¿¿¿Homofobia = violencia???
©
Oscar
Eduardo
Copca
Ortega/Enkidu
Como inicio en el abordaje de un tema tan importante como lo es la HOMOFOBIA,
hemos de mencionar que este epíteto, hace de manera coloquial referencia
al odio o la aversión hacia personas que aparentan o son homosexuales,
pero porqué en muchas de las ocasiones la homofobia
tiene como resultado, acciones de
violencia física, verbal y/o psicológica. De esta forma considero
por ahora menester realizar un análisis etimológico del termino, la
palabra homofobia es de las llamadas compuestas, su prefijo HOMO
tiene la misma raíz griega que el termino HOMOsexualidad,
significando por tanto igual o semejante, para el caso del sufijo FOBIA, el asunto se torna un tanto más complicado, pues de acuerdo
con autores de la psicología fobia
“es, un miedo irracional y constante a un objeto, actividad o situación
particular, que provoca una respuesta inmediata de ansiedad, causa una
alteración significativa del funcionamiento y resulta en una conducta de evitación” (Halgin &
Whitbourne, 2004).
Pongamos la mirada en la parte final de esta acepción, si las fobias
activan a la evitación o la huida como mecanismo de afrontamiento, porqué
las personas HOMOFOBAS agreden a quienes ell@s
consideran homosexuales; esto puede resultar un cuestionamiento
interesante, pero más interesante resulta la definición derivada de las
etimologías de este vocablo (homofobia), pues desde esta perspectiva se puede traducir como el
miedo irracional que una persona tiene por aquell@s
que son percibid@s
como iguales o semejantes a mi; es así que desde esta perspectiva es un
error el empleo del termino homofobia,
para referirnos al odio que alguien siente por aquell@s
que pertenecen o suponemos pertenecen a una orientación homoerotica, pero
este termino seria perfectamente correcto en el caso que esa misma expresión
de odio y rechazo este siendo ejercida por otra persona homosexual, o
cuando realizamos nuestras ya muy típicas conductas sutiles de
invisibilizar a las camaradas lesbianas.
Podríamos iniciar un esgrima en cuanto a la lingüística y las
acepciones que se pueden derivar del termino homofobia,
disertación que resultaría desgastante para cualquiera, es por ello que
en lo personal gusto más del empleo de las concepciones humanistas,
aquellas que no se limitan a términos mono-frase, sino que tienden a ser
más bien descriptivas, así prefiero referirme a la homofobia
como un odio irracional hacia hombres y/o mujeres homosexuales,
aversión que puede tener trágicas consecuencias como los ahora llamados crímenes
de odio por homofobia, hay que destacar a Brasil y México como los países
donde hay un mayor número de estos asesinatos.
De esta forma NO es la FOBIA sino el ODIO lo que mueve a nuestras sociedades al rechazo hacia l@s
homosexuales, y bien, como buen “movimiento social” y “grupo
vulnerable”, existe ya un Día
Internacional Contra la Homofobia, esto es el 17 de Mayo de cada año, rememorando con esto, que en esa misma
fecha pero del año de 1990 (esto
hace tan solo quince años), la Asamblea
General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), suprimió por
fin a la homosexualidad de su catálogo de enfermedades mentales, es
necesario decir que este mismo hecho fue reconocido quince años antes por
la Asociación Psicológica Americana (1975) y diecisiete años antes
por la Asociación Psiquiátrica
Americana (1973) (Castañeda 1999), pero según algunos es en 1990 que
se da fin a la época en que la ciencia avala los actos de violencia y
discriminación en contra de personas homosexuales. Algo que requiero
aclarar en este punto es que, ciencias como la Medicina, la Psiquiatría y
la Psicología nunca propusieron ni avalaron asesinatos, pero algo que si
se debe reconocer es que estas ciencia influyeron significativamente,
fomentaron y formaron parte de acciones denigrantes, de violencia y
violación a los derechos humanos de personas homosexuales, en aras de
brindar una vida congruente con la moral de su tiempo y una cura a lo que
era considerado una enfermedad mental.
Pero no solo de homofobia
social y científica se trata, también es tiempo de reflexionar sobre lo
que Marina Castañeda atina en llamar homofobia
internalizada, esta, tal vez mucho más sutil que las anteriores,
puesto que puede llegar a tener infinidad de rostros distintos, que van
desde el abuso de dogas (licitas o ilícitas), el tener relaciones de
pareja coodependientes y violentas, relaciones sexuales desprotegidas,
hasta el propio silencio puede ser expresión clara de este odio
irracional hacia la propia homosexualidad, será pues una introspección
un buen ejercicio en este asunto de la homofobia (cualquiera que esta sea), pues creo que el trabajo más
importante en la lucha contra este mal, es el que podamos hacer en nuestro
interior, en el autoconocimiento y la autoaceptación.
Para finalizar, les invito este próximo 17
de Mayo de 2006, a resignificar la lucha de nuestros derechos,
recordando a las personas que han muerto en manos de este odio irracional
hacia hombres y mujeres homosexuales, y a la usanza de los países “civilizados”,
ataviémonos con luto por las víctimas de ese odio (que somos to@s),
por nosotr@s mism@s muert@s en vida, incapaces de vivir nuestra Orientación
Sexual con dignidad, congruencia y orgullo y en pleno ejercicio de
nuestros derechos como ciudadan@s de este planeta.
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