|
Alerta con los fraudes en la educacion superior
Sin lugar a dudas, México es un país de gente joven, que día con
día demanda una gran cantidad de bienes y servicios, entre ellos,
servicios educativos de calidad y eficiencia. Recientemente, la
Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), publicó los resultados de
calidad aplicados a instituciones" particulares que ofrecen servicios
de educación superior. Los resultados son francamente alarmantes y
preocupantes.
En la republica mexicana existen mas de 1100 instituciones particulares,
de las cuales, sólo 74 de ellas han demostrado y comprobado su calidad
académica. Lo anterior tiene como antecedente el excesivo incremento de
población estudiantil a partir del inicio de la década de los ochenta;
situación que hizo incrementar la demanda de estudios profesionales.
Un ejemplo de lo antes citado, se refleja en la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM), institución de educación superior con la
matrícula mas grande en todo el país, y de toda Latinoamérica. Año con
año, la Máxima Casa de Estudios, de México, recibe en sus instalaciones
aproximadamente a 35 mil estudiantes de nivel medio superior; en marzo de
2004, la UNAM registró 83 mil aspirantes, cifra record en la historia de
la Universidad Nacional. Con todo, el examen de selección aplicado, dejo
sin oportunidad a 48 mil de ellos, quienes tuvieron que darse a la tarea
de buscar otras opciones educativas.
Es importante señalar que la abundancia de colegios privados de nivel
superior, ha generado la aparición de alternativas poco o nada confiables,
que sólo pretenden "comercializar" con la educación superior,
a quienes unicamente consideran como clientes, antes que estudiantes. En
este orden de ideas, su blanco perfecto son los miles de jóvenes que, al
no contar con recursos económicos suficientes, recurren a pseudo-escuelas
que les prometen un futuro laboral y económico promisorio, pero que
difícilmente cuentan con los conocimientos, los recursos humanos y
materiales para formar verdaderos profesionistas, comprometidos con su
entorno y con el país.
Instituciones que no cuentan con lo mínimo indispensable; profesores
sin ningún tipo de formación docente, sin verdadero compromiso con la
educación; instalaciones deficientes; equipos incompletos en su mayoría
o de plano insuficientes; planes y programas de estudio sin actualizar:
mobiliario en mal estado; carencia de laboratorios equipados; deficiente o
nulo acervo bibliográfico, son algunos de los "males" que
aquejan a estas instituciones.
Según información de la PROFECO, estas escuelas se caracterizan por
facilitar el ingreso. En su mayoría no efectúan un examen de selección,
no hay exigencia en cuanto al promedio obtenido a nivel bachillerato, no
importa el tipo de propedéutico cursado. Además, la gama de
licenciaturas que ofertan, hacen dudar de la procedencia de profesores
capacitados.
Ante la situación mostrada, la pregunta obligada es: ¿como
identificar a instituciones de educación superior de alto riesgo? ¿cuáles
son sus características? ¿cómo operan? Una posible respuesta, que
seguramente aplica para todo el país, es que estas "Universidades"
sólo proporcionan capacitación en ciertas "especialidades" que
presentan una alta demanda por parte de los aspirantes y no requieren de
sofisticados aparatos o laboratorios para impartirlas. Asimismo, no
cuentan con libertad académica en el sentido tradicional del termino:
libertad de cátedra, ya que los profesores son contratados exclusivamente
para "enseñar" contenidos muy específicos y se les impide, en
la mayor parte de los casos, dedicarse a otra actividad. Tampoco muestran
interés alguno sobre la investigación, líneas de generación y
aplicación del conocimiento, actividades de vinculación, extensión de
la cultura, deportes, etc.
La autoridades académicas mexicanas han señalado que dichos centros,
carecen de compromiso con las necesidades reales de la población
estudiantil, no sostienen la idea de fomentar el desarrollo de la sociedad,
toda vez que las verdaderas universidades: Publicas o privadas, han
enfatizado el servicio a los jóvenes como responsabilidad clave para el
desarrollo del pais.
Basado en lo anterior, amigo lector, usted seguramente debe preguntarse;
y las autoridades académicas ¿dónde están? ¿Existen programas de
supervisión constante a estas escuelas, verifican con regularidad las
instalaciones, los servicios sanitarios, la biblioteca, los centros de
computo y laboratorios? ¿Certifican los planes y programas de estudio?
¿Los profesores cuentan con un perfil específico para impartir cátedra
a nivel superior? ¿son titulados? ¿cuentan con experiencia y
capacitación docente?
No, lamentablemente las autoridades poco o nada hacen para frenar la
proliferación de estas "escuelas o centros universitarios"de
educación superior.
Es una pena que existan muchos vacíos legales en la imparticiòn de
estudios superiores. Por ejemplo, las escuelas privadas no requieren
autorización previa para operar. No obstante, tienen la opción de
solicitar el reconocimiento de validez oficial de estudios (RVOE) para los
planes y programas que desean impartir. En este aspecto, cabe señalar que
el hecho de que cuenten con RVOE para determinado curso, NO significa que
todas las actividades impartidas tengan dicha certificación.
Por lo anterior, tenga particular cuidado al elegir una opción
educativa de instrucción superior, verifique la institución se encuentre
debidamente registrada o incorporada a alguna dependencia del gobierno
federal o estatal, así mismo, cerciòrese del Número de Acuerdo o RVOE
de la licenciatura que pretenda cursar. No se deje sorprender por becas,
promociones, bolsas de trabajo, servicios, etc. Verifique todo lo anterior
para asegurarse de que su formación académica sea realmente de calidad.
Finalmente, recuerde que PROFECO cuenta con el estudio de los centros
de educación superior debidamente establecidos y legalizados.
|