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GOYA presente en Ciudad de México
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Agustin Villalpando/Enkidu.
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Fotos: Àngel de Velasco/Enkidu.
En el marco iridiscente de esta noche fresca
del lunes 21 de noviembre de 2005, gallardos y marciales, los miembros
de la Guardia Presidencial revisaban todas y cada una de las
invitaciones de los asistentes, así como las acreditaciones de prensa.
Al llegar, el detector de metales aparece con los brazos abiertos en la
entrada del Museo.
Una vez más, fuimos testigos de la obra de uno de los exponentes máximos
de la pintura de todos los tiempos: GOYA, quien Abrió Nuestros Ojos con
la fuerza de sus trazos, el uso del color, del buril y el aguafuerte.
Noche de gozo, velada de encuentros. Embajadores y miembros de la
intelectualidad. Por un lado, además del Lic. Vicente Fox Quezada y su
esposa, encontramos a la Embajadora de España así como a Tony Garza
con su señora esposa -quienes captaron las cámaras de muchos de los
fotorreporteros presentes-.
En el acto inaugural, Fox destacó que se trata de "un triunfo más
de las extraordinarias relaciones" que México tiene con "museos
del mundo entero". "España y México se dan nuevamente la
mano a través de la figura sin par de don Francisco de Goya",
agregó el mandatario.
Quien estuvo muy atenta y haciendo gala de omnipresencia fue Sari
Bermudes quien, entusiasmada, revisaba todos los detalles para lograr,
una vez más, una inaugración digna de los mejores museos del mundo. En
este recinto digno, el Museo Nacional de Arte, Goya surgió a la vida -interpretado
magistralmente-, al tiempo que varias majas de la más alta sociedad
mexicana, deambulaban por los pasillos del museo ofreciendo abanicos con
imágenes del Maestro hispano, en apenas $50 pesos.
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No pudimos resistir la tentación y le solicitamos a la Sra.
Casasola, heredera de uno de los archivos fotográficos más
importantes, si no el más importante, del país de la época
previa, durante y post revolucionaria (es decir, de inicios del
siglo pasado): el Archivo Casasola. |
Ella, muy amable y guapa, nos regaló un retrato... Luego, al tiempo
que se alejaba con sus abanicos (parece que uno le faltaba) y con su
hijo -quien nos fue preentado en toda forma-, pudimos rememorar imágenes
recién vistas pero guardadas hace varias centurias.
Noche de gala con invitados de alcurnia como Doña María Teresa de
V. y Rozas (1763), Su Majestad Don Fernando VII (1814), así como el
matador Pedro Romero (1795-1798).. Cocteles que deambulaban y eran
ingeridos con generosidad por los testigos del Maestro.
Un recorrido intenso por un tiempo que también es nuestro, como
mejicanos (así reconoce la Real Academia de la Lengua Española el
gentilicio de Méjico) y como Seres Humanos. Un cónclave de batallas y
bellezas.
Y mientras tanto, Goya, el Maestro, observa con desenfado desde su
Autorretrato (1783), donde con una sonrisa de ligera distancia pluga a
Dios porque una de sus excelencias no vaya a salir del evento diciendo:
"!Que buena esta exposición de Goitia!"*.
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Nota de A.V. para quien corresponda: Goitia, pintor mexicano que retrató
la mexicanidad de rostros y paisajes. Buena parte de su vida adulta fue
amigo de mis padres pues, hasta la muerte del pintor, fueron vecinos en
Xochimilco.
La exposición, que muestra las distintas facetas por las que transitó
el pintor y grabador aragonés nacido en 1746, permanecerá abierta
hasta el 5 de marzo de 2006
El
Museo Nacional de Arte (Munal):
http://www.munal.com.mx/
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