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Instituciones
y libertades
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Laura Castillo García/Enkidu
Nuevamente el presidente Vicente
Fox hizo alarde de buen discurso al defender la democracia, las
instituciones y las libertades de que gozamos los mexicanos, luego que
no pudiera leer en el Congreso de la Unión su mensaje a la Nación
sobre el VI Informe de Gobierno. Pero, más allá del discurso, en su práctica
de seis años, ¿qué ha hecho el presidente Fox para cuidar y hacer
respetar las instituciones y las libertades que ahora tanto defiende?
¿No fue él mismo, con su tono descuidado e irrespetuoso para tratar
asuntos delicados, nacionales e internacionales, quien puso en tela de
juicio la investidura presidencial al permitir la intervención ilegal
de su mujer en asuntos de Estado; o al conminar al presidente de Cuba,
Fidel Castro Ruz, a abandonar territorio mexicano para no tener
problemas con Estados Unidos; o a quien se le olvidó que era el
Presidente de la República y que, por tanto, no podía intervenir en la
reciente competencia electoral? Éstos y otros muchos hechos vergonzosos
protagonizados por él, como aquellos que lo descubrieron como falto de
educación y de altura política, fueron los que minaron la investidura
presidencial que adquirió hace seis años.
El que los legisladores del
Partido de la Revolución Democrática y del Partido del Trabajo no
hayan permitido que el presidente Fox entregara su VI Informe en la
Tribuna del Congreso, no fue por irrespeto a la investidura presidencial
o a las instituciones; por el contrario, lo hicieron para restablecer
las garantías constitucionales anuladas por la presencia del Ejército
Mexicano y la Policía Federal Preventiva en las inmediaciones del
recinto en que se llevaba a cabo la sesión del Congreso de la Unión,
situación que no solamente agredía a los representantes populares,
sino a todos aquellos que dieron su sangre para que a lo largo y ancho
del país los mexicanos gozáramos de paz y armonía para ejercer a
plenitud las libertades que nos heredaron.
¿Quién tuvo la culpa de esa
situación? ¿Aquellos que defendieron al Congreso de la Unión y las
libertades con los recursos a su alcance, o quienes por intransigencia
no echaron mano del arte de la política para llegar a acuerdos y, en
cambio, pretendieron reprimir inconformidades con las armas?
La toma pacífica de la tribuna
del Congreso de la Unión deja una importante lección a los mexicanos:
ante la violación de las garantías individuales, los representantes
populares están obligados no sólo a exigir de manera verbal respeto a
la Ley máxima, sino instrumentar acciones para que así sea,
independientemente de la institución gubernamental que caiga en esas
violaciones y de si están siendo afectados sus intereses particulares o
de grupo.
Por eso, ante las reiteradas
quejas de violación a las garantías individuales por parte del
Gobierno del Estado de Querétaro, los legisladores que el 1 de
septiembre dieron muestras de ser verdaderos republicanos, deben volver
los ojos a la entidad cuna de la Constitución de 1917 e instrumentar
medidas que obliguen al gobierno encabezado por Francisco Garrido Patrón
a restablecer el estado de Derecho y garantizar una verdadera división
de poderes que dé garantías de legalidad y seguridad a los queretanos.
En anteriores trabajos he
referido el encarcelamiento que por motivos políticos resisten desde
hace 18 meses la dirigente estatal de Antorcha Campesina, Cristina Rosas
Illescas, y el activista Pánfilo Reséndiz. También he dicho que en
dos ocasiones la justicia federal les ha otorgado su amparo y protección
por considerar que no se configura el delito por el que están presos y
que a todas luces fue inventado y sustentado con testigos falsos por
agentes del Ministerio Público. Ahora, ante una inminente liberación
de los antorchistas por el desplome de la impugnación del MP al segundo
amparo, los mismos agentes amagan a los testigos falsos para que no
desistan de sus acusaciones y mantener en la cárcel, por tiempo
indefinido, a los adversarios políticos del Gobierno del Estado de Querétaro.
De la violación al Estado de Derecho en Querétaro, fue informado
oportunamente el presidente Fox y no hizo nada para poner remedio. ¿Respetó
e hizo respetar las libertades y las instituciones, como lo dijo en su
discurso?
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Laura Castillo García es
Secretaria General de
la APN Humanista Demócrata José María Luis Mora
e-mail: lauracastillo30@yahoo.com.mx
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