|
Respeto a
Derechos Humanos y a su organismo protector
© Laura Castillo García*/Enkidu
Una vez más, el
Gobierno del Estado de Querétaro puso en evidencia su falta de compromiso
para garantizar y respetar los Derechos Humanos de los habitantes de su
territorio, al negarse a aceptar la Recomendación 15/2006, emitida el 23
de mayo por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), relacionada
con transgresiones a derechos de militantes de la organización social
Antorcha Campesina. Bajo el argumento de que la CNDH no es un organismo
competente para conocer, ni para dictaminar, sobre las quejas de los
antorchistas, en torno al trato discriminatorio y hostil que reciben de
parte de las autoridades gubernamentales, éstas negaron información al
organismo nacional y no aceptaron la Recomendación.
Lo anterior no sólo
desconoce y viola el artículo 60 de la Ley de la CNDH, que faculta a ésta
a ejercer la atracción en asuntos que por su trascendencia rebasan a las
comisiones estatales sino que, además de colocar a la ciudadanía en un
estado de incertidumbre en relación con la credibilidad de las acciones
que el Gobierno de Francisco Garrido Patrón realice, en los hechos
permite, y esto es lo más grave, que impere el abuso de poder así como
la impunidad en su administración.
Ésta, debemos recordar,
no es la primera vez que el Gobernador Garrido Patrón rechaza una
Recomendación de la CNDH. También lo hizo con las relativas a los
asesinatos de Marco Antonio Hernández Galván (caso conocido como el de
la BMW negra, porque se presume que desde ahí salieron los
disparos que le quitaron la vida al joven), y del activista por los
Derechos Sexuales, Octavio Acuña Rubio, ocurrido el 21 de junio de 2005,
en vísperas de la Marcha del Orgullo Gay a realizarse en la capital.
Desgraciadamente, el
rechazo a las recomendaciones de la CNDH no es lo único que exhibe la
falta de respeto a los Derechos Humanos por parte del Gobierno de Querétaro,
conocido por sus francas posiciones de ultraderecha, pues la llamada
“Cuna de la Independencia” es uno de los lugares del territorio
nacional que mayor cantidad de ejemplos brinda en materia de violación a
estos derechos.
Entonces, ¿por qué el
Gobierno federal no pone remedio, pues está obligado a velar por el
respeto a las garantías individuales contenidas en la Constitución, y
que se significan como los Derechos Humanos que todo país democrático
debe respetar? Simple y sencillamente no lo hace porque el avance del
neoliberalismo en el mundo, representado por los gobiernos de la derecha y
ultraderecha, ha traído como consecuencia un constante y peligroso
incremento en la violación de todos los derechos. Por eso ahora vemos que
no sólo se discrimina y margina a las minorías vulnerables –ya de por
sí sufridas– sino que, bajo el argumento de “aplicar la ley” y del
“respeto al derecho de terceros”, se prohíbe protestar contra los
actos de abuso de autoridad con lo que, en los hechos, los gobiernos
conservadores niegan el derecho constitucional a la libre manifestación y
asociación. Lo mismo sucede con los derechos elementales de salud,
alimentación, trabajo y vivienda.
Ahora vemos con tristeza
que entre más rico es México, menos oportunidades de una vida digna
tienen los que siempre han tenido menos. Baste citar Querétaro, donde
aunque el gobierno diga hasta el cansancio que la instalación de grandes
industrias en la entidad beneficia a los trabajadores, éstos afirman que
no es así, que entre más grandes son los capitales que llegan a Querétaro,
más grandes son también las penurias que padece el trabajador porque,
además de que los contratos son por únicamente 28 días, para no generar
antigüedad laboral, no les brindan prestaciones de ningún tipo. Es más,
hablan con temor de la posibilidad de perder la seguridad social.
Hace 14 días los
mexicanos votamos para elegir al nuevo Presidente de la República.
Independientemente de quién guiará al país durante los próximos seis años,
la Sociedad Civil debe mantenerse atenta y organizada para exigirle al próximo
mandatario que, además de cumplir con lo prometido en campaña, sea un
garante verdadero para que los mexicanos podamos ejercer plenamente
nuestros Derechos Humanos. También debe exigirle que haga respetar la ley
a todo aquel que la viola, incluidos los gobernantes emanados del Partido
Acción Nacional, a quienes debe exigir que respeten y cumplan con las
recomendaciones que haga el máximo organismo protector de las garantías
individuales: la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Si no es así,
los Derechos Humanos y todos los mexicanos seguiremos estando en situación
de riesgo y vulnerabilidad.
•
La autora es Secretaria General de la APN
Humanista Demócrata José María Luis Mora
e-mail: lauracastillo30@yahoo.com.mx
|