Este es el tipo de poema por el cual sufro censura a manos de los
moralistas que rigen los portales cibernéticos de poesia. Acabo
de ver dos extraordinarias cintas, que siguen las fortunas de un grupo
de amigos, todos profesores, todos historiadores, con un
lapso de 17 años entre ambas: "The decline of the American
Empire" y "The Barbarian Invasions," del canadiense Denys
Arcand. Me recordaron una extraordinaria novela mexicana que muy
pocos conocen, Después de todo, de Manuel Ceballo Maldonado. Y he
reflexionado sobre la constante presencia del deseo en la vida académica,
y las miles formas que se intenta suprimir y legislar. De ahí,
surgió este poema--que refiere tanto a la obra de Arcand como a mi
propia vida
--LA
DECADENCIA DEL IMPERIO AMERICANO-
Para
Denys Arcand
(y
para el B. C.)
La
verdad sea dicha:
tal
y como metimos,
follamos,
cogimos
con
nuestros maestros,
compañeros
de clases,
follamos,
cogimos,
metimos
con
nuestros estudiantes.
Cogimos
metimos,
follamos
con
nuestros colegas,
nuestros
superiores e inferiores.
Para
poder soportar el aburrimiento
de
las mismas clases, la misma oficina,
las
interminables matrículas y reuniones,
los
planes que terminaron archivados,
las
propuestas que se desperdiciaron,
la
encubierta voluntad fascista
de
síndicos y administradores,
y
la desesperanza de todos aquellos
a
los que no pudimos ni siquiera
rozar
con apéndices esperanzados
de
postulados y palabras.
Nos
revolcamos en suelos y escritorios.
Nos
limpiamos el trasero con las reglas.
Reventamos
los diques del deseo
dentro
y fuera del GULAG académico.
Gracias
por los cuerpos que se dieron.
Gracias
por salones y orificios
donde
la erudita soledad halló refugio
contra
los morbos de la burocracia.
Por
un instante se iluminó el mundo
que
el filósofo describiera en parábolas:
el
más profundo Mester, atesorado
en
los pergaminos de la piel marchita.
a
29 de julio, 2005