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Zapatistas preparan
una sorpresa
Por Diego Cevallos
MÉXICO, 20/06/2005 (IPS) - La guerrilla zapatista asentada en el
estado mexicano de Chiapas promete que no usará las armas, pero también
anuncia su intención de que los ”sinverguenzas”, apelativo con el que
identifica a todos los políticos ya sean de derecha o izquierda, ”no se
salgan con la suya”, sino que ”rindan cuentas y paguen”.
¿Qué harán estos guerrilleros indígenas, que en los últimos 11 años
transitaron entre acciones políticas llamativas y el mutismo, pero que en
los últimos cuatro ocuparon planos secundarios en la política?
Por lo pronto, el gobierno del presidente Vicente Fox se congratuló de
que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) haya aclarado
que no realizará acciones militares, luego de un anuncio inicial que
confundió a muchos, pues el grupo se declaró en alerta roja sin precisar
los motivos y consecuencias de esa medida.
Mediante su portavoz y uno de sus pocos integrantes mestizos, el llamado
subcomandante Marcos, el EZLN indicó que planea hacer ”otra cosa”
para presentar sus demandas, pero que aún no informará con exactitud qué
es ni cuándo lo llevará a cabo.
”Esa otra cosa no implica ninguna acción militar ofensiva por parte
nuestra. No estamos planeando ni consultando (a las bases zapatistas sobre)
el reinicio de los combates militares ofensivos”, señaló Marcos en uno
de los comunicados que emitió durante la tercera semana de este mes.
En los últimos cuatro años y tras su última acción de 2001, que
consistió en un viaje de los máximos jefes guerrilleros desde Chiapas
hasta la capital para demandar una reforma de ley que garantizara los
derechos y la autonomía indígena, los zapatistas habían permanecido
lejos de los reflectores de los medios de comunicación.
”Conociendo la historia de los zapatistas, habrá pronto una sorpresa
que los regrese a escena y todos esperamos que no agregue confusión y
encono al ambiente político”, dijo a IPS el politólogo Patricio
Benavides.
El EZLN irrumpió en la escena política el último día de 1993 con la
toma de varios poblados y carreteras en el sudoriental estado de Chiapas.
Tras 12 días de combates, en los que la mayoría de los guerrilleros
portaban viejos fusiles de casa, machetes o simples palos, el gobierno del
presidente Carlos Salinas (1988-1994) ordenó el cese de hostilidades, que
se mantiene hasta hoy.
A diferencia de otros grupos armados de América Latina, los zapatistas
alcanzaron casi sin combatir la categoría de fuerza beligerante, por lo
que el Congreso aprobó una ley de pacificación, que es la actual garantía
de que no se reiniciarán las hostilidades.
Los guerrilleros realizaron varias acciones políticas que movilizaron a
la sociedad civil hasta su viaje a la capital de 2001, pero en los últimos
años, cuando cambió el escenario en el cual comenzaron su actuación pública,
pasaron a planos secundarios.
En diciembre de 2000 terminaron 71 años consecutivos de gobierno del
Partido Revolucionario Institucional y nadie objeta ahora la legitimidad
del Congreso o la Presidencia, como ocurría cuando apareció el EZLN.
Hoy, cuando las amarras de las campañas proselitistas están desatadas de
cara a las elecciones presidenciales de 2006, los guerrilleros regresan a
la palestra con varios comunicado públicos, en uno de los cuales
criticaron duramente a todos los políticos y prometieron luchar ”para
impedir que esos sinvergüenzas se salgan con la suya”.
”Es la hora de empezar a luchar para que todos esos que allá arriba
desprecian la historia y nos desprecian rindan cuentas, para que paguen”,
señala uno de las misivas firmadas por Marcos.
Entre los ”sinvergüenzas” de la política local el jefe guerrillero
incluyó a Andrés Manuel López Obrador, el alcalde izquierdista de la
capital mexicana, que desde hace más de seis meses es el potencial
candidato presidencial mejor ubicado en las encuestas.
Según Marcos, la estabilidad política y macroeconómica que promete
instaurar López Obrador en caso de llegar a la Presidencia significará sólo
”ganancias crecientes para los ricos, miseria y despojos crecientes para
los desposeídos y un orden que controle el descontento de estos últimos”..
La demanda central de los guerrilleros es que el Estado garantice plenos
derechos de autonomía a los indígenas, tal como se estipuló en 1996, en
el único acuerdo firmado por la comandancia del EZLN y el gobierno, que
ejercía en ese momento el presidente Ernesto Zedillo (1994-2000). Pero
también hablan de justicia para los pobres.
Más de la mitad de los más de los 103 millones de mexicanos son pobres,
y entre ellos los que viven en peores condiciones son los 10 millones de
indígenas.
El surgimiento del EZLN, que controla administrativa y políticamente 15
por ciento del sudoriental estado de Chiapas, una zona de 75.634 kilómetros
cuadrados de extensión donde viven unas 100.000 personas, puso sobre la
mesa de discusiones el tema de esa pobreza y marginación de los nativos.
Poco ha cambiado la vida de los indígenas desde que el grupo salió a
escena, aunque en general se considera que la situación de los nativos
residentes en la zona de influencia del EZLN es algo mejor que la del
resto.
Con apoyo financiero de grupos no gubernamentales locales y extranjeros, y
con la tolerancia del gobierno, los guerrilleros, que probablemente no son
más de 5.000 personas mal armadas, establecieron en su zona de control
programas de desarrollo comunitario, educación y salud.
Además, y hasta fines de los años 90, la guerrilla se mantuvo como uno
de los primeros promotores del movimiento mundial contra el neoliberalismo.
El EZLN organizó en las selvas de Chiapas el Primer Encuentro por la
Humanidad y contra el Neoliberalismo, al que asistieron decenas de
activistas de todo el mundo. Pero en los últimos años, los llamados
grupos altermundistas (por la consigna ”Otro mundo es posible”) ya no
contaron entre los participantes en sus reuniones internacionales a los
miembros del grupo, aunque periódicamente hicieron mención de ellos.
Ahora el grupo está alistándose a salir nuevamente a escena con alguna
estrategia que aún se desconoce.
”El colectivo que somos tomará una decisión. Se están sopesando los
pros y los contras. Se están haciendo bien las cuentas, lo que se pierde
y lo que se gana. Y, viendo que no es poco lo que se arriesga, se decidirá”,
escribió Marcos en su último comunicado, fechado el martes 21 de este
mes. ( (FIN/2005) |