay textos lésbicos,
cuyas autoras son mujeres que no son lesbianas sino heterosexuales. En las
novelas en general, se ha representado más el ser lesbiana que en
cualquier otro género, incluso en novelas que se le atribuyen sólo al
sexo masculino. Muchas veces, aunque el contenido de unas simples líneas
contenga relatos eróticos entre mujeres, no forzosamente será lira
lesbica, puede ser sólo un relato erótico. Muchas obras lesbianas
modernas se vieron nacer en los países más avanzados de Europa, como son
Inglaterra y Francia. Mas adelante, EUA les alcanzo en este sentido. Los
tres países, iniciando los años 1900’s, siendo mas que nada Francia la
que ofrece la libertad de expresión a una cantidad sonante de mujeres que
se dirigieron a la ciudad del amor en busca de desatar sus deseos más
profundos y de dejarlos impresos de por vida en un papel, ya fuera con
letras o con su propio cuerpo, en conjunción con otras mujeres. En México,
hasta la actualidad, muchas veces es visto con morbo, como si fuera
pornografía y no como lo que es. Como en la vida real, en la literatura lésbica,
hay mujeres que les agrada ser masculinas e incluso adoptar el papel de
“hombre” en una relación, y hay otras que buscan ser lo mas femeninas
posibles y llegan a ser tan hermosas que en ocasiones, incluso, sobrepasan
la belleza de mujeres heterosexuales.
De
las sombras a la luz
México,
lugar de machismo y altanería por parte de quienes llevan esta forma de
vida machista. Cada cultura tiene sus héroes y en la literatura lesbica,
las heroínas son las mujeres. ¡Mexicanos!¡Abrid los ojos! Salid de las
penumbras de la ignorancia para recibir los rayos que llegan al dejar a
los prejuicios y a los tabúes de lado, que digo de lado, al hundirlos en
lo más profundo de las aguas negras que han suplantado a los bellos ríos
que corrían por nuestro México. Ya echamos a perder esos caudales, ahora
no echemos a perder nuestras mentes con la falta de tolerancia. No es
pornografía, no son vulgaridades. Son musas plasmadas en forma de letras
agrupadas, musas que están fotografiadas con impactantes expresiones que
hacen vibrar y encienden hasta al cuerpo más frígido. Prosas elegantes
repletas de sensualidad y de belleza arraigada a la vanidad. Han quedado
ya lejos esos pensamientos fundamentados por Freud, donde decía que una
mujer lesbiana o quiere ser hombre, o los odia profundamente, que siente
envidia del pene que ella no posee, como diría Madonna en su libro SEX,
“…pienso que tengo un pene en el cerebro, no necesito tener uno entre
mis piernas…”, haciendo referencia a que un buen amante despierta el
erotismo con audacia y con imaginación, pues son las principales armas
del sexo.
No
es el origen de este artículo encasillar ni mucho menos imponer algo,
simplemente el de expresar información que, por desgracia, en nuestro país
esta un poco fuera del alcance de muchos, podría mencionar libros lésbicos,
pero tampoco es mi propósito. Expongo esto como un núcleo de la
literatura lésbica, una reseña de algo totalmente diferente, bello,
lleno de intuición femenina, un mundo sin pelos en la lengua, sin moscas
en la sopa, es decir, un mundo que se olvidó de los hombres.

Safo:
Óleo sobre tela, de Charles-Auguste Mengin, França.
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