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Jardín
de la Corregidora
Vigilancia extrema
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Laura Castillo García/Enkidu
Bajo la
mirada de 16,125 observadores electorales, 1,800 periodistas nacionales y
extranjeros, así como de 693 visitantes de 60 países, los mexicanos
elegiremos hoy al nuevo Presidente de la República, a las 128 personas
que integrarán el Senado y a las 500 de la Cámara de Diputados, además
de los representantes populares que serán electos en 10 entidades
federativas.
A
diferencia de hace seis años en que la vigilancia extrema estuvo
provocada por la expectativa del fin de la era presidencial priísta,
ahora se encuentra estimulada por la disyuntiva entre la continuidad del
derechista partido gobernante o el giro del país hacia la izquierda; sin
embargo, cualquiera que sea el motivo que la induzca, los ciudadanos comúnes
y corrientes estamos ciertos de que esa vigilancia extrema no está
dirigida hacia quienes iremos a las urnas a doblar boletas cargadas de
ilusiones sino, precisamente, hacia los protagonistas del juego electoral:
los partidos políticos y sus candidatos.
Pese
a sus discursos en contrario, quienes se dicen apóstoles de la
democracia violan a cada momento la ley que aseguran respetar: el
pasado miércoles expiró el plazo para realizar proselitismo; sin
embargo, el gobierno federal siguió, tangencialmente, apoyando al
candidato de su partido. La Secretaria de Desarrollo Social, Ana Teresa
Aranda Orozco promovió en diversas radiodifusoras, por ejemplo, los
programas sociales impulsados por la Administración foxista y se dijo
“optimista” de continuarlos a través de otras personas. Además,
agentes de la Subprocuraduría
de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO)
hicieron todo lo posible para convencer al ex secretario de Finanzas del
Gobierno del Distrito Federal, Gustavo Ponce Meléndez, para que declarara
sobre un presunto manejo de recursos ilícitos en la campaña de Andrés
Manuel López Obrador.
Las cosas no está mejor en Querétaro. Además de la
profusa entrega de materiales en comunidades marginadas por parte del
Gobierno del Estado, hasta la víspera de las elecciones, la Diócesis católica
queretana continuaba exhortando a la población a que no diera su voto a
quienes no se declararan contrarios al aborto y a la eutanasia, mientras
que la esposa del Gobernador, Marcela Torres de Garrido, también
Directora del DIF estatal, fue sorprendida -y grabada en video- entregando
ropa a nombre del DIF entre la que se encontraban gorras, playeras y
bolsas con el logotipo del Partido Acción Nacional. Por si esto fuera
poco, Consejeros Locales lamentaron que tanto la administración estatal
de Francisco Garrido Patrón como la municipal de Armando Rivera
Castillejos, ambos de extracción panista, no hayan acatado el acuerdo de
neutralidad al seguir promocionando, en espectaculares fundamentalmente,
las obras de gobierno.
Es
necesario que los mexicanos vigilemos el proceso electoral en su totalidad
-que inicia con la sesión del Consejo General del IFE en el mes de
octubre del año previo a la elección-, para impedir que algún
gobernante, incluido el Presidente de la República, se insubordine a los
mandatos ciudadanos en esta materia. Pero más urgente que eso es tender
un cerco de vigilancia extrema en torno al próximo Jefe de la Nación -independientemente
de quien hoy gane las elecciones- pues, de no cumplir con lo prometido
durante los últimos cuatro meses, pondría al límite de la paciencia a
millones de mexicanos, ya de por sí desilusionados con el gobierno del
cambio.
e-mail: lauracastillo30@yahoo.com.mx
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