| "La Excepción y la Regla" (Bertholt Brecht)
bajo la direccion de David Psalmon en el Teatro Santa Catarina
A eso de las 18:30 Hrs. llegué al Teatro Santa Catarina de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Puedes ir a la estación
del Metro Viveros, línea verde, y de ahí caminar (unos diez minutos) o
tomar un taxi (tal vez cinco minutos) para llegar al recinto universitario.

En esta ocasión, 50 años después de la muerte de Bertol Brecht, la
Compañía Teatro Sin Paredes, con la dirección de David Psalmon La
Excepción y la Regla, pieza didáctica de Bertolt Brecht recupera
corporeidad. Agradecemos la atención que tuvo la Maestra Ella Laboriel,
Jefa del Departamento de Prensa y Relaciones Públicas de Teatro UNAM,
quien nos hizo favor de proporcionarnos las entradas a este viaje.
Se trata, sin duda alguna, de una de las piezas centrales en la
didáctica del autor germano, quien buscó llevar a la risa al mismo
tiempo que desenmascara los vicios de la sociedad contemporánea. Un
acierto más de la Máxima Casa de Estudios de México, pues en estos días
electorales -la temporada, casualmente concluye el mismo día de las
elecciones en el país, el 2 de julio-.
Les
vamos a contar
La
historia de un viaje. Lo emprenden
Un
explotador y dos explotados.
Observen
con atención el compartamiento de esa gente:
Encuéntrenlo
extraño, aunque no desconocido
Inexplicable,
aunque corriente
Incomprensible,
aunque sea la regla.
Hasta
el acto más nimio, aparentemente sencillo
¡Obsérvenlo
con desconfianza! Investiguen si es necesario
¡Especialmente
lo habitual!
Se los
pedimos expresamente, ¡no encuentren
Natural
lo que se produce siempre!
Pues
en tiempos de desorden sangriento,
De
confusión organizada y arbitrariedad consciente,
De
humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural,
Nada
debe parecer imposible de cambiar.
[Bertolt
Brecht, La excepción y la regla (Traducción Nicolás Costa)]
Uno tras otro, los personajes aparecen con música y proclama. Los engaños son
desvelados. Se debe emprender un viaje a través del desierto. El
empresario Karl Langmann (Joaquín Cosío), fuerte y decidido, consciente
de su papel como dominante, cuenta con los recursos físicos y humanos
para llevar a cabo la jornada. Langmann ha contratado a "El guía"
(Jesús Díaz), un joven tranquilo y ecuánime que acompañará la
historia de manera directa y, en algún momento pensamos que decisiva.
Finalmente "El culi" (Aziz Gual) es un cargador que teme perder
su trabajo. Hace lo que se le ordena y parece impoluto de lo que le rodea.
Carece de prestaciones y no pertenece "a ningún sindicato".
El maltrato es intenso porque urge llegar a Urga. Langmann debe llegar
antes que sus competidores, una segunda caravana que también busca
concretar un jugoso negocio relacionado con la industria del petróleo.
Descansan en una taberna, pero apenas unos momentos por la presión del
tiempo. Se comparten espacios, se comparte tabaco, se hace charla ligera;
sin embargo, el empresario desconfía, está inquieto y llega al punto de
alarmarse cuando ve que el guía charla de forma amena con el cargador.
Por esto lo despide y continúa la marcha. El tabernero (Felipe
Madrigal) tiene que indicar el camino a la ciudad al cargador.
La travesía continúa por el desierto. La presión de la carga, del
tiempo, del clima. La avaricia de uno y la necesidad del salario del otro
llevan a un binomio que apenas se sostiene. La presencia de agua, la
carencia del líquido vital provoca en uno la sensación de amenaza
creciente, mientras que el terror de ser llevado a la cárcel si no
comparte el agua con el empresario.
El cargador decide compartir su agua, el empresario percibe una amenaza
y dispara varias veces contra el Culi.
La mujer del Culi (Azis Gual) exige justicia y compensación. El juez
(François Durègne) escucha con atención. Sigue los hechos e interroga a
los testigos y a los involucrados. Junto con la secretaria (Madeleine
Sierra) que ha transcrito el caso, el respetable se entera de lo ocurrido.
Sabemos la verdad y el guía es instado a no dar a conocer la prueba que
tiene. El debate, sin palabras, consigo mismo si deberá hacerlo. Al final
lo hace y el resultado.
El resultado es una obra de teatro íntegra y que lleva al espectador a
involucrarse. Reacciones ante la interacción de los actores con el
público. La música en vivo y los efectos especiales que los actores
mismos interpretan. El resultado es un jalón de orejas a la conciencia
individual y, ante todo, colectiva. Las similitudes con la realidad son
lamentablemente muchas.
La traducción de Nicolás Costa y la dirección de David Psalmon se
unen en una puesta clara, directa, apasionante y que despierta los
instintos de quienes hemos vivido procesos judiciales con la parcialidad
del representado.
Cabe apuntar que esta puesta en escena es coproducida por la
Universidad Nacional Autónoma de México, el Patronato de la Industria
Alemana para la Cultura, Telcel, la Fundación BBVA Bancomer-FONCA y DP.
Enkidu Magazine tuvo la fortuna de participar de la develación de la
placa de fin de temporada, misma que estuvo a cargo del Exmo. Sr.
Embajador de Alemania, Dr. Eberhard Kölsch, la Directora Sandra Felix y la
Actriz Luisa Huertas. También estuvo presente Mónica Raya, Directora de
Teatro UNAM.

El Dr. Eberhard Kölsch dijo que esta era una "experiencia de gran orgullo"
pues el autor de la obra es alemán y porque en sus tres años en México,
al Sr. Embajador le agrada la amabilidad y la cortesía de la gente. Una
cultura autóctona que "no sólo es reproductora" de cultura,
sino que, como en esta puesta, muestra adaptaciones muy importantes.
Subrayó, finalmente, la participación de más de 900 empresas alemanas
que se han unido para formar el Patronato de la Industria Alemana para la
Cultura A. C., misma que contribuye con el equivalente a 200,000 dólares
de Estados Unidos a fin de promover la representación cultural alemana en
México.

Enkidu Magazine entrevistó en exclusiva a cuatro personas que
estuvieron en el Teatro Santa Catarina durante la develación de placa de
esta obra. Charlamos sobre temas varios y solicitamos a la actriz Luisa
Huertas que nos diera un mensaje de aliento al Voto. A continuación sus
palabras:
Exmo. Sr. Embajador Dr. Eberhard Kölsch: Es una experiencia muy personal
para mí pues es una obra de teatro muy diferente que como se ve en
Alemania. Es como la ópera. Yo he visto La Traviata en muchas metrópolis
del mundo, pero en México D. F. es mucho más real, el contexto es otro.
La obra tiene un mensaje mucho más intenso en el contexto de México.
Hablamos [con el Dr. Seeman] que el teatro no es una reproducción; es una
producción que vive, que se desarrolla, que crece. Es una obra viva.
Dr. Wilhelm Seeman, ex Presidente del Patronato de la Industria Alemana
para la Cultura: Esto lo decimos para el concepto "Teatro Alemán
Hecho en México". Para expresar esta diferencia que hay en las
presentaciones. Ambos estuvimos en la otra representación y la energía
es diferente. Es una representación de primer nivel.
Mónica Raya, Directora de Teatro UNAM, habló brevemente con Enkidu
Magazine. Aquí están sus palabras: En realidad la UNAM ha demostrado con
hechos que la cultura no es algo que se menciona durante los tiempos
electorales, sino en lo que se trabaja diario. La Universidad
permanentemente confirma una vocación de difusión de la cultura que no
depende de la temporada del año ni de los tiempos políticos. Entonces la
verdad es que constantemente tenemos una serie de coincidencias cuando la
gente dice "Ah, mira, qué oportuno que la Universidad monte esto;
que oportuno que la Universidad hable de esto otro", cuando en
realidad todos los días son oportunos para hacer cultura, para dialogar
con un público en un nivel donde este público no lo queremos por su
dinero, no lo queremos por sus ingresos. Lo queremos porque queremos
debatir con él. Necesitamos conversar. Necesitamos dialogar. Entonces, en
efecto, pareciera que la Universidad entiende muy claramente cuál es su
papel e independientemente de los tiempos parece que siempre estamos bien.
Haciendo lo que debemos hacer.
 |
Luisa Huertas, Actriz: Yo creo que es muy importante que asumamos
la responsabilidad que tenemos en este país. Que dejemos de
quejarnos de lo mal que están las cosas y que por lo menos
asumamos esa responsabilidad y con ganas vayamos a votar por lo que
pensamos. Yo creo que es la única manera en que podemos transformar
las cosas. Participando. Expresándonos y exigiendo que se respete
lo que nosotros pedimos como mayoría. |
|