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Secuestro golpea a líder izquierdista
Por Diego Cevallos
MÉXICO, 20/07/2007 (IPS) - El rapto del argentino Rubén Romano,
entrenador del popular equipo mexicano de fútbol Cruz Azul, puso contra
las cuerdas al alcalde de esta capital, Andrés López Obrador, quien, a
contracorriente de la opinión de analistas y grupos civiles, sostiene que
nadie como él ha controlado la delincuencia.
”Hechos así (el secuestro de Romano) empañan todo lo que hemos hecho,
empañan el trabajo que hemos realizado y alientan la percepción de que
no se avanza en esta materia”, lamentó este miércoles el izquierdista
López Obrador, jefe del gobierno de la ciudad de México y el potencial
candidato presidencial mejor posicionado en las encuestas para las
elecciones de 2006.
Este secuestro registrado la tarde del martes frente a testigos despertó
indignación en el medio deportivo y añadió un brochazo más al cuadro
de inseguridad en el que viven los habitantes de la capital mexicana.
Romano fue interceptado cuando viajaba en su camioneta por calles de la
zona de Xochimilco, al sur de la ciudad.
Los atacantes dispararon sus armas para alejar a las personas que
presenciaban el delito y luego huyeron con el entrenador o director técnico
argentino, de extensa y destacada trayectoria en clubes del fútbol
profesional de México.
Secuestrar a plena luz del día a una figura pública como Romano ”es un
abierto desafío a las autoridades”, dijo a IPS el portavoz del no
gubernamental Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, Lorenzo Pérez.
En la capital mexicana se denunciaron 66 secuestros de enero a junio de
este año, indican cifras oficiales. Pero estudios de la asociación
empresarial Confederación Patronal sostienen que esa cifra de raptos
debería multiplicarse por nueve considerando los casos no reportados.
”Es un hecho lamentable (el secuestro de Romano) porque se trata de una
personalidad conocida por todos. Y sí, es lamentable cualquier acto de
violencia, mucho más cuando se trata de una persona conocida, porque esto
implica un descrédito para la ciudad”, declaró el alcalde.
Empero, López Obrador, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática,
opinó que la capital es hoy más segura que antes y nadie ha trabajado
tanto como la actual administración en abatir los delitos.
El alcalde sostuvo que sus opositores mienten y manipulan el tema de la
inseguridad ciudadana para golpearlo. Cuando en junio de 2004, alrededor
de un millón de personas marcharon por las calles de la ciudad para
exigir freno a la delincuencia, el alcalde declaró que esa manifestación
fue organizada por la ”derecha” para ir en su contra.
Frente al caso de Romano, que dijo lamentar, López Obrador pidió a sus
opositores no utilizarlo políticamente. Pero dio por hecho que lo harán.
”Van a usar todo en contra, porque es normal, es una contienda política,
no quieren que salga adelante un proyecto alternativo de nación”,
expresó..
Según lo informó el mes pasado, López Obrador renunciará a su cargo en
la ciudad el viernes 29 de este mes para iniciar su campaña presidencial.
El portavoz del no gubernamental Consejo Ciudadano de Seguridad Pública
declaró que el secuestro del entrenador de fútbol ”demuestra hasta qué
punto llegó la inseguridad” y la ineptitud de las autoridades para
enfrentarla.
”Con Romano nos hemos alarmado, pero deberíamos no perder de vista que
los secuestros suceden a diario en el país y que la gran mayoría no se
denuncian”, dijo Pérez.
Romano, quien es entrenador de fútbol en México desde 1998, se sumó a
una larga lista de figuras del espectáculo o los deportes que fueron
secuestradas en México en los últimos años, entre ellas el popular
conductor de televisión Adal Ramones, dos hermanas de la cantante Thalía,
el hijo del cantante Vicente Fernández y el padre del ex futbolista Jorge
Campos.
Según la Agencia Federal de Investigaciones de México, en este país se
cometieron 107 secuestros en 2002, 169 en 2003, 200 el año pasado y 75 de
enero a junio.
René Jiménez, coordinador de la Unidad de Análisis sobre la Violencia
Social de la Universidad Nacional Autónoma de México, entiende que nueve
de cada 10 raptos no son denunciados.
Aunque las autoridades lo nieguen, hay evidencia clara de que el secuestro
se salió de control, declaró Jiménez.
En los últimos 10 años hubo al menos 15.000 secuestros en México,
asegura la Confederación Patronal, aunque no hay estadísticas al
respecto.
Mientras, el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia
Penal, integrado por activistas contra la violencia y empresarios, afirman
que unas 107 personas secuestradas fueron asesinadas entre fines de 2000 y
junio de este año, la mayoría de ellas en la capital.
El alcalde de la ciudad mexicana señaló que, a pesar de que sus
opositores lo acusen de ineficiencia en el combate a la delincuencia,
”estoy tranquilo con mi conciencia porque hago lo que me corresponde
como autoridad”. (FIN/2005) |
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