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Teatro Mexicano
DELIRIOO
©
Pedro Casanova &
Guillermo
Romero/Enkidu
Fotos © Àngel de
Velasco/Enkidu
La sensualidad, el erotismo y el crimen, en un
mundo de hombres que aman a otros hombres
Celebración
con motivo del fin de temporada de la obra Delirioo
En la zona
Roma-Condesa de la Ciudad de México, han proliferado los foros teatrales
pequeños con diferentes propuestas. Aunque tienen su público, eso no es
suficiente para subsistir. Apenas acaba de cerrar el Foro Teatro Contemporáneo,
porque Ludwik Margules (1933) era quien lo mantenía a base de sudor y
esfuerzo. Previamente, el Stanistablas
de Paty Reyes Spíndola (1953), también tuvo a bien morir y actualmente
lo que se escucha ahí, son ¡cantos religiosos!
Tres años y 300 representaciones
Otros
espacios, a pesar de todo, subsisten gracias a la tozudez de sus dueños.
Es el caso del foro Luces de Bohemia,
cuyo impulsor es Renato de la Riva (1948). Decidido difusor de la obra de
Antonio González Caballero (1931-2003), de la Riva también es un
admirador de Ionesco, de quien montó una trilogía, que lo llevó a ser
aplaudido en el Primer Festival de Ionesco en Nueva York. Con mucha energía,
de la Riva levanta sus proyectos. He aquí que un “ejercicio escénico”
de Edgar Flores, llamado Deliroo, se volvería un éxito que lo llevó a permanecer tres años
en cartelera con 300 representaciones.
Sólo se
dieron funciones uno o dos días a la semana y el reparto cambió tanto,
que un invitado comentó que al igual que los Monólogos
de la Vagina ¡todo México pasó por esa obra! En la última función
actuaron Rubén Elizalde, Gerardo García, Roberto Gutiérrez, Iván
Camarillo y Alejandro Guerrero, bajo la dirección de De la Riva y la
asistencia de Rodolfo Lovato. Los encargados de develar la placa fueron
Martín Soto, Jorge Acosta, Luis Váquez y Manuel Castillo, quienes
felicitaron a todos y cada uno de quienes hicieron posible esta puesta en
escena.
La trama
La obra se
desarrolla en un departamento donde vemos a un chico empacar sus
pertenencias, pues su pareja termina con él porque no quiere que lo vea
morir como consecuencia del SIDA. Esta situación desencadenará fatales
consecuencias, ya que días después se encuentran en un bar y uno de
ellos intenta reanudar la relación pero no llegan a ningún acuerdo.
Deprimido,
el despechado se liga a un chacal [en México, hombre de apariencia ruda que puede, o
no, tener relaciones homosexuales N/Enkidu] y
lo invita a pasar la noche con él. Después
nos enteramos de que ha sido encontrado muerto, por lo que su ex pareja
con gran dolor y arrepentimiento se da cuenta del error que cometió al
haberlo alejado de su vida, por lo que decide buscar al asesino y vengar
la muerte de su compañero. Tiempo después, descubre en el mismo antro al
criminal y lo invita a su departamento. Ahí enfrentará la disyuntiva de
que terminen con su vida y así ya no sufrir los estragos de la enfermedad,
o matar al asesino de su amante.
¿La realidad imita al arte?
Los
autores de esta reseña, tuvimos la oportunidad de ver Delirioo
en diferentes ocasiones y nuestra percepción de la misma variaba en cada
oportunidad. En un principio, nos pareció una obra tremendista y con un
final controvertido. Efectivamente, es un trabajo inacabado pero que sin
embargo, gracias a la dirección de Renato de la Riva logra penetrar
dentro del mundo de la maldad en un entorno gay. ¿Cómo, de alguna manera,
se puede llegar a ser el cordero de sacrificio? Esto se encuentra apenas
esbozado en la obra, la cual se entretiene un tanto en las discusiones de
la pareja.
El autor
Edgar Flores, fue alumno de Victor Hugo Rascón Banda (1948), Luis Eduardo
Rojas y del destacado dramaturgo Jesús González Dávila (1940-2002)
autor de, entre otras, De la calle y Pastel de Zarzamora,
y comparte con sus maestros ciertas atmósferas densas en las cuales se
desenvuelven sus personajes. Incluso, Delirioo
podría ser parte de lo que no se vió en Ámsterdam
boulevard, la obra de Gónzález Dávila en donde menciona la
existencia de un estrangulador de gays, pero que nunca aparece ni tiene
que ver con la trama porque sólo está mencionado de manera incidental.
Sin
embargo, lo que alguna vez vimos como exageración en Delirioo,
la siguiente vez ya era una realidad lamentable en nuestro entorno
inmediato, cuando murió asesinado uno de los grandes apoyos del foro como
lo fue Arturo Arellano (1951-2003) . Por otro lado, también sucedió que
en un antro (discoteca
N/Enkidu).
un chavo se ligó a otro y luego éste lo mató; unos amigos, que habían
visto al asesino, se dedicaron a buscarlo en el lugar hasta que lo
descubrieron y denunciaron.
Ya se sabe
que la realidad imita al arte y aquí tenemos muestra palpable de lo dicho.
La obra tiene una fuerte carga erótica, sin embargo, al final deja un
amargo sabor de boca. El mismo sabor que muchas veces traemos debido a lo
que vivimos diariamente y a las noticias con las que de pronto, nos
topamos. Cabe apuntar que el final de temporada de
Delirioo estuvo marcado por la alegría de haber participado en una
obra que deja un mensaje duro pero
real a nuestra sociedad.
Ciudad
de México, 3 de septiembre de 2005.
Foro LUCES DE
BOHEMIA
Dirección: ORIZABA
193, COLONIA ROMA NORTE, CP 06700, DELEGACIÓN CUAUHTEMOC
Tel: 5264 8380
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