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Sida, otro frente de lucha
sindical
Por Gustavo González
SANTIAGO, 30/4/2005 (IPS) - La Central
Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile inició una campaña de prevención
del sida y otras enfermedades de transmisión sexual, bajo el predicamento
de que el movimiento sindical debe hacerse cargo de desafíos emergentes,
como la información y la educación en salud.
La CUT, la mayor matriz sindical de este país de
15,6 millones de habitantes, inauguró la campaña el jueves, en medio de
los preparativos de las manifestaciones con que conmemorará este domingo,
1 de Mayo, el Día Internacional de los Trabajadores.
En Chile existen unos 6.000 enfermos de sida (síndrome de
inmunodeficiencia adquirida), el doble que hace cinco años. La mayoría
son trabajadores activos, lo cual ”deteriora aún más la calidad del
empleo y las condiciones de vida de ellos y sus familias”, señaló el
dirigente sindical Luis Gautier.
El aumento del número de portadores del virus de inmunodeficiencia humana
(VIH, causante del sida), constituye un ”drama social” para los
asalariados, señaló la vicepresidenta de la CUT y secretaria del
Departamento de la Mujer de la central, María Rozas.
La dirigente y ex diputada del cogobernante Partido Demócrata Cristiano
dijo a IPS que el aumento de VIH entre las mujeres, dentro de lo que se
denomina la feminización de la epidemia, significa un obstáculo más
para su incorporación al mundo laboral.
En el país hay 12.000 casos notificados de portadores de VIH, aunque se
estima que su número real es cercano a los 32.000. La expansión del
virus entre las mujeres tuvo un ritmo anual de 4,7 por ciento en el período
1998-2003, superior a la tasa de tres por ciento entre los hombres.
Las mujeres constituyen hoy 20 por ciento de los portadores de VIH, con un
alto porcentaje de contagiadas por sus esposos.
A la luz de esta realidad, la iniciativa de la CUT tiene como uno de sus
planteamientos centrales la promoción de una sexualidad responsable, que
”debe ser asumida por trabajadores y trabajadoras”, subrayó Rozas.
La campaña, diseñada en conjunto con el Ministerio de Salud, incluye la
instalación de dispensadores de preservativos en la sede central de la
CUT y en los locales sindicales, así como la distribución de material
informativo sobre el sida y demás enfermedades de transmisión sexual (ETS).
El socialista Arturo Martínez, presidente de la CUT, señaló que la
central debe avanzar en incorporar estos y otros temas emergentes en sus
políticas.
”La salud es un bien fundamental para todos los chilenos, y la información
y la educación son responsabilidades que el movimiento sindical debe
comenzar a hacer suyas sin ningún tipo de complejos ni tabúes”, apuntó
el líder laboral.
La CUT, creada en 1953 como Central Única de Trabajadores, llegó a tener
un millón de afiliados hasta que fue proscrita por la dictadura de
Augusto Pinochet (1973-1990). Refundada tras el restablecimiento de la
democracia como Central Unitaria, cuenta en la actualidad con unos 350.000
miembros.
La apertura a los llamados temas emergentes es un desafío para las
organizaciones de trabajadores en este país donde la tasa de
sindicalización de la fuerza laboral, de 29,3 por ciento en 1998,
descendió a 21,4 por ciento en 2002, según estadísticas oficiales.
El gobierno de Ricardo Lagos expidió en 2004 una ley para garantizar los
derechos de los enfermos de sida y castigar los actos de discriminación
en su contra, que impiden sobre todo su inserción en el mercado laboral.
Entre otras medidas, la ley prohíbe que se exijan exámenes de detección
del sida para postular a un empleo y garantiza la privacidad de esas
pruebas médicas.
Sin embargo, se siguen produciendo abusos, como el denunciado el 25 de
este mes en instituciones bancarias de la ciudad de Punta Arenas, 2.500
kilómetros al sur de Santiago, que solicitan el llamado ”test de
Elisa” entre los requisitos para postular a préstamos hipotecarios de
120.000 dólares o más.
Vasily Deliyanis, coordinador de Derechos Ciudadanos de la organización
no gubernamental Vivo Positivo, que atiende a portadores de VIH, informó
que los bancos justificaron su actitud señalando que la exigencia provenía
de las compañías aseguradoras que intervienen en las garantías de los
préstamos.
Los créditos hipotecarios constituyen en Chile la principal vía para que
los trabajadores puedan comprar una vivienda.
La campaña de prevención de enfermedades de la CUT se inserta también
en los esfuerzos mundiales a favor del ”trabajo decente”, un concepto
levantado por la Organización Internacional del Trabajo para promover
condiciones laborales que mejoren la calidad de vida de las personas,
indicó Rozas.
La vicepresidenta de la CUT destacó que la próxima Cumbre de las Américas,
que reunirá a 34 países del continente, con la sola excepción de Cuba,
convocada para noviembre en Mar del Plata, Argentina, tiene como lema
”Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad
democrática”.
La seguridad humana es uno de los componentes esenciales en la lucha
contra la pobreza y, en ese marco, cobra también importancia la protección
de la salud y la prevención de epidemias como el sida, según los
sindicalistas chilenos.
Patricia, de 38 años, una portadora de VIH que recibe atención médica y
sicológica a través de Vivo Positivo, contó a IPS que hace 10 años fue
contagiada por su esposo, quien falleció en 1998, dejándola a cargo de
tres hijos.
Patricia postuló a un trabajo en una fábrica de calzado, pero el
empresario le exigió el ”test de Elisa”. Fracasó en conseguir otros
dos empleos por el mismo motivo, hasta que Vivo Positivo le consiguió un
puesto de servicio en una organización no gubernamental.
”La campaña que ha lanzado la CUT es muy importante y necesaria. Otra
habría sido mi historia si mi esposo hubiera conocido y entendido a
tiempo esto de la sexualidad responsable”, relató Patricia. (FIN/2005)
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