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La fragilidad
del estado laico
© María de Jesús González Pérez/Enkidu.
Realmente es preocupante la
abierta ingerencia que tiene la iglesia católica en las instituciones políticas
que conforman la base de un Estado laico, la clara expresión de
prejuicios y preceptos religiosos arraigados en los jerarcas católicos,
en miembros presidenciables del Partido Acción Nacional y en el titular
de la Secretaría de Gobernación transgreden el carácter de laicidad de
nuestro Estado y a la vez interfieren subjetivamente en la estructuración
de las políticas públicas de salud.

John Heartfield (1891
- 1968): "Die heiligsten Güter". -- 1931
Es evidente que la iglesia católica
aún no ha querido entender lo que implica la separación entre iglesia y
Estado instituida por Benito Juárez en la Leyes de Reforma y más atrás
en las ideas liberales de José María Mora y Valentín Gómez Farías que
en aquel México independiente aspiraban a establecer el mayor número de
libertades entre ellas de conciencia, de opinión, de imprenta, de
comercio, de asociación etcétera, así como también a “independizar
al estado de la iglesia, a privar a ésta de la riqueza que le había dado
un gran poder social y político, y a aumentar, en lo posible, la cultura
y el bienestar de las personas menesterosas a fin de convertirlas en
ciudadanos libres y conscientes de sus derechos y deberes.”1
Estas aspiraciones han sido
constantemente quebrantadas por parte de la iglesia católica al reprobar
severamente las políticas oficiales concernientes a la planificación
familiar, al emitir su descalificación total a temas como el uso del condón,
el aborto, la ley de sociedades de convivencia, a los contenidos sexuales
en los libros de texto y ahora de nuevo contra la anticoncepción de
emergencia (AE) expresando su postura a través de su vocero Carlos
Abascal. Su influencia opera en las cúpulas empresariales y políticas
desplegando desde ahí su capacidad de presión que se deja sentir en
diputados, senadores y secretarios de estado que confunden arbitrariamente
sus creencias religiosas con su funciones públicas, minando el concepto
de laicismo que defiende la independencia de la sociedad y el Estado de
toda influencia eclesiástica.
En este sentido es impresionante
que de cara al siglo XXI prive en los integrantes de la esfera política
mexicana y en aquellos funcionarios de gobierno la falta de información
acerca de lo qué es la salud sexual y reproductiva de los mexicanos. Al
escuchar el asunto sobre la píldora del día siguiente, sobredimensionan
este término junto con sus creencias individuales y lo perciben como un
medicamento abortivo. Siendo que la anticoncepción de emergencia funciona
en tres niveles: previene la ovulación, interviene con el transporte
espermático e impide la fertilización del óvulo por el espermatozoide,
“debido a que el efecto de la píldora de emergencia para prevenir el
embarazo se logra antes de 72 horas después del coito, es evidente que no
funciona como abortivo. No se indica después de un retraso menstrual o en
caso de sospecha de un embarazo, porque en esos casos no tiene ningún
efecto.”2
Lo más deplorable en este caso
es que, después de una reunión de facto que tuvo Carlos Abascal con el
cardenal Norberto Rivera, desconociera totalmente los mecanismos que se
llevan a cabo para que sea publicada en el Diario Oficial de la Federación
una política pública; como lo ha explicado Julio Frenk secretario de
Salud no fue una decisión personal más de 100 organizaciones discutieron
el tema durante tres años; se reunieron instituciones del sector público,
científicos de gran renombre en el seno de un organismo de rango
constitucional denominado Consejo de Salubridad General en el cual se
revisa el cuadro básico de medicamentos. Por su parte “los
representantes de dependencias gubernamentales y organizaciones de la
sociedad civil que participan en el Grupo Interinstitucional de Salud
Reproductiva sostuvieron varias reuniones de trabajo en las que analizaron
los aspectos técnicos, científicos y legales de la AE y, hasta que hubo
consenso entre todos se decidió publicar la actualización de la Norma
Oficial Mexicana en el Diario Oficial lo que ocurrió el 21 de enero de
2004.”3
A pesar de la labor constante
tanto de las asociaciones de ultraderecha como de la iglesia católica por
desvirtuar la información –recordemos la propagación de información
falsa acerca del condón- el creyente actual toma sus decisiones sin
intermediación del sacerdote, lo cual mortifica enormemente a la
Conferencia Episcopal Mexicana, porque el verdadero laico hace una
distinción entre su ámbito religioso, el social y el político. “El
caso más claro al respecto es el uso de anticonceptivos. La jerarquía
católica podrá desaprobarlos, pero nuestros datos indican que 70 por
ciento de las mujeres en edad de procrear los usan y eso significa que no
podemos, por tanto, tomar la opinión de esa jerarquía como
representativa de ese grupo de fieles. Las reivindicaciones de la jerarquía
no son las mismas de la feligresía, en ese tema como en muchos otros.”4
Estamos convencidos que el único
contrapeso que existe para enfrentar la ignorancia y la falta de voluntad
política que en la mayoría de las ocasiones no ofrece solución a las
necesidades más urgentes de la población, es la organización de las
agrupaciones de la sociedad civil que, en este caso, inmediatamente
alzaron la voz en defensa de los derechos reproductivos de las mujeres.
Católicas por el Derecho a Decidir, GIRE, Por una Maternidad sin Riesgos
entre otros grupos, han orientado su trabajo colectivo a la difusión de
información, tarea indispensable en este contexto social en el que todavía
persiste el pensamiento retrógrada que permea los principales sectores
del poder político.
La importancia de conocer
nuestro cuerpo, nuestra sexualidad tanto hombres como mujeres, el tomar la
decisión de cuándo tener hijos o no tenerlos tiene que ver con lo que
significa ser un ciudadano libre con derecho a la autodeterminación
reproductiva. Si realmente queremos acceder al tan anhelado primer mundo,
no sólo la cuestión económica posibilita esa posición dentro de un
marco globalizador, también el reconocimiento de una sociedad plural, el
respeto y cumplimiento de sus derechos humanos básicos de los que se
desprenden los sexuales y reproductivos y la garantía de resguardarlos cívica
y políticamente por parte de una Estado laico. Esta píldora del día
siguiente “permitió que en China se redujeran 60 por ciento los
abortos, mientras en Estados Unidos disminuyó en 50 mil por año el número
de estas prácticas.”5
La píldora está autorizada,
sin embargo, todavía faltan más batallas que librar, mientras tanto
tengamos presente una frase de aquel que en su tiempo también fue un
disidente: “al César las cosas del César, y a Dios lo que corresponde
a Dios.”
(1)
Miranda, José, et. al. Historia
de México, ECLAL, México, 1963.
(2)
Cruz Martínez, Angeles. “Estudios
sustentan acción preventiva de la píldora de emergencia: expertos”. La
Jornada, 20 de julio de 2005.
(3)
Loc. Cit.
(4)
Brito, Alejandro. “Las Iglesias no
pueden imponerle a la población una determinada perspectiva moral.
Entrevista con Roberto Blancarte, investigador de El Colegio de México”.
Suplemento Letra S, La Jornada, 5 de abril de 2001.
(5)
E. Muñoz, Alma. “Fue una decisión
colegiada, no un capricho :Ssa”. La Jornada, 19 de julio de 2005.
Para mayor información sobre la
píldora de emergencia recomendamos visitar la página del Grupo de
Información en Reproducción Elegida, GIRE. www.gire.org.mx
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[10.06.2005]: RESEÑA: Madres
lesbianas
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Comentario
a la presentación del libro Madres
lesbianas. Guía para formar una familia
feliz de las Doctoras en Psicología
Evolutiva, Suzanne M. Johnson y Elizabeth O´Connor.
Editorial Lumen México.
En
el marco del ciclo de conferencias
“Diversidades en competencia”, el día 3
de junio de 2005 en el Centro Médico
Nacional Siglo XXI.... más
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