|
| |
 |
|
|

|
|
[05.09.2005]:
CUENTO
DE
LA
SEMANA:
El
armario,
por
©
Jan
Brash/Enkidu. |
|

|
Una
hilera
de
hormigas
apareció
un
día
de
mayo,
según
creo,
cuando
apenas
tenía
nueve
años
de
edad,
cruzaban
el
corredor
de
la
casa,
subían,
bajaban
sin
perder
la
fila,
también
por
los
escalones
que
llevan
al
jardín,
metiéndose
por
las
uniones
de
los
mosaicos,
pasando
por
debajo
de
la
puerta
de
mi
habitación...
más
|
|
|

|
|

|
[25.06.2005]:
CUENTO
DE
LA
SEMANA:
Desde
mi
aparador
por
©
Jan
Brash/Enkidu.
Siento
sus
ojos
recorrerme
lentamente,
escudriñando
mis
uñas
largas
y
retorcidas,
mis
manos
deformes,
mi
piel
que
otrora
era
hermosa
y
hoy
sin
brillo
alguno,
como
simple
cartón;
mis
cabellos
tiesos
y
opacos...
más
|
|

|
|
[17.04.2005]:
CUENTO
DE
LA
SEMANA
|
|

|
SONIA
por
©
Jan
Brash/Enkidu.
|
| Un
29
de
marzo,
laborando
en
mi
Bufete
de
Abogado,
situado
en
el
interior
de
un
flamante
edificio
del
centro
de
la
ciudad,
mi
teléfono
repiqueteó
insistentemente,
estuve
tentado
a
no
contestar,
pero
su
continuo
sonido
me
hizo
levantar
el
auricular...
más |
|

|
|
[05.04.2005]:
CUENTO
DE
LA
SEMANA
|
|

|
Luego...
por
©
Jan
Brash/Enkidu.
Ha
llegado,
entró
por
la
puerta,
contenta
me
he
puesto.
|
| Como
si
me
adivinara
el
pensamiento,
va
directo
a
la
alacena
y
toma
el
pomo
de
la
mermelada
de
fresa,
esa
tan
rica
que
guarda
mi
mamá
hasta
que
llega
el
invierno.
Metió
la
cucharita
en
el
tarro
y
le
da
vueltas,
de
izquierda
a
derecha
y
al
revés,
yo
la
miro
ansiosa,
imaginando
su
sabor...
más |
|
CUENTO DE LA SEMANA
|
|
[09.03.2005]: Madre
Bwana
por © Jan
Brash/Enkidu. |
 |
Veo las huellas de mis
sandalias sobre la delgada arena. Huellas
curvadas, como la media luna de anoche. Junto a
la arenilla hay piedrecillas rojas y negras, del
color de las colinas de los alrededores de mi
pueblo, las casitas son todas semejantes... más |
|
|
CUENTO DE LA SEMANA
|
|
[04.03.2005]: Señor Dios, enséñeme a ser un
anciano
|
|
por © Jan
Brash/Enkidu.
Si, mi Señor, una de esas mañanas frías
descubrí con sorpresa que ya soy viejo. Fue un
chiquillo, de esos que venden periódico en las
calles. Tendiéndome desde lejos el Diario, me
gritó: ¿Diario, abuelo?... más |
 |
|
|
|