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Los Elfos chinos de Santa
Talleres que producen ángeles, árboles y renos
Santa's Chinese elves
Beijin, Pallavi Aiyar, 23 de diciembre de 2005: Mientras que Santa
Claus vive con Rodolfo en el Polo Norte, sus elfos se han cambiado al sur,
en pueblos y poblados de China.
Un 70% de los ornamentos y demás parafernalia del mundo sobre navidad se
origina ahora en la oficialmente atea China. Tinsel, Santas, muérdago y
árboles artificiales de todos tamaños y dimensiones son elaborados
incansablemente por miles de trabajadores en las fábricas de las
provincias de Guangdong, Zhejiang y Jiangsu.
Acorde con la Administración General China de Aduanas, Guangdong por sí
misma, exportó por valor de más de $20 millones de dólares de Estados
Unidos de productos navideños en 2004. Para el país como un todo, la
cifra fue de más de $1 mil millones de dólares.
Incluso la Casa Blanca celebra ahora navidades "Hechas en
China" [Made in China]. En 2003, siete de los árboles que adornaron
la residencia del presidente estadounidense, fueron manufacturados en
China. De hecho, más de dos tercios de los árboles artificiales del
mundo son hechos en la ciudad de Shenzhen.
Mientras los tentáculos gélidos del invierno llevan a la navidad, los
elfos chinos de santa disfrutan un poco de tranquilidad luego de haber
trabajado la mayor parte del año. "Nuestro periodo más ocupado es
entre febrero y octubre," declaró He Li, asistente de la gerencia en
la empresa Yiwu Festival Gifts Company [Compañía de Regalos Festivos
Yiwu, N/Enkidu]. La compañía tiene ventas anuales de más de $12
millones de dólares y emplea a entre 800 y 1,000 trabajadores. Exporta el
90% de sus productos a Estados Unidos, Rusia y Chile y se especializa en
la manufactura de juguetes, árboles y regalos navideños.
La ciudad de Yiwu, en la provincia central de Zhejiang, donde se
localiza la compañía, es hoy uno de los centros globales de la industria
de la navidad. El mercado de la megaciudad de Futian, abarca más de 3.7
millones de pies cuadrados, y es una fuente primaria de las parafernalias
del mundo. El año pasado, Yiwu reportó ventas por $2.5 mil millones,
$1.5 mil millones de dicha cifra fueron exportaciones.
Como muchos lugares en China, cuenta con abundante mano de obra barata.
Dos tercios de los 316,000 granjeros en la parte rural han dejado la
tierra para formar parte de la máquina mega-exportadora de Yiwu. En adición,
400,000 trabajadores migrantes han llegado de otras provincias.
Los trabajadores temporales de Yiwu no son los únicos agradecidos por
la navidad. Según Xinhua, la agencia de noticias oficial China, en
traducción al castellano de Enkidu Magazine, más de 7,000 granjeros que
viven en el pueblo de Xiaoguanzhuang en la provincia de Jiangsu,
manufacturaron de forma colectiva unas 100 millones de decoraciones navideñas
para la exportación en 2004, ganando casi $48.3 millones de dólares. El
pueblo ahora cuenta con 45 negocios grandes y más de 400 talleres donde
se procesan ángeles, árboles y renos.
Muchos los productos navideños del delta de los ríos Pearl y Yangtze
cuentan con sus propias páginas Web en inglés y en castellano, y algunos
inician la participación en otras fiestas, como el Halloween. Pero la
competencia es dura. "Hemos comenzado a sentir la competencia en los
últimos dos años porque hay muchas fábricas pequeñas que se han
establecido en nuestra ciudad, lo que abarata los precios," afirma
Edith Yan, representante de ventas de la empresa Decoart Design &
Manufacturing Ltd. con sede en Huizhou, Guangdong.
Los recortes en fuerza laboral recientes, en el Delta del Rio Pearl han
significado mayores salarias. Tanto Guangzhou, capital de Guangdong, como
Shenzhen elevaron sus salarios mínimos en un tercio a principos de este año,
a $83 al mes. Combinado con los costos que van en aumento, de las
materias primas, los márgenes de ganancia están sufriendo.
Un arbol de seis pies de alto en el mercado Futian de Yiwu, por
ejemplo, tiene un precio menor a $4. Un paquete de seis ornamentos brillantes
cuesta unos 25 centavos para ser hecho, y se vende en 36 centavos.
Las preocupaciones relacionadas con la calidad del producto y los
derechos de propiedad intelectual también han comenzado a ser
una barrera en las exportaciones a Europa. Según Xinhua, las
exportaciones navideñas de Guangdong disminuyeron en 19.6% el año
pasado, en comparación con 2003.
Para el país como un todo, las exportaciones bajaron en 14.7%.
Sin embargo, Yan afirma que las empresas grandes, como Decoart enfrentan
la tormenta con relativa facilidad. Con ventas anuales de más de $10
millones, la base de clientes de Decoart se mantiene estable. Pero ella
asegura que las empresas deben innovar de manera constante para ganar un
poco cada vez.
Acorde con un informe reciente que apareció en globalsources.com , un
sitio Web de información especializada en China, los más de 1,000
proveedores de luces navideñas en China están promoviendo "diseños
únicos en diversos colores, estilos y efectos, con mayor frecuencia, a
fin de mantener su competitividad en la intensa guerra de precios."
Cristales laser y hologramas están siendo apurados en el uso a fin de
darle novedad a los productos.
Y mientras que las exportaciones pueden estar decayendo, la demanda
interna está en aumento. Actualmente, dos por ciento de las decoraciones
de navidad de Decoart se venden al mercado doméstico, afirma Yan. En
tanto, las celebraciones públicas de navidad fueron prohibidas por el
Partido Comunista de China en 1993. Sin embargo, hoy en lugar de ser
juzgadas como un vehículo insidioso de contaminación ideológica, la
navidad es vista por Beijin, como una oportunidad de alentar el gasto del
consumidor.
Hoteles, restaurantes y los aparadores en las ciudades luminosas de
China están siendo iluminadas por árboles de navidad. De forma usual,
los vendedores en los supermercados están siendo transformados en Santas
sexy que ayudan vestidos de rojo y blanco. He de Yiwu Festival Gifts indicó
que mientras que hace 10 años, la mayoría de la gente en Yiwu habría
sido difícil incluso que dijeran la palabra "navidad"-
"Christmas", los jóvenes de hoy celebran el festival decorando
sus casas e intercambiando regalos.
Para las masas de "elfos" de las fábricas al sur de China,
no obstante, Santa Claus continúa siendo alguien extraño como si de
verdad viviera en el Polo Norte. Al preguntársele si la compañía dice
algo a los trabajadores sobre el festival sobre el cual están utilizando
sus días y años produciendo artículos, Yan respondió: "La navidad
no es un gran festival tradicional aquí y no lo celebramos. Nuestros
trabajadores son en su mayoría mujeres de edad media, quienes no
necesitan saber nada sobre esto."
Pallavi Aiyar es corresponsal en Pekín del diario Indian Express; la
traducción al español es © de Enkidu Magazine - Pallavi Aiyar is
the Beijing correspondent for the Indian Express newspaper.
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