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Con
esto de las elecciones
Amig@
de Enkidu:
Ayer,
durante la eucaristía, salió el tema de las elecciones. Aprovecho para
compartirte mi reflexión.
1.-
Los cristianos tenemos un deber social
Desde
el Concilio Vaticano II, los cristianos de la iglesia católica asumimos,
desde cúpula, el compromiso por superar el miedo a las estructuras
sociales, a la lucha social y a la política. En efecto, los Padres
conciliares dejaron bien claro que el Evangelio nos exige la transformación
de la sociedad en algo más humano, más justo y fraterno para todos y
todas.
El
ejercicio del voto es un derecho y un deber social, pero desde la fe, es
un don de Dios, una oportunidad para hacer algo concreto en ese cambio de
estructuras que los más necesitados claman de nosotros.
2.-
Voto razonado
La
iglesia no ha cesado de invitarnos a votar, y a razonar nuestro voto. Es
parte de nuestro compromiso informarnos de posturas, plataformas y
proyectos políticos.
Si
votamos por alguien, necesariamente debe ser porque nos convence que su
programa es el mejor. Y si no votamos pro alguien, hay que cuidar que no
sea por miedo, sino porque no creemos que su propuesta sea la mejor.
3.-
¿La mejor propuesta?
Somos
creyentes, por eso nuestro juicio sobre qué propuesta es la mejor tiene
ciertas condiciones que están más allá del mero “me cae bien el
candidato”, “mi familia siempre ha sido de ese partido” o “es el
que está de moda”
Nuestro
sueño social se llama “reino de Dios”, según Jesús, es una sociedad
sin exclusión, sin hambre, sin pobreza, donde todos y todas tenemos un
lugar igualmente digno y todas las oportunidades de realizarnos plenamente
como seres humanos.
Por
eso, nuestro juicio sobre las propuestas necesita estar hecho a la luz de
lo que Jesús llamaba “reino de Dios” ¿Qué lugar ocupan los más
pobres? ¿Qué idea hay de justicia social y distributiva? ¿Qué postura
ante los Derechos Humano? ¿Ante los excluidos de la sociedad?, etc.
4.-
Ante el ganador
Como
nuestro sueño es el reino y se trata de una utopía, sabemos que ningún
candidato o candidata, ABSOLUTAMENTE NINGUNO O NINGUNA, tienes un programa
que agote lo que nosotros esperamos de la sociedad
Por
eso, gane quien gane, los creyentes siempre estaremos inconformes, siempre
lucharemos por el cambio social, siempre buscaremos colaborar, pero
exigiendo el “plus” que nos da la fe.
Hasta
que haya un programa político que logre el mundo que deseamos, siempre
estaremos del lado de las víctimas de la sociedad y de la iglesia,
levantando los brazos para clamar por un mejor gobierno.
¿O
cómo ves?
Álvaro
Olvera
Comunidad
Católica Vino Nuevo
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