|
Los
jugadores de Gogol en el Carro de Comedias de la UNAM
Entrevistas
exclusivas con Antonio Castro y Eduardo Gamboa
©
Agustin Villalpando/Enkidu
Fotos
© LIOWLB/Enkidu
Enkidu: ¿Qué tan complicado o qué tan fácil es adaptar a Gogol en
estos tiempos?
| Antonio Castro: Yo pienso que hay una correspondencia muy grande
entre la obra de Gogol y nuestra realidad contemporánea. El año
pasado adapté el cuento "El Capote" que estuvo en
temporada en la Sala Villaurrutia y estuvo también en la gira de
MexicoEscena por varios estados de la República. |
 |
Yo creo que hay muchas coincidencias entre la Rusia Zarista y el
México contemporáneo y tal vez eso explique que Gogol se lea tan bien
hoy. Me parece que eso probablemente significa...[reflexiona un instante
el Maestro Castro y continúa su respuesta]: La Rusia Zarista era una
sociedad muy fracturada socialmente; muy clasista; muy violenta; muy
corrupta. Que Gogol se sea con tanta claridad hoy probablemente significa
que nos parecemos a eso.
Enkidu: ¿Cómo fue encontrar a estos actores tan versátiles?
Antonio Castro: Como mencionaba Mónica Raya hace un rato, se hizo una
audición. Noventa actores audicionaron y se escogieron solamente a siete.
Yo estaba buscando a actores que estuvieran muy bien entrenados
físicamente, que tuvieran habilidades musicales y naturalmente
histriónicas. Hubo una competencia muy fuerte. Los actores que tú ves
aquí sobre estas tablas se ganaron a pulso su lugar en la obra.
Enkidu: La música es algo que marca de alguna manera el desarrollo de
la obra. Desde antes de que inicie, la música da las llamadas y todo.
Antonio Castro: Es la primera vez que hago una obra para teatro
callejero y era muy importante para mí no recurrir a ninguna de las
tradicionales imágenes medievales, a los tambores, a los zancos y todo
este tipo de cosas, que están muy bien pero yo quería hacer algo
distinto. Entonces, gracias a que Eduardo Gamboa participó, pudimos tener
todos estos timbres y que uno tradicionalmente no asocia con el teatro
callejero y quedó esta música cachondísima [seductora, N/Enkidu] con
chachachás y mambos y congas y bosanovas. Los chavos no son músicos.
Ninguno de ellos tocaban ninguno de los instrumentos que ves ahí.
Entonces son horas de sudor y sangre para hacer lo que acabas de ver.
Enkidu: La respuesta del público fue muy buena. ¿A dónde van a estar
representando ustedes?
Antonio Castro: Vamos a estar los sábados y los domingos a las 11
aquí en la Explanada del Centro Cultural [Universitario, N/E] y además
el carro va itinerando por muchos lugares. Tenemos un coordinador de giras
y lo ven aproximadamente 50 o 60 mil personas al año. Es un proyecto muy
noble. Yo estoy muy contento de haber podido participar en él y hacer
algo para el Carro [de Comedias de la UNAM, N/E].
Agustin Villalpando: Nosotros tenemos una campaña de promoción al
voto. Unas palabras por favor.
Antonio Castro: Yo creo que sí, en efecto, hay que votar, porque es
nuestra única oportunidad de opinar. Yo estoy muy descontento con las
opciones que tenemos para esta elección pero pienso ir a votar y votaré
conforme a eso, protestando la falta de alternativas, pero creo que no
debemos ser indiferentes. Creo que esa es una inercia que tenemos que
romper y resulta muy doloroso siempre cuando uno dice "¿por qué no
hemos podido cambiar?". El otro día leía un artículo sobre Noruega
donde explicaban que en el boom petrolero de los 70, Noruega terminó de
consolidar su infraestructura social, incluyendo el sistema de salud y el
sistema educativo. Y entonces yo pensaba, ¿y México qué hizo con todo
ese boom petrolero? Entonces, si queremos que las cosas cambien y si no
queremos seguir siendo como siempre, pues tenemos que participar y una de
esas formas es el voto. Yo creo que no debemos ser indiferentes a eso. Me
da mucho coraje que salgan tan caras las elecciones. Me gustaría también
que se prohibiera el uso de recursos públicos para spots y espectaculares
y todo este dineral que se va en frivolidades. Es terrible. Pero eso no
descalifica la importancia de la elección.
Seguimos recorriendo este espacio transformado por el teatro. Con
actores, público e invitados, charlamos un poco con el Maestro Eduardo
Gamboa:
| Enkidu: Muchas felicidades antes que nada. Música que no
hubiésemos imaginado para Gogol, no antes de esta puesta en escena.
¿Qué tan complicado? |
 |
Eduardo Gamboa: Bueno, nada. Con Tony [Antonio Castro, N/E] nada es
complicado, porque él es un melómano y gran conocedor de la música y de
todos los géneros. El desde el principio tuvo muy claro lo que quería.
Ibamos a usar un lenguaje digamos como de los 50´s, de la onda que ahora
está de moda, lounge, que viene de García Esquivel y entonces por eso el
cha-cha-chá, swing, bosa nova y con textos chuscos que no quieren decir
nada. El reto fue que estos actores tocaran todo, porque aquí en el Carro
de Comedias no se vale tener música grabada.
Enkidu: Ellos no son músicos y entonces...
Eduardo Gamboa: Dicen que en la escuela llevan una materia de música
pero que realmente no les aporta gran cosa. Lo bueno fue que con la ayuda
de Armando López, El Chancla, que fue su entrenador, los pudo convencer
de que no tuvieran miedo, de que podían hacerlo y pues sí, los estimuló
a tal grado que logró que tocaran cosas muy complicadas, cosas que no
cualquier actor sin un entrenamiento especial. Entonces sí fue muy
gratificante y ellos, obviamente, se sienten felices de poder tocar todo
lo que tocan.
Enkidu: ¿Qué instrumentos son los que se emplean?
Eduardo Gamboa: Limitamos la cosa a un teclado pero que no está
programado, sino que se toca en vivo, un guitarrón, para hacer los bajos,
que se amplificó un poquito y percusiones, sobre todo, un xilofonito de
juguete, güiro, claves, cosas chicas que además puedan viajar con la
temporada.
Enkidu: Campaña de VOTA
Eduardo Gamboa: Yo estoy asqueado de todos los políticos de cualquier
bando y no voy a votar, entonces. Yo siento que el arte está como en el
extremo más alejado de la política. La obra sí queda perfecta, casi
todo lo que sea crítica social y anticorrupción le queda perfecto a
México, pero en fín.
Luego de este ditirambo tuvimos que tomar otra copita de vino tinto y
en el camino de regreso nos encontramos con Mónica a quien, primero que
nada, felicitamos: |