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La Migraña, ¿solo cuestión de dolor?
La cefalea, migraña, hemicranea o jaqueca, es uno de los motivos de
consulta más frecuentes en la consulta general del medico. La migraña es,
una entidad de marcado carácter familiar, consistente en ataques
recurrentes de cefalea de intensidad, frecuencia y duración muy
variables, comúnmente de localización unilateral alternante y que se
suele asociar a náuseas y vómitos. La edad de inicio puede ser sumamente
variable, desde la infancia hasta por encima de los setenta años, pero lo
más habitual es que se presente entre la adolescencia y los 30 años.
La causa de la migraña, es hasta ahora desconocida, pero existen
algunos factores que pueden desencadenarla, asi como algunos alimentos,
entre ellos, el jitomate, el queso, la comida oriental, embutidos, alcohol
y situaciones de estrés extremo y continuo, asi como cambios de presión
atmosférica, exposición a luces intensas, exceso o falta de sueño y
periodos de tensión premenstrual. Un aspecto común a casi todas las
formas de migraña es la disminución de la frecuencia de las crisis con
el paso de los años. Este aspecto tiene un carácter particular en el
sexo femenino, ya que en 3 de cada 4 mujeres prácticamente desaparece la
cefalea tras la menopausia.
Como ante cualquier otro tipo de enfermedad, la aproximación
diagnóstica se basa en un correcto interrogatorio y una minuciosa
exploración física general y neurológica. Existen 10 preguntas
fundamentales que se deben conocer, en relación a la migraña: ¿Cual es
la localización del dolor?, ¿Cuáles son las características del dolor?
¿Que intensidad tiene el dolor? ¿Cómo aparece, que lo desencadena?, Que
tiempo permanece? ¿Con que frecuencia aparece? Existen síntomas
asociados? Un aspecto fundamental en el tratamiento de la cefalea, y entre
ellas la migraña, es establecer una buena relación de confianza entre el
paciente y el médico.
Son múltiples los fármacos disponibles en el mercado para el
tratamiento de la migraña, por lo que es importante conocerlos todos o,
en su defecto, uno de cada grupo terapéutico. El tratamiento se divide en
dos grandes niveles: 1) tratamiento farmacológico, que consta de
tratamiento de la crisis de migraña y de tratamiento preventivo; y 2)
tratamiento no farmacológico, que casi siempre es de carácter preventivo.
Como principio general, al igual que en cualquier otro tratamiento de
cualquier otra enfermedad, hay que elegir el fármaco más adecuado para
el tipo de migraña que padece el paciente en función de las
características del paciente y teniendo en cuenta las
posiblescontraindicaciones.
En cuanto al tratamiento con fármacos, estos pueden dividirse de
acuerdoa cada tipo especial, el tratamiento de la crisis de migraña,
dependiendo de la intensidad de la misma, en tratamiento analgésico y
tratamiento de los síntomas acompañantes. Es importante comentar que el
mal uso o abuso de medicación analgésica, en especial aspirina,
paracetamol o la combinación de ellos, desencadena con frecuencia la
cronificación de la cefalea en forma de migraña transformada con abuso
de analgésicos. Cabe señalar que una sustancia, conocida como serotonina,
que actúan como neurotransmisor en el sistema nervioso, ha sido señalada
como mediadora química de esta alteración.
En la actualidad, se recomienda para el tratamiento un grupo de
fármacos derivados de los triptanos, los cuales actúan, precisamente
sobre la serotonina El tratamiento preventivo de la migraña está
indicado en aquellos pacientes con migrañas que interfieran en su vida
cotidiana de manera importante o que les resulten incapacitantes, bien por
su intensidad, bien por su frecuencia. Se suele recomendar en pacientes
con más de 2 crisis mensuales de migraña.
El tratamiento profiláctico suele tardar entre 2 y 6 semanas en
ejercer su acción, y su administración se debe mantener de 3 a 6 meses.
Las bases fundamentales del tratamiento no farmacológico son evitar o
eliminar los factores desencadenantes, individuales para cada paciente, de
la crisis de migraña, como los alimentos o el estrés, la higiene del
sueño y una dieta equilibrada, que son otros aspectos comunes
fundamentales. Otros procedimientos utilizados con distinta eficacia son
la acupuntura, la administración de vitamina B12 y magnesio como
profilaxis, y este último también en la crisis de cefalea.
Durante el embarazo el 70% de las mujeres migrañosas presenta una
mejoría en la frecuencia e intensidad de las crisis de migraña e incluso
una remisión completa, sobre todo en el tercer trimestre. Es más
frecuente la mejoría en los casos de mujeres que presentaban migrañas
menstruales previas al embarazo. Los anticonceptivos orales son uno de los
grupos farmacológicos en los que se ha constatado una clara relación con
la migraña aumentando la intensidad y frecuencia. Como norma general a
este respecto hay que saber que la migraña no es una contraindicación
para el uso de anticonceptivos orales.
La buena relación médico-paciente es uno de los factores más
importantes para el abordaje terapéutico de estos pacientes. Hay que
recordarle al paciente que la migraña es una enfermedad crónica
genéticamente determinada y para la cual aún no existe tratamiento
curativo. Le explicaremos que el principal objetivo es conseguir volver a
la fase de episodios de migraña y desde ahí tratar de disminuir la
frecuencia e intensidad de los mismos. La identificación de estos
pacientes es importante, ya que deben ser tratados por un neurólogo. Si
existe el componente de abuso de analgésicos, el primer paso es explicar
bien al paciente que la causa de su cefalea es ésta y que todo intento
terapéutico pasa por su supresión brusca,.
Hay que advertirle de la frecuente aparición del llamado síndrome de
abstinencia (aumento de la cefalea, náuseas, vómitos, ansiedad, diarrea),
que suele ser la principal causa de abandono del plan terapéutico. Es
importante señalar que debe evitarse la automedicación, ya que la
migraña, puede, en algunos casos, "enmascarar" u ocultar
quizás, una enfermedad mas grave, ante cualquier dolor de cabeza intenso,
que tenga una duración mayor a la habitual y que tenga otros síntomas
como zumbido de oídos, intolerancia a la luz y mareo, es necesario acudir
con un medico especializado en estas alteraciones, el neurólogo es el
profesional de la salud quien posee la experiencia necesaria para
proporcionarle el tratamiento adecuado.
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