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Gobierno frena
donaciones para lucha contra el sida
Por Marwaan Macan-Markar
BANGKOK , 29/08/2005 (IPS) - El gobierno militar de Birmania prefirió
mantener los férreos controles al movimiento de bienes y personas a
recibir ayuda de un fondo internacional para combatir la epidemia de VIH/sida.
En una decisión sin precedentes, el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida,
la Tuberculosis y la Malaria canceló todas sus donaciones a Birmania y
abandonó este país, gobernado por una dictadura militar por más de 40 años,
debido a las restricciones de viaje que Rangún impuso a todas las
agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y grupos
humanitarios internacionales.
"Se trata de la primera vez que el Fondo Mundial cancela donaciones",
declaró a IPS el portavoz de esa agencia con sede en Ginebra, John Liden.
"Los programas financiados por el Fondo Mundial pueden funcionar en
cualquier país siempre que el gobierno no los obstruya activamente",
explicó.
Pero eso fue precisamente lo que hizo la junta militar de Birmania, después
que el Fondo aprobara donaciones por 98,4 millones de dólares en un período
de cinco años para este país del sudeste asiático. Más de la mitad de
esa cantidad, cerca de 54,3 millones de dólares, estaba asignada al
combate al VIH/sida.
Entre los programas que el Fondo iba a apoyar en Birmania se contaban
algunos para contener la epidemia de sida mediante la educación, el
tratamiento y los servicios de apoyo, concentrados en grupo de alto riesgo
como los usuarios de drogas inyectables, los trabajadores sexuales y los jóvenes
entre 15 y 24 años.
Pero esos programas no pudieron aplicarse debido a las restricciones de
viaje que Rangún impuso a agencias de la ONU y grupos humanitarios
internacionales.
Casi todos los aspectos de los nuevos programas exigían viajes, y las
restricciones impuestas provocaban "semanas de demora" para
obtener permisos, explicó Liden.
El Fondo, creado hace tres años por la Asamblea General de la ONU (Organización
de las Naciones Unidas), aprobó donaciones para 127 países y distribuyó
3.100 millones de dólares en los primeros dos años de funcionamiento.
"De los 3.100 millones comprometidos en los primeros dos años, 56
por ciento se destinaron a la lucha contra el VIH/sida, 13 por ciento a la
tuberculosis y 31 por ciento a la malaria", informa el sitio web del
Fondo.
El control de esas tres epidemias que azotan a la humanidad antes de 2015
es uno de los Objetivos de Desarrollo de la ONU para el Milenio, fijados
por los países miembros de la ONU en 2000.
Otras metas son la reducción de la pobreza extrema y el hambre a la mitad,
la educación primaria universal, la promoción de la igualdad de género
y la autonomía de la mujer, la reducción de la mortalidad materna en
tres cuartos y de la mortalidad infantil en dos tercios.
Las metas específicas deben cumplirse antes de 2015 y tienen como
referencia los niveles de 1990.
La decisión del Fondo de terminar su relación con Rangún planteó dudas
sobre el espacio disponible para el trabajo humanitario en un clima de
opresión.
"Dada la complejidad de la situación en Birmania, se necesita
bastante flexibilidad para hacer frente a los problemas a medida que
surgen", dijo Charles Petrie, representante residente del Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo.
"El Fondo Mundial fue muy estricto debido a la naturaleza temporal de
las donaciones, por lo tanto comprendo la decisión tomada", declaró
en una entrevista telefónica desde Rangún. "Pero la acción
humanitaria es posible en Myanmar (Birmania)", opinó.
El retiro del Fondo se produjo en medio de un agravamiento de la epidemia
de sida en Birmania. Se estima que entre 170.000 y 620.000 personas viven
con el VIH (virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida) en este
país de 50 millones de habitantes, según el Programa Conjunto de las
Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida).
El índice de infección, de 1,3 por ciento, sólo es superado en el
sudeste asiático por Camboya, con una tasa de dos por ciento.
Rangún eligió mantener en silencio la crisis del sida hasta fines de
2003, cuando el general Khin Nyunt fue nombrado primer ministro y permitió
a las agencias humanitarias llevar adelante sus programas abiertamente.
La donación anunciada por el Fondo Mundial fue recibida con alivio por
organizaciones humanitarias como World Vision.
"El Fondo ofreció una gran esperanza a muchas personas que iban a
beneficiarse, incluso con VIH", dijo a IPS el jefe de la oficina de
World Vision en Birmania, Roger Walker.
Ahora, "si no podemos encontrar fondos de reemplazo, la esperanza de
esa gente se hará trizas", dijo.
Rangún manifestó preocupación por la medida del Fondo Mundial, pero no
mencionó su participación en las circunstancias que llevaron a esa
decisión.
La decisión del Fondo "es contraria a los valores y principios
consagrados en la Declaración del Milenio de la ONU, a la que el Fondo
Mundial debe su existencia", declaró el Mecanismo Coordinador
Nacional sobre VIH/Sida, dependiente de la junta militar. (FIN/2005)
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