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MARCHA
DE ORGULLO 2005:
Crónica desde el Leatherbus.
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Carlos Ceballos/Enkidu |
Entre
1,500 y 100,000...
La diferencia entre las dos cantidades
es notable, sin embargo es la cifra que se ha manejado respecto a
la asistencia en la marcha gay 2005 en la Cd. de México.; entre el comité
organizador, la prensa, t. v. y los noticieros radiales no se ponen de acuerdo,
aunque algunos retoman un boletín de la policía indicando en 8,000 los
congregados; cierto que resulta prácticamente imposible calcular la
cantidad, más luego de la lluvia que nos agarró casi llegando al Zócalo,
e hizo que muchos optaran por marcharse, antes de esto y con la ayuda de
algunos registros en video, podríamos aseguran que por lo menos unas
60,000 mil personas desfilamos.
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El Leatherbus en La Marcha de
Orgullo en Ciudad de México, 25 de junio de 2005, ©
Club Leather de México
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La lista de periódicos que incluyeron notas sobre la Marca
Gay 2005 fueron: EL UNIVERSAL, LA JORNADA, MILENIO DIARIO, LA PRENSA, EL
SOL DE MÉXICO, DIARIO MONITOR, EXCELSIOR, RUMBO DE MÉXICO, DIARIO DF,
THE HERALD, LA CRÓNICA, IMPACTO EL DIARIO, METRO; sin contar las paginas
que aparecieron en Internet.
En el noticiero nocturno del canal 4 hubo una nota de un
minuto, por supuesto que no aparecimos ni un segundo, las vestidas siempre
llaman su atención.
En la sección México del HERALD NEWS leímos: “...
plataformas adornadas con banderas de arco iris, globos y atractivos
animadores, hombres o mujeres disfrazados de la mujer maravilla, vaqueros,
trabajadores de la construcción, algunos en ajustados atuendos de cuero
...”
En EL SOL DE MÉXICO encontramos: “ ... pero no solo los
personajes ficticios fueron rememorados, si no también algunos personajes
históricos como Sor Juana, un revolucionario de grandes bigotes, mirada
taciturna y gallarda figura, o algunas manolas vestidas de negro, o los
rudos hombres enfundados en vestimentas de cuero negro, que no perdían la
oportunidad de entrelazar sus lenguas en un prolongado beso...”
¿ Se referirían a nosotros ?, no lo sabemos, pero el CLUB
LEATHER DE MÉXICO desfiló, estuvo presente, orgullosamente presente,
llevando los colores azul, negro, blanco y rojo muy presentes.
Sorprendentemente puntual, llegó el vehículo que
alquilamos y se apostó casi frente a La Estación clausurada, eran las
9:30 a.m. del sábado 25 de junio, el cielo nublado y gris, toda la noche
y madrugada anterior fue de lluvia y enfriando el ambiente, hacia las 6
a.m. paró la descarga.
En un maletín llevé la pancarta del grupo, las banderas
leather con la de nuestro grupo hermano en Argentina, la de México, la cámara
de video y fotografías, hilo grueso, antifaces, cinta adhesiva, alguna
ropa para más tarde, parte de mi atuendo. Hacia las 10 a.m., hora de
reunión, llegaron Rafa y Sergio en el barón rojo bastante desvelados,
quienes empezaron a montar las banderas y líneas de hilo grueso en la
cabina y torretas del vehículo; pocos minutos después llegaron Ramón,
Rapado Maduro y Jesús, quienes se dieron a la tarea de montar las dos
banderas laterales de 6 metros cada una, llevaron el equipo para inflar el
centenar de globos negros, azul, blanco y rojo con el nombre del C L M
impreso en letras negras o blancas, largas cuerdas de piola ayudaron a
amarrar las banderas a los costados del transporte, amplias sonrisas de
satisfacción aparecían en los rostros de los brothers.
Serían las 10:30 cuando llegó Maxileather y El Guapo
Doctor, quienes de inmediato se pusieron a ayudar en lo que faltaba del
montaje, no sin antes presumir las hermosas botas de montar que el buen
Josué les envió desde León a una velocidad de entrega insuperable (ese
punto merece una crónica particular); se escuchaban chistes, ordenes,
albures, bromas y propuestas entre el grupo de trabajo, su relator
aprovechando para grabar imágenes en video y fotografías de la tribu;
poco a poco se iba concretando lo que hace un año fue un sueño, una
propuesta como otras tantas que se hacen al aire. También llegaron
Juanito y Sergio El Vaquero, a quienes ya solo les quedaba treparse al
carro.
Para las 11:15 ya estaba lista la plataforma, hora en que
apareció Iker con el grupo de tres músicos que le darían más sabor a
nuestra participación. Se colocaron las botellas de agua, refrescos, la
hielera, los folletos informativos, los instrumentos musicales y parte del
elenco, unos aprovecharon a ir a desayunar, mientras los otros nos
dirigimos rumbo a Paseo de la Reforma y aguardar nuestro turno en la
Glorieta de la Diana, a las 11:50 ya estábamos listos; las miradas de
sorpresa no se dejaron esperar al transitar y llegar al punto dos de
encuentro, las primeras fotos empezaron a solicitarse, la tribu leather
azteca había arribado con media docena de miembros, tres músicos que ya
estaban en acción, las cámaras de video y foto empezaron a registrar,
mientras varios de nosotros empezamos a cambiar de atuendo para la marcha,
oportunidad de otros para sacar más fotos, mientras el cuero y las botas
se colocaban en su sitio.
A las 12:10 a.m. aparecieron con su atuendo leather Ramón,
Rapado Maduro, El Guapo Doctor, Sergio, Rafa, el buen Fidel con su esclavo,
Luis M con Juan pareja de años, Master José, Felipe igual de guapo como
dibujo de Tom of Finland. Para las 12:30 ya estábamos inquietos y
atestiguando el arribo de cientos de personas de todos estilos sobre la
avenida, tiempo que muchos aprovecharon para recorrer parte del Paseo y
conocer a los participantes. Tras un par de reacomodos sobre la calle que
nos hizo pensar en el inicio del desfile, por fin a las 13:00 ya éramos más
de veinte miembros del C L M instalados en la plataforma, todos cumpliendo
con las condiciones solicitadas para marchar, el color negro predominaba,
sobre todo el brillo del cuero negro. Estábamos listos para iniciar la
jornada mientras la música de tipo tribal llamaba poderosamente la atención
de los concurrentes, las banderas empezaron a ondear y la excitación
entre todos nosotros aumentaba, los primeros abrazos, caricias y besos se
hacían presentes, y como no si era nuestro día.
- Lo que más me llama la atención, es la manera como la
gente nos mira, nos sonríen y envían saludos, sin agredir -
este comentario lo escuche de varios amigos durante el trayecto:
saludos, peticiones de besos, ligues y fotos, propuestas de espontáneos
esclavos para someterse, tanto de hombres como mujeres llegaban las
solicitudes, muy parecido a lo vivido con la tribu porteña en su marcha
de noviembre de 2004; el paso del transporte con los encuerados generó
todo tipo de reacciones. Mirando el rostro de los cuates, se veía que lo
disfrutaban, se dejaban estimular y desear ante el público presente;
devolvieron las atenciones con saludos, besos, folletos, condones y no
faltó quien intercambiara teléfonos o mails al paso, con el sonido de la
tribu musical y de los silbatos de fondo.
Para ese momento ya se habían integrado también Rubén,
Alfonso, Manboy, Enrique A., Master José, Pale, José el otro vaquero,
Javier, Mario, Miguel y Víctor B, el espacio se hacía más pequeño a
cada glorieta que llegábamos. Alfonso se integro al grupo musical y
tomando un tambor se encargó de mostrar sus habilidades como músico, las
banderas seguían ondeando.
Más fotos y video en el camino, por ahí otros miembros del
grupo pasaron a saludarnos pero sin integrarse, ya que tomaban fotos del
desfile, así saludamos a Iván, Arturo, Eduardo L. Eddy, Master Ares,
Lalo con su camiseta de la UNAM, Jorgito, el buen troloH, todos con la
invitación de subir en cuanto quisieran, para eso somos brothers del
mismo club.
Cientos de rostros cruzaron por los nuestros, la gran mayoría
desconocidos, otros muy conocidos: música, confeti, globos, disfraces,
pintura corporal, grupos de amigos con atuendos parecidos y más banderas,
los camiones conteniendo hasta el límite a los congregados según cada
propuesta, marchando detrás de ellos los que ya no alcanzaron a subirse,
formando comparsas muy numerosas y festivas; atraídos por nuestro vehículo
también algunos marcharon cerca de nosotros pero sin integrarse, era
evidente que formábamos una tribu muy compacta, desde arriba seguíamos
repartiendo condones y folletos del grupo a los interesados, más teléfonos
para reencontrarse más tarde; por ahí una pareja hetero se paseaba, el
con un arnés de cuero en el pecho, por su tipo llamó la atención de
varios de nosotros, siempre se mantuvo alejado del vehículo, pero
coqueteando hacia nosotros, seguramente alguien le entregó un folleto.
Estábamos a punto de llegar a La Alameda cuando se integro
el rubio Luis y el Gitano Leather, en una rápida visita el Chiquiverde se
trepo para grabar algunos minutos de video desde el transporte, poco más
de treinta leathers casi copábamos la plataforma, el chofer con toda
paciencia continuaba avanzando bastante divertido, para el era la primera
vez, al igual de una docena de los convocados, las botellas de agua y
refrescos se consumían poco a poco, los folletos se agotaron más no los
condones para regalar, lo mismo sucedía con el buen animo de todos
nosotros, a nadie se le cruzó por la mente la idea de irse, la última
etapa del Eje Central al Zócalo nos remotivó, al ver a ambos extremos
del contingente miles y miles de participantes, el cielo seguía gris y
nublado, el frío anunciaba la proximidad de la lluvia.
A la hora que rodeamos el Palacio de Bellas Artes, el Zócalo
estaba ya bastante concurrido, la calle 5 de Mayo llena de participantes y
apostados a ambos lados de las calles cientos de personas esperando el
paso de los contingentes: hombres, mujeres, ancianos, niños contemplaban
con todo tipo de reacciones a los marchantes, sorprendidos por las imágenes
poco cotidianas que se exponían, llamando poderosamente la atención los
disfraces y los besos entre individuos del mismo sexo, también el
observar sin ninguna inhibición los cuerpos desnudos que avanzaban por la
calle, lo mismo con trabajo de gimnasio, que con sobrepeso o excesivamente
delgados.
Estábamos pues a menos de un kilómetro del punto de
encuentro, impresionante el espectáculo de diversidad que avanzaba, las
cientos de banderas, los vehículos colmados, las conocidas consignas políticas,
decenas de miles en una fiesta común, nuevos grupos emergentes e
infinidad de jóvenes, la presencia de veteranos activistas hacían
recordar aquellos años en que apenas
nos reuníamos unas mil personas en la marcha, todos caminando, sin
vehículos ni tanta parafernalia, algunos molestos por la llamada excesiva
comercialización, otros contentos apreciando los avances en los últimos
cinco años, en medio de todo ello el Club Leather de México mostrándose
como un proyecto exitoso, sobreviviente de una década muy difícil, donde
muchos bajaron las banderas sin saber por donde continuar, ver al grupo de
leathers desfilando provocaba un enorme orgullo y satisfacción, más por
el esfuerzo colectivo expresado en esa jornada inolvidable. Reencontrándonos
con el pasado y presente del grupo, en la sorpresa permanente de ir
agregando un miembro más al conjunto, algunos con años de no verse.
La parte posterior del transporte sirvió para descansar un
poco de las ya casi 5 horas de pie, motivo para más fotos y propuestas.
Nuevamente al doblar del Eje Central a 5 de Mayo permitió ver el
interminable río de gente que fluía rumbo al histórico Zócalo, detrás
de nosotros miles más en gran animo, siguiendo la música de muchos de
los camiones que avanzaban.
El sonido tribal se esparcía desde el transporte, abajo no
pocos bailaban o se movían al ritmo de las percusiones, salvo dos o tres
grupos con tambores, éramos pocos con música en vivo. Estupenda la vista
al entrar a 5 de Mayo y movernos entre los majestuosos edificios del
Centro Histórico, cientos de personas seguían el trayecto, el transporte
se detenía continuamente ante el ingreso pausado de los grupos que venían
adelante, el efecto de embudo provocaba esto, eran casi las 4:30 p. m.
cuando las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer, el entorno se puso
más frío y las primeras chamarras de cuero se colocaron, unos minutos
después ya estábamos empapados.
Sombrillas, impermeables, hules y periódicos aparecieron en
un dos por tres entre el contingente, muchos empezaron a correr para
cubrirse del agua mientras los vehículos avanzaban para ingresar a la
Plaza, entramos entre un mar de sombrillas mientras en el enorme estrado
dispuesto alguien hizo referencia de nuestra aparición, creo que fue
Rodrigo, uno de los que alguna vez participaron en el Big Brother, a pesar
del agua había muchísima gente ahí, nos detuvimos por unos 15 minutos,
nada avanzaba y el agua continuaba, más ligera pero lo suficiente para
seguirnos empapando con todo y atuendos, bajó la cantidad de lluvia y
aprovechamos para sacar unas fotos más de la tribu leather azteca en
pleno Zócalo y con la catedral de fondo, llegó la prensa, televisoras,
curiosos y demás para aprovechar una última imagen temblando no sabemos
si de frío o excitación, tanto macho atractivo con esos atuendos no se
ve todos los días, si bien no éramos del grupo Solo Para mujeres,
dejamos bien claro que éramos solo para hombres, cosa que desanimó
constantemente a sector femenino, los típicos
... que desperdicio... o ... yo te hago hombre... se escucharon
muchas veces.
Estaban dando las 5 p.m. cuando se dio la orden: nos
retiramos rumbo al sitio del encuentro inicial a la calle de Hamburgo, la
lluvia retornaba con fuerza empañando el final del evento, mucha gente
comenzó también a retirarse, en el estrado un grupo músico vocal
interpretaba algo de corte norteño; para ese momento Pepe Rivera, el
director del grupo de danza gay La Cebra, ya había sido coronado rey de
la marcha, entregando el cargo el flautista Horacio Franco, finalmente y
luego de tanto arguende no hubo reina de la marcha este año, ninguna de
las propuestas llegó, ni tampoco hace falta tanta realeza.
Empezamos
a despedirnos.
Se informó de las intenciones del grupo para seguirla, nos
trasladaríamos a la Zona Rosa para desmontar el vehículo, de ahí a
cambiarse de ropa, una ducha y ponerse de acuerdo los que pudieran para ir
a comer o al bar. Empezamos a despedirnos de la tribu, la mayoría optó
por aprovechar el cercano metro para trasladarse, así continuamos sobre
la plataforma una decena de amigos.
Cruzamos el centro en medio de chiflidos y las miradas
curiosas de los transeúntes, la lluvia se hizo más intensa y el frío
empezó a hacer de las suyas, la velocidad del vehículo era mayor, así
que el agua golpeaba con más fuerza, todos bien mojados guardábamos
silencio ahorrando energía, de vez en vez algún comentario nos volvía a
la vida, el trayecto parecía más largo que el de la mañana, estábamos
agotados y mojados, nos urgía llegar a casa, entretanto una ducha de
granizo nos alcanzó.
Arribamos, aun
no daban las 6 p.m. cuando terminó la odisea, justo frente a La Estación
se detuvo el vehículo, en segunda fila, de inmediato nos encargamos de ir
quitando los elementos en un santiamén, desaparecieron los globos bajo la
presión de una aguja, se quitaron banderas, astas, hilos o piola, la
hielera botellas de agua
sobrantes, se repartieron; la basura se recogió y dejó en la esquina. La
lluvia seguía persistente y nos fuimos despidiendo, los autos arrancaron
llevándose a la tribu leather azteca encuerados y empapados, la aventura
por ese año había terminado.
Por
siempre leather y en botas:
Carlos,
Chiquileather. Junio 2005.
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