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Lo sagrado y lo profano
Pintura y escultura en el centro de la ciudad
© Rubén Fischer/Enkidu
El
pasado sábado 26 de agosto, en Casa Talavera, se inauguró la exposición
Lo sagrado y lo profano, una colectiva que muestra el trabajo de
tres jóvenes artistas: Bernardo González, bastante conocido ya
por su serie de Monjas coronadas; Álvaro Zardoni, cuyo trabajo
escultórico juega con diversas metáforas cinceladas en bronce, y Josefina
Jordán quien presenta una serie de mujeres a base de pinceladas con
un toque expresionista.
Casa
Talavera
es un recinto cultural ubicado en el mismísimo centro de la ciudad,
auspiciado por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (uacm),
entre calles (República del Salvador, República de Uruguay y anexas)
donde convergen diariamente –por miles–, animosos compradores y
vendedores, entre la Merced, Pino Suárez y el Zócalo.
La
exposición resulta dinámica, porque la museografía conjuga las
diferentes obras de los artistas, y cada uno va mostrando sus rasgos, su
expresión particular, sin invadir ni un ápice el territorio del otro.
Cada uno de ellos es dueño de su técnica, por lo que los asistentes
disfrutarán lo que más se acerque a su propio ritmo, a su gusto y su
deseo.
De
la Serie Las inconclusas
Bernardo
González
Bernardo
González,
por ejemplo, ha logrado –en sus 10 años de trayectoria– crear un
estilo que lo va signando; la mayoría de personajes que expone en esta
muestra son de tez morena y rasgos indígenas, y sus juegos de luz y
sombra nos remiten –al menos eso me sucedió a mí– al barroco
mexicano y a algo que caracteriza mucho a la creación de algunos
artistas con quienes comparte territorio, en Oaxaca. El título de la
muestra, encaja perfectamente en lo que este artista expone, pues va de
lo simple en sus retratos hasta lo impredecible en varias de sus
pinturas como Rodrigo Arcángel, una especie de bailarín alado,
y todavía más allá en su muy especial propuesta de San Sebastián,
donde se vislumbra un erotismo que incita a hurgar bajo el velo que lo
cubre.
San
Sebastián (2006),
Bernardo
González
Por
su parte, Álvaro Zardoni nos refresca la mirada con sus
esculturas, en muchas de las cuales, y a no ser que me equivoque,
esculpe sus mismos rasgos, ofreciéndonos una gama de gestos y de signos
que logran, combinados, una mezcla delicada y fina para los sentidos.
Vale la pena echarse un clavado en su serie de rostros que representa el
zodiaco, donde su impronta está configurada ya, en ese bronce que no se
mira nada frío.
Por último, Josefina Jordán ofrece una
plegaria en desnudos femeninos y, más que eso, de mujeres en constante
movimiento, acaso la misma en distintos espacios, cuyos rostros hay que
adivinar y, quizá, después nombrar.
Josefina
Jordán
Lo
sagrado y lo profano
se presenta en Casa Talavera, desde el 26 de agosto hasta el 22 de
septiembre del 2006, de martes a domingo de 11:00 a 17:00 h. Dirección:
Talavera 20, esquina República del Salvador, Col. Centro, Delegación
Cuauhtémoc; tel.: 5542 9963. No dejen de asistir.
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