|
La caída
de la máscara imperial
Por
José F. Colón
“Katrina
ha venido a desenmascarar la prepotencia de una nación
que dió la impresión de ser indestructible. La
naturaleza barrió con su imagen y le quitó la máscara de inviolabilidad...”

Entró
violenta por Biloxi, Mississipi y buscó su curso hacia la ciudad del
pecado. Al principio todos creímos que Nueva
Orleans se había salvado. La realidad nos
abofeteó con fuerza y sorpresa cuando el agua del Pointchartrain cubrió
con oleajes de muerte la ciudad del jazz y el carnaval.
Lo
que siempre se había temido ocurrió:
la ciudad se cubrió de agua y la sacudida dejó
a miles de personas atrapadas sin tener como salvarse. Hoy, cerca de dos
semanas de ocurrido el paso del huracán Katrina
el área del sur de los Estados Unidos, la potencia mundial admirada como
la madre del poder, la libertad y la democracia se encuentra sumida en una
pesadilla interminable, peor que quedar muerto en un sueño.
Aquellos
que hemos visto la anarquía causada por la
falta de coordinación de las agencias federales
con los gobiernos estatales y municipales nos quedamos estupefactos ante
la miseria, la destrucción, la decadencia de
los muertos flotando en el agua, putrefactos, sin siquiera tener quien les
rescate porque todavía se intenta salvar a
quienes puedan todavía estar vivos...
El
proceso ha sido trágico y fatal. Animales desesperados luchan por
conseguir agua o algo de alimento, mientras los peces se salen del agua
contaminada con heces fecales, plomo, desechos humanos, y todo tipo de
contaminante. Estas aguas irán a parar al lago
de Pointchartrain, el cual, sin duda, quedará contaminado por el veneno
que emana de este diluvio mortal.
En
medio de esta debacle franco tiradores han agarrado sus armas y disparan
contra rescatistas, médicos y reporteros. El pillaje de las tiendas ha
sido destemplado, cruel y despiadado. Lo importante queda relegado a un
segundo plano, en vez de agua y comida, la gente quiere robar televisores...
Familias
enteras han sido evacuadas a diferentes lugares, están
perdidas. Los que tienen más suerte se re-encuentran, pero hay quienes
nunca volverán a verse porque la fuerza del
viento y las aguas se los tragó para siempre...
Mientras
tanto se ha desatado una ola de acusaciones y contra acusaciones de
las agencias federales y dirigentes del Caucus Negro del Congreso. Se
acusa a la administración del Presidente George
Bush de ser racista y de haber abandonado sin clemencia y misericordia a
los más pobres de la nación norteamericana. Al
día de hoy sabemos que estas acusaciones apenas comienzan...
La
Agencia Federal Para el Manejo de Emergencias, (FEMA), ha ordenado que se
traigan a Nueva Orleans 25,000 bolsas plásticas
para acarrear a los muertos. Tal es la magnitud de la tragedia...
Katrina
ha venido a desenmascarar la prepotencia de una nación
que dió la impresión de ser indestructible. La
naturaleza barrió con su imagen y le quitó la máscara de inviolabilidad...
Mientras,
los pacientes de enfermedades mortales como por ejemplo el SIDA,
desplazados en diferentes estados, no tienen la documentación
necesaria para acceder sus medicamentos y tratamientos. Increíblemente
el Departamento de Salud Federal no tenía un plan para afrontar esta situación.
Se espera una decisión en los próximos días,
pero sabemos que el tiempo es vital para estos enfermos...
No
hay nada positivo en el horizonte, solamente la esperanza. También
existe la posibilidad de que aprendamos de lo ocurrido y que podamos mirar
de frente el rostro desencajado de la nueva nación
norteamericana...
Muchas
gracias.
Nota:
El autor es defensor de los derechos de las
PVVIH/SIDA en San Juan Puerto Rico. Trabaja para una organización
llamada Pacientes de SIDA pro Política Sana.
Aboga además por los derechos de la comunidad
GLBTT y los derechos humanos en general. Para comentarios puede escribirle
a: jfcolon062@aol.com
|