Alexandra Delgado
Nunca conocí a Alejandra Delgado. Alexandra, por cualquier razón, se
ha convertido en algo más que un símbolo de su propia lucha para ser
"normal" y para vivir una vida "ordinaria". Tu puedes
haber leído sobre su historia mientras ocurría, puedes haber tardado
sobre ello, como muchos de nosotros hicimos, o tal vez sólo la ignoraste.
Nacida con la genitalia de un hombre, Alexandra, desde una edad temprana
supo que ella es mujer. "Desde el momento que yo puedo recordar,
siempre me he sentido como una mujer," declaró ella recientemente.
El sueño de toda la vida de Alexandra, desde que tenía ocho años de
edad, ha sido tener un ajuste médico para que su cuerpo esté acrode con
su espíritu, sueño que logró con su operación en 2003 a la edad de 34
años.
Ahora, de manera irónica, ajustar su certificado de nacimiento, una
mera pieza de papel que esté de acuerdo con su cuerpo y su espíritu est
probando ser un paso más dificil en su transformación hacia la "normalidad",
como piensa ella sobre esto.
La Suprema Corte de Puerto Rico, ignorando su propio precedente, la
semana pasada contestó a Alexandra con un resonante "no" a su
solicitud de tener la harmonía total. Alexandra estaba impactada cuando
le negaron su solicitud, en especial porque la Suprema Corte había, hace
años, garantizado una solicitud similar por exactamente este cambio bajo
casi circunstancias idénticas.
Como principal razón de la corte para negar a Alexandra su petición,
se encuentra la paranóia absurda, institucional de que Alexandra se
casaría ahora con un hombre y por lo tanto violaría el Código Civil que
define al matrimonio como una unión entre un hombre y una mujer.
Ahora llega Magaly Meléndez, una mujer de 31 años de edad. Su
certificado de nacimiento asegura que ella es Héctor Luis Meléndez, un
hombre. Ella tuvo la reasignación quirúrgica en México en 1996. Magaly
desea casarse con una mujer, el amor de su vida. No existe razón para que
ella no se case con su prometido.
Sin embargo, ella asegura que entiende completamente las luchas de que
Alexandra Delgado sufre. Viajando por los aeropuertos es una humillación.
Desde los cambios ocurridos por el 9/11, ella se ve forzada a explicar y
alguna veces a "probar" quién es ella. Ella se siente atrapada
en un sistema anticuado que no cambia acorde con los avances cientìficos
que alteran el mundo.
No, no me preocupa ninguna de estas mujeres. Ellas son fuertes como
robles. Ellas simbolizan a cada niño pequeño y a cada niña pequeña de
cualquier color, clase y nacionalidad, quienes se han negado a enterrar su
espíritu, escogiendo, en su lugar, seguir a su corazón incluso cuando
todos les dicen que están equivocadas.
Me preocupan más tus niños y los niños y los nietos de nuestros
Jueces de la Suprema Corte, y si tendremos el valor para crear un clima
donde ellos sean libres de seguir su espíritu.
Me preocupan los niños que crecen en un mundo dominado por el Partido
Republicano, donde deben escoger entre izquierda o derecha pues toda otra
dirección está prohibida por la Ley de la Tierra.
Un Enunciado Bien Escrito del Sunday Portland Oregonian:
"Otra cosa que decirnos cómo vivir, pensar,
casarse, orar, votar, invertir, educar a nuestros hijos y, ahora, morir,
creo que los Republicanos han hecho un buen trabajo al permitir que el
gobierno salga de nuestras vidas personales."
"Other than telling us how to live, think,
marry, pray, vote, invest, educate our children and, now, die, I think
the Republicans have done a fine job of getting government out of our
personal lives."
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