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Mi deseo para ti
en el 2006
Hola amig@ de Enkidu:
Antes que se me olvide, quiero
desearte un año lleno de paz. Feliz 2006
¿Te llama la atención mi deseo? Sí,
me imaginé. A principio de año todo mundo desea felicidad, salud, dinero
y amor, pero casi nadie desea a los demás la paz. Yo ya me acostumbré a
ser medio disfuncional, así que esta vez, quizá por primera vez, te
deseo la paz.
Lo
que no es la paz
Para muchas personas paz es igual a
ausencia de guerra. Por ejemplo, ahora que el EZLN regresa a la acción se
rompe nuestro mito social de la paz en Chiapas. El gobierno no se ha
cansado de decirnos que hay paz en Chiapas – paz entendida como ausencia
de guerra – pero la verdad es que la situación de los indígenas está
igual que antes.
No me malentiendas, no me estoy
declarando a favor de EZ, sólo uso el ejemplo para que te des cuenta como
es bien fácil confundir la paz con la ausencia de guerra, aunque de paz
haya bien poco.
La paz tampoco es, según yo, el
disimulo ante los conflictos. Muchos de nosotros hemos aprendido a
disimular, a esconder nuestros conflictos con la falsa idea de que nada
pasa. Esto es muy común en las relaciones de trabajo: estás hasta el
queque, pero ante los demás muestras que “te pones la camiseta de la
empresa”
Tampoco digo que hay que hacer
grilla y armar un sindicato independiente, solo me refiero al hecho del
disimulo, a hacer como si no pasara nada. Esto es más fuerte en las
relaciones familiares o de pareja. Solemos disimular nuestra insatisfacción,
nuestros verdaderos deseos y hacemos como si nada pasara, a pesar de que
sabemos que nuestra familia o nuestra relación de pareja están
gravemente heridas.
La paz tampoco es que todo sea amor,
dinero y salud. Hace poco vi un panorámico de una marca de yogurth que
decía “Salud es vida” ¡Qué mentira tan grande! La salud es un
estado muy deseable, pero no es igual a estar vivo. Puedes estar muy
enfermo y aún así tener paz. Puedes estar en duelo y aún así estar en
paz. Puedes estar en medio de un fracaso (o de un reto o “área de
oportunidad” como se dice ahora) y aún así estar en paz.
Entonces,
¿Qué es la paz?
En la Biblia se usa la palabra
Shalom para referirse a la paz. Pero Shalom no es ni la ausencia de guerra,
ni el disimulo de conflictos, ni un estado perpetuo de salud y bienestar,
de riqueza o de bienes materiales.
Shalom es, para mí, el sentimiento
hondo del corazón de saberse amado más allá de la propia capacidad de
comprenderlo o imaginarlo.
Shalom es la confianza de que, en
medio de las tempestades normales (provocadas por uno mismo o por otros)
de la vida estamos siendo llevado de la mano, estamos siendo acompañados.
Shalom es la alegría profunda del
alma de saber que nuestra vida tiene un sentido y un propósito, que casi
siempre se nos escapa pero que es real.
Shalom es la manifestación de que
los anhelos más grandes de tu persona serán colmados.
Shalom es la certeza de que nada
puede hacer que pierdas el amor que Dios te tiene.
Por todo esto, el deseo de Shalom
es un acto de fe y de confianza. Porque no es fácil decirlo, ni fácil
desearlo y mucho menos fácil es creer que la Shalom es posible.
Entonces, amig@ mí@, mi deseo para
este 2006 es para ti y los tuyos un gran SHALOM.
Así, cuando tengas dinero o falta
de dinero; cuando tengas salud o falta de salud; cuando tengas pareja o
falta de ella... podrás conservar la paz, la alegría y la confianza
necesarias para seguir luchando.
¡¡¡SHALOM!!!
José Álvaro Olvera I.
Comunidad Católica Vino Nuevo
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