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La sexualidad en contexto
Segunda Parte

© Rolf Groven (Oslo): "Orgasme i fjøset"
(Orgasmo en el establo)
Los significados de las experiencias permiten la construcción e
integración de la sexualidad. Los significados en cada una de las áreas
interactúan con las otras porque están en relación unas con otras. No
es posible modificar los significados reproductivos, por ejemplo, si no se
contempla la resignificación genérica, erótica y afectiva. Como estos
"holones" operan integralmente, cuando el abordaje educativo o
terapéutico ignora alguno de ellos, aumentan sus posibilidades de
ineficacia (Rubio, 1996).
Este autor define vinculación afectiva interpersonal como: "la
capacidad humana de desarrollar afectos intensos (resonancia afectiva)
ante la presencia o ausencia, disponibilidad o indisponibilidad de otro
ser humano en especifico, así como las construcciones mentales,
individuales y sociales que de ellos se deriva". La forma mas
reconocida de vinculación afectiva, es el amor. Las características del
vínculo afectivo amoroso han sido revisadas por varios autores en
diferentes épocas.
Uno de los más conocidos es Erich Fromm (1991) quien propone que el
amor es activo, da y tiene cuidado, conocimiento, responsabilidad y
respeto por la otra persona, con la que además, experimenta afectos
intensos.(Valenzuela, 1996). El estudio de las bases biológicas de la
vinculación afectiva interpersonal ha mostrado correlatos en las
concentraciones de neurotransmisores con las experiencias de algunas
formas de vinculación afectiva como el amor romántico, el enamoramiento,
llamado también "Limeranza" por Dorothy Tennov y el vínculo
materno-infantil. Lo anterior esta sustentado por la liberación de
sustancias en el cerebro que proporcionan un estado de euforia, similar al
que se produce con el ejercicio, estas sustancias reciben el nombre de
endorfinas, Desde el nivel psicológico son importantes la experiencia
subjetiva del amor, el enamoramiento o limeranza y los patrones de
vinculación (llamado por algunos autores patrones de apego).
En el plano social es importante observar las normas culturales que
regulan el establecimiento de la pareja humana, su formación, ciclo y
disolución. La legislación sobre matrimonio, divorcio y otros aspectos
demográficos son también relevantes en esta área. Rubio, 1996, define
reproductividad: "tanto la posibilidad humana de producir individuos
que en gran medida sean similares (que no idénticos) a los que los
produjeron como las construcciones mentales que se producen acerca de esta
posibilidad". En el nivel biológico de la reproductividad suelen
estudiarse los órganos sexuales, la concepción, el embarazo, parto y los
métodos antifecundativos.
En el plano psicológico se presta atención a las vivencias personales
de la maternidad y la paternidad. En el plano social se encuentran los
guiones parentales, el papel y lugar de la maternidad (y la paternidad) en
la cultura, los fenómenos demográficos, la legislación acerca de la
paternidad, la maternidad, las adopciones, etc. Rubio, 1996, define
erotismo como: "los procesos humanos en torno al apetito por la
excitación sexual, la excitación misma y el orgasmo, sus resultantes en
la calidad placentera de esas vivencias humanas, así como las
construcciones mentales alrededor de estas experiencias". (Romero,
2000).
En el nivel biológico del erotismo suelen estudiarse la fisiología de
los rganos sexuales y la respuesta sexual humana. En el plano psicológico
se presta atención a la identidad erótica, la simbolización erótica,
las actitudes ante la virginidad y las experiencias auto eróticas. En el
plano social se encuentran los guiones de conducta erótica, las
diferencias culturales en los códigos morales, en la aceptación o
rechazo de comportamientos sexuales específicos (como las actividades
buco genitales, el coito anal o el sexo en grupo), la legislación acerca
de la conducta sexual, entre otras. (Reposi, 1996).
Rubio, 1968, define genero: "como la serie de construcciones
mentales respecto a la pertenencia o no del individuo a las categorías
dimórficas de los seres humanos: masculina y femenina, así como las
características del individuo que lo ubican en algún punto del rango de
diferencias". El genero, al igual que los otros "holones"
sexuales, tienen manifestaciones en todos los niveles de estudio de
nuestra naturaleza humana. En el nivel biológico existen desarrollos
importantes que hay que considerar: el proceso prenatal y postnatal de la
diferenciación sexual, las manifestaciones anatómicas del dimorfismo
sexual, las manifestaciones del dimorfismo en el sistema nervioso central,
etc.
En el plano psicológico es importante el estudio de identidad
genérica (Identidad de genero) ("yo soy hombre", "yo soy
mujer"). La expresión publica de nuestra identidad genérica, se
llama papel sexual o papel genérico (también llamados roles sexuales o
genéricos). Cuando estos papeles sexuales son estudiados en los grupos
humanos, es posible la identificación de guiones que dictan lo que es
esperado por el grupo en función del género de los individuos y la
sociedad norma muchas de sus interacciones en función de estas
conceptualizaciones. Hoy sabemos que el género, y su
institucionalización en papeles, estereotipos y guiones, es uno de los
filtros más eficaces para la regulación del poder entre los seres
humanos. (Silva, 2000). La represión y las prohibiciones como métodos de
educación sexual han demostrado históricamente su ineficiencia,
definitivamente no funcionan. Educar con estos métodos contribuye a la
estructuración de una sexualidad irresponsable, poco saludable y negativa.
Una gran parte de "las prohibiciones" hechas por los adultos
a los y las adolescentes no funcionan y por el contrario generan control
externo y conciencia externa. La represión y la prohibición sexual sólo
producen una concepción negativa de la sexualidad, contribuye a que esta
sea vivida con doble moral y no habilita para construir vida sexual
responsable. La educación sexual como parte de una educación integral
tiene sentido porque la sexualidad es "aprensible", porque es
una necesidad humana y es un derecho.
Si la sexualidad es "aprensible", debe entonces ser parte del
potencial humano a desarrollar en la niñez y en la juventud a través de
una buena educación para la sexualidad. (Romero, 2000) Se confunde, en la
mayor parte de los casos, educar para la sexualidad con la prevención, se
desconoce la diferencia entre el enfoque supresivo y el enfoque centrado
en la promoción del bienestar. Si bien es cierto que la educación sexual
tiene una función preventiva, su función primordial es la formativa.
Un aspecto es prevenir la incidencia de embarazos tempranos en los
jóvenes y otra distinta es la promoción de la paternidad y la maternidad
como una opción, que requiere ser ejercida responsable y eficazmente. La
promoción de actitudes, valores y conocimientos ante la sexualidad,
proporcionara un espacio libre para su ejercicio responsable.
Lamentablemente la educación para la sexualidad que se ejerce y promueve
hoy en día, presenta un enfoque fundamentalmente "supresivo" y
"preventivo" desconociendo la dimensión de la promoción del
bienestar y la realización sexual. (Romero, 2000). Todo proceso de
educación para la sexualidad implica una posición "sexosófica"
de fondo, que module, matize y se refleje en el tipo de intervención.
Existen diferentes posiciones y por tanto variadas perspectivas de la
educación sexual. Cada una refleja más una agenda ideológica y
política respecto a la sexualidad, Romero, 1988.
Existen diferentes posturas ideológicas respecto a la educación
sexual, sin embargo todas podrían coincidir en un objetivo común: educar
para una vida sexual gratificante, responsable, constructiva y realizante,
lo cual sería parte de las opciones personales del proyecto de vida, sin
la pretensión de que toda la población practique un mismo valor y mucho
menos sin una presunción maniquea: quienes practiquen un determinado
valor son considerados como "los buenos" y quienes no lo
practiquen serán considerados como "los malos". Se considera
que no existe una "única", "válida" y "aceptable"
alternativa de educación de la sexualidad. Cualquiera de las alternativas
de educación sexual es válida siempre y cuando no se basen en una
posición represora de la sexualidad y esté orientada a promover
elecciones autónomas y concientes de las conductas sexuales. (Valenzuela,
1996).
Álvarez-Gayou, JL, (1997), Homosexualidad, derrumbe
de mitos y falacias México, DF (lo. Reimpresión) pp. 5-7, Ed. Ducere.
Aguirre, A, (1995), Entorno a la identidad sexual, la
educación y la salud en la sexualidad, Puebla, pp. 133-135
Publicaciones de la BUAP.
Croocks, R, (1997), Nuestra Sexualidad (2º. Ed),
México, DF pp. 280, 393-414, Thompson editores.
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