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A brazo partido
contra tuberculosis y sida
Por Marwaan Macan-Markar
BANGKOK, 5/9/2005 (IPS) - Durante 15 años, un centro médico del
poblado fronterizo tailandés de Mae Sot ha ofrecido un pantallazo sobre
la propagación de la tuberculosis en la vecina Birmania.
La clínica que dirige la médica Cynthia Maung recibe gran cantidad de
hombres, mujeres, niños y niñas de la empobrecida y dictatorial Birmania
para someterse a exámenes de salud.
"En 2004 detectamos 700 casos de tuberculosis, de los cuales 250
requerían tratamiento", dijo Maung, ella misma una refugiada birmana
que escapó de su país tras la dura ola represiva que aplastó en 1988 al
movimiento prodemocrático.
La tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades más sufridas por los
cientos de personas que cruzan la frontera hacia Tailandia, explicó la médica
en entrevista telefónica.
"Nos preocupa que cada año aumente la cantidad de casos",
advirtió.
Conclusiones similares alcanzaron funcionarios del Ministerio de Salud Pública
de Tailandia, dada la gran cantidad de enfermedades detectadas en los exámenes
a los que obligatoriamente deben someterse miles de inmigrantes birmanos
como condición para obtener empleo.
En 2003, por ejemplo, hubo 1.766 birmanos a los que se diagnosticó
tuberculosis con necesidad de seguimiento. Los casos de sífilis fueron
952.
En 2002, sólo en la provincia tailandesa de Tak, donde se ubica Mae Sot,
se habían detectado 885 birmanos que habían iniciado tratamiento médico
contra la tuberculosis, Eran entonces 30.000 inmigrantes los que buscaban
empleo en haciendas agrícolas y fábricas de indumentaria.
Eso obligó a las autoridades tailandesas a implementar nuevas medidas
para la detección y el tratamiento de la tuberculosis. "Este año,
ha sido uno de las prioridades", dijo a IPS el director del Buró de
Epidemiología del Ministerio de Salud, Kamnuan Ungchasuk.
El propio régimen birmano da cuenta de 97.000 nuevos casos de
tuberculosis al año. Este país está ubicado entre los 22 más afectados
por la enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Aun más preocupante para la OMS es la incidencia de la tuberculosis
resistente a los medicamentos (MDRTB, por sus siglas en inglés), que
representa cuatro por ciento de los nuevos casos, según la organización.
Birmania es, después de China (con 5,3 por ciento de los nuevos casos) el
país más aquejado de la región por esta variedad del mal. En India,
corresponden al MDRTB 3,4 por ciento de los nuevos casos de tuberculosis,
en Bangladesh, 1,4 por ciento, y en Tailandia, 0,9 por ciento.
"La situación en Myanmar (nombre que el régimen da a Birmania,
reconocido por la comunidad internacional) es preocupante, porque no es un
número menor de casos. Es cuatro por ciento de varios miles, al parecer
entre 4.000 y 6.000", dijo a IPS un portavoz de la OMS.
La tuberculosis, una enfermedad curable causada por el bacilo de Koch,
mata cada año a dos millones de personas y es objeto de una intensa campaña
internacional.
Los jefes de Estado y de gobierno del mundo se comprometieron en 2000 a
frenar para 2015 la propagación de las enfermedades más asesinas --sida,
tuberculosis y malaria--, como parte de los Objetivos de Desarrollo de las
Naciones Unidas para el Milenio.
Otras metas que deberán ser cumplidas ese año son la reducción a la
mitad de la población pobre y hambrienta del mundo, asegurar la educación
universal básica a todos los niños y niñas, reducir dos tercios la
cantidad de muertes antes de los cinco años de edad y tres cuartos la de
mujeres que mueren al dar a luz.
La OMS pintó un alarmante panorama de lo que puede suceder si el mundo no
derrota definitivamente a la tuberculosis, una infección curable: en los
próximos 20 años, casi 1.000 millones de personas contraerán el bacilo
de Koch, 200 millones desarrollarán la enfermedad y 35 millones morirán
a causa de ella.
El escenario empeora por la facilidad con que la tuberculosis alimenta
otra pandemia, la de sida, que mató a 3,1 millones de personas el año
pasado. "La tuberculosis es el principal asesino de personas
infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana" (VIH), advirtió
la OMS.
Eso se debe a la debilidad del sistema inmunológico que origina la
infección con VIH, causante del sida.
Hoy, 14 millones de personas con VIH están infectadas con el bacilo de
Koch, 70 por ciento de las cuales se encuentran en África.
La posibilidad de que Birmania engrose esas estadísticas es elevada, dado
que es el segundo país de Asia sudoriental por su incidencia del VIH, con
entre 170.000 y 620.000 personas infectadas con el virus, de acuerdo con
la OMS.
Las alarmas volvieron a sonar cuando una agencia internacional humanitaria
se retiró de Birmania en agosto por las restricciones que le imponía la
dictadura, lo que privó al país de 98,4 millones de dólares para
combatir el sida, la tuberculosis y la malaria.
De todos modos, la OMS considera que la junta militar ha implementado
varias medidas adecuadas para derrotar a la tuberculosis, a pesar de los
limitados recursos que le asigna al sector y al débil sistema nacional de
salud.
"Para ser un país con problemas de recursos, Myanmar cuenta con un
buen programa en funcionamiento y un muy buen laboratorio, lo que debería
permitirle afrontar el problema del MDRTB", dijo el informante de la
OMS a IPS.
"El compromiso político de Myanmar con el tratamiento breve de
observación directa (DOTS) es alto", agregó. Se trata de una
estrategia establecida por la comunidad internacional para mejorar el
diagnóstico y la administración de medicamentos de bajo costo a los
pacientes tuberculosos.
"La cobertura es de 100 por ciento, lo que significa que todos los
324 centros poblados cuentan con una clínica de DOTS, aunque el acceso a
los servicios varía de un lugar a otro", concluyó. (FIN/2005)
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