|

Hola ángel mío:
Sí, te escribo a ti, a ese ángel que aún no
llega a mi vida, a ese ángel que todavía no bate sus alas junto a las mías.
Sí, te estoy esperando, te espero quizás en cada
noche estrellada y de luna llena, te espero quizás en cada día soleado y
sin nubes, te espero quizás en cada lugar que frecuentas, quizás no me
conoces y solo me has visto, quizás ya somos amigos, pero tus ojos no se
han fijado en mi, ellos no me miran como Yo quisiera: con amor; quizás Yo
no te conozco y solo te he visto, quizás ya eres mi amigo, pero mis ojos
no se han fijado en ti, ellos no te miran con amor.
Quizás para vernos nos haga falta volar a
diferentes alturas y creo que no nos vemos porque volamos a la misma
altura, quizás estés muy lejos en mi horizonte, quizás estés detrás
de mi.
Angel mío, quiero dormir junto a ti, hacerte el
amor, abrazarte con ternura al terminar, dormir con mi mano en tu sexo
¡¡¡UUUUUPPPPPSSSSSS!!! ¡Se me olvidaba! Nosotros los ángeles no
tenemos sexo, pero si sabemos hacer el amor, sabemos apreciar el cuerpo
del otro en todo su esplendor y belleza, pues para nuestros ojos no hay
fealdad ni defectos, solo perfección. Así es, mi hermoso ángel, sueño
con estar junto a ti y compartir tus días, pero sobre todo tus noches,
amanecer junto a ti, sentir tu calor, besar tu boca, sentir esa tierna
caricia matutina que me dice que no eres un sueño sino una realidad,
nuestra realidad.
Por favor ángel mío, deja ya de ser un sueño,
conviertete en una realidad, pues quiero envejecer a tu lado y que juntos
volemos tan alto que con nuestras alas acariciemos el rostro de Dios, que
como las águilas, su poderoso brazo sea nuestra percha y que juntos
seamos su escudo y su espada.
Sé ángel mío que quizás te hallas topado con
demonios o ratas en tu camino, Yo también los he encontrado, ellos
quisieron cortar mis alas, pero mis amigos ángeles no lo han permitido. Sí,
hemos sufrido, quizás, diferentes decepciones y quizás hasta traiciones,
pero eso es debido a que eran seres malignos indignos de nosotros, que se
esconden detrás de Dios para cometer sus actos infames.
Sí mi ángel, soy real, tan real como tu, y sé
que pronto nos encontraremos Tu y Yo para envolvernos con nuestras alas y
dejar que el amor nos cubra con su manto de felicidad salpicado de alegría
y que lleva impregnado el aroma de la ternura.
Por último, deja me decirte, mi hermoso ángel que
te amo y que pronto estaré contigo.
Atte. Tu ángel.
|