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Crónica
de una marcha frustrada: la XXVII Marcha LGBT
por © su Caótica Majestad Doña Juana
La Loca/Enkidu
“Esta tarde vi. llover,
vi gente correr; y no estabas tu....” fragmento de “Esta
tarde vi llover” de A. Manzanero
Dedicada con cariño a Mario Arteaga y Elvia Martínez
El 25 de junio del presente año;
Doña Juana se levantó, se baño, vistió y desayuno ¡TEMPRANO! Para
asistir a la XXVII Marcha del Orgullo, salió de la casa del mayuyo en
regio carruaje que a la mitad de la carretera México-Querétaro fue
cambalacheado por un menos cómodo pero si efectivo Melchor (autobús) y
luego en democrático metro para llegar a las 10:30 al Ángel y constatar
que efectivamente ¡si habría marcha! Luego de saludar a Pedrito, Patria
y la Mosh; poco a poco fui encontrándome con algunos amigos como: Hazel,
Armando Mena, Alfredito mi modisto y otros cuantos más emprendí la búsqueda
de mi tía quien continuamente me hablaba para saber donde nos veríamos.
Regia, la yo acepte a acompañar a
Hazel, al café Internet más cercano para redactar una Acción Inmediata
para protestar por el asesinato de Octavio Acuña, activista gay queretano,
total que después de un lapso de una hora terminamos la carta y nos
fuimos corriendo, lo cual jamás les recomendaré si llevan una amiga
trans con zapatillas de puntas de aguja que además deja la bolsa en
cualquier lugar ¡Ay manta!, tras perder este tiempo valioso y comprobar
que todavía hay caballeros, pues devolvieron a Hazel su bolsa, llegamos
al Ángel con la sorpresa de que TODA la glorieta estaba llena y que el
monumento del ángel estaba cerrado, como si fuéramos vándalas
futboleras. Ahí estaba Alfredo Pereda y su hermano quienes se dedican a
retratar a los personajes que iban a marchar, también se topó con Elvia
quién estaba buscando el contingente Michael Foucault; quien me dijo que
habría que reflexionar si la gente realmente quería retomar el lado político
de la Marcha, misma reflexión que poco después me hiciera partícipe
Mario Arteaga.
¡Jamis! Encontré con tanta gente
a Gaby Flores, tampoco al contingente de Amnistía Internacional; los
cuales estaban en la esquina del Sangrons ¡Total! Ahí ven a Doña Juan
viendo los contingentes de Osos, del GHAI, de G-Natura, a la Tatis
Vasconcelos, junto a David Rangel en el camión de Cabaré-Tito Safari;
los de Hysteria, El Taller, la Estación, en la lateral del Paseo de
Reforma estaba el Living, esperando colocarse con buenos canchanchanes y
arriba de el estaba ¡La super mana! Y yo ¡buscando al contingente de
Amnistía!, dando vueltas y vueltas mientras Byron decía cuales
contingentes salían; había un mar de gente y antes de que dieran el
conteo de salida; uno de los contingentes inconformes salió entre los
cuales estaban: El colectivo Michael Foucault, Ikatiani, El closet de Sor
Juana y Amnistía Internacional! Doña Juana nunca los pudo localizar, ni
alcanzar, ¡digo, después de un mes sin hacer ejercicio, su rolliza
Majestad, no recuperó la condición física!
Después de una crisis nerviosa y a
punto de pedirle a Byron que la anunciara como la clásica “niña
perdida” decidió marchar ¡y cual fue su sorpresa! de ver de repente
que la marcha estaba partida en dos, ya que mucha gente salió con el
bloque concientizado que pretendía salir en medio de la marcha. El
trailer de la Vasconcelos marchó y mucha gente se incorporó a él.
Desesperada salí rodando en busca de algún contingente con el que me
sintiera segura; ya que estaba ¡Totalmente rodeada! de exuberantes trans
con vestidos ¡es-pec-ta-cu-la-res¡ y ahí la veías buscando y
preguntando por sus amigas ¡Total que en el paso gritó consignas con las
Oaxaqueñas, con las Tabasqueñas y las del IPN; también con las de UAM
quienes ¡efectivamente si estaban en medio de la marcha!; sin embargo su
Jotítzima estaba triste ¡no encontraba a NA-DIE! La marcha era un caos,
no había voluntarios de logística que te dijeran donde estaban los
contingentes o que apuraran a los grupos para que fuera uniforme el evento.
Antes de llegar a la glorieta de
Colón me encontré con el radioescucha número 13, Arturo y David
vestidos de pilotos con maletines, al grito de ¡Derechos iguales a
sobrecargos y homosexuales! Por fin, había encontrado el contingente de
Musas de Metal, e incluso mi tía estuvo conmigo; a veces nos parábamos a
fotografiar a los chacales que estaban en las banquetas viéndonos y
echando relajo, incluso los de la basura nos ofrecían show striper. Su
Maje, junto a varias lesbianas gritamos y cantamos consignas, animando a
la concurrencia a que lo hiciera. A la altura del Eje Central, el trailer
de Tito tuvo que hacer parada y nuestra diva bajó y compartió con los míseros
mortales, ¡miss clairol!, que junto a ella iba un negrote impresionante.
Entrando por la calle de Madero me fui encontrando a más y más gente, se
veían las calles abarrotadas, sin embargo el zócalo no lo estaba; y no sólo
porque la lluvia parecía venirse, razón por la cual Tito Vasconcelos
ordeno que se iniciara el evento artístico, como quiere pensar quién
cobra estas líneas, y no para imponer su voluntad como dicen algunas al
son de “con dinero, baila el perro” sino porque algunos ya tienen la
costumbre de no escuchar el discurso, ni echarse el evento artístico;
parafraseando a nuestro presichente: “llegan y se van”.
Como ven, su Maje no se divirtió,
por mucho que Cinthia Klitbo fuera la madrina del evento; amenizado por
Rodrigo (ex Big Brother) y Super mana, a Su Maje no le pareció divertido
que Horacio Franco, rey saliente de la marcha, fuera esta vez, sin pompa
–bueno, solo la suya- o circunstancia, para entregar en una ceremonia
desangelada y con mucha lluvia la corona a Pepe Rivera; además de ello la
ausencia de Eugenia León quién además iba a entregar la corona a la
“reina elegida...and the winner is...” Gloria Trevi, quien había
declinado finalmente su postulación “por cuestiones de maternidad” y
bueno la suplente de esta reina era Mariana Ochoa quien cancelo 24 horas
antes ¡Como la ven!, además si vemos que teníamos varias candidatas con
mejores cualidades morales, políticas y artísticas como: Astrid Hadad o
Susana Zavaleta...en fin, ahora el COMAC lució toda su corrupción,
ineficacia, lentitud, entre otras linduras.
Pero no todo fue llanto y
sufrimiento mis darlings; Doña Juana tuvo la oportunidad de ver ¡Payasitos
gays!, quienes aprovechando las lagunas entre contingentes divertían a
los niños, quienes jalaban a los padres para ser retratados por ellos; en
la parte política estuvo el Foro de Hombres Gays quienes llenaron de
pancartas en contra de la homofobia y por nuestro reconocimiento como
familias. Asistieron también un puñado de madres con hijos gays, trans y
les. Lin May estuvo con sus míticas cadera apoyando al contingente gay,
además de la Banda de las Recodas. Su Maje, haciéndole competencia a Lyn
May, movió sus caderas para llegar al Zócalo, llegando al cierre donde
el Doctor Saavedra daría un discurso que la mayoría de la gente no quería
escuchar, demostrándolo con chiflidos y gritos.
En lo que el Doctor Saavedra
hablaba de los condones repartidos y la campaña contra la homofobia,
Diosito con toda la misericordia y bondad que le acompaña dejo caer un
tormentón lavando, no las culpas, sino la falta de discursos, de
desorganización, de orgullo, de conciencia, de identidad que caracteriza
a “los gays” de ahora. De nada sirvieron las cartas que escribimos
Hazel y la Yo; de nada sirvió tal vez la marcha porque lejos del desfile,
lejos de la presencia de muchos de nosotros, no hubo algo que les
mencionara a las marcas que nunca nos patrocinan, a los gobernantes que
nunca nos escuchan, a los empresarios que abusan de nosotros, a los médicos
que nos desprecian, que allí estábamos; que éramos más de 8 mil
personas mostrando el orgullo, una vez al año; saliendo de clóset una
vez al año.
Esperando que el próximo año
logremos una mejor marcha, se despide con un beso YO LA REYNA
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