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Piensa en Mi, Lili Marlene con Pedro Kóminik
You must remeber this:/a kiss is just a kiss,/a
sight is just a sight… fragmento de As time goes bye de Piensa en Mi,
Lili Marlene.
Por Su Caotica Majestad Doña Juana/Enkidu

A Meinem Kronprinzen Herrn Peter von Kominik
¿Acaso no les recuerda a Humprey Bogart? ¿Casablanca? ¿Siempre no
quedará un París? ¡Que alegría! ¡Que felicidad! Y no es para menos,
pues a Doña Juana le gusta ver triunfar a sus seres queridos, y uno de
ellos es Pedro Kóminik, quien desde hace unos cuantos meses se ha lanzado
a un recorrido histórico musical en El Hijo del Cuervo, en pleno centro
de Coyoacán. Para quien no sepa… ¡y pena, les debería dar! Pedro
Kóminik es un actor que, junto a Carlos Pascual, nos ha dado las notas
políticas de la actualidad con sarcasmo, ironía y doble sentido en el
más fino y puro de las artes en el programa de análisis político: Punto
de Partida, con Denisse Maerker.
No conforme con hacer feliz a su regia gordita con unas milanesas
reales –las cuales comía SAIR Don Francisco José, mi chozno- y cantar
con esa bella voz que se da pocas veces, Pedro sacó un segundo CD
titulado: Piensa en Mi, Lili Marlene, donde evoca con las canciones a las
DIVAS de antaño: Edith Piaf, Marlene Dietrich, Ella Fitzgerald, Sonia
López, Lola La Grande, pero también nos lleva a Casa Blanca, a la
República de Weimar, a las pinturas de Gustav Klimt, Alfons Mucha, como
también al arte degenerado que persiguieron los nazis. Y es que las
canciones de este disco no sólo nos llevan a los años 20, 30, 40 del
siglo XX, también nos descubren mundos que creíamos perdidos y que, sin
embargo, siguen vigentes.
Perfume de Gardenias, Un poco de Nostalgia, Fever, Piensa en Mi, Lili
Marlene, Sweet Dreams-Delirio, La vie en Rose, As time goes by,
Summertime, Un año de amor, Mack the Knife y Cucurrucucu Paloma son los
temas que con el prestigioso sello de Quindecim Recordings nos deleita
Pedro Kóminik, en un acertado disco que le da a mi querido amigo el
camino a seguir: El Cabarét clásico, fino, irreverente, político y muy
crítico, no sólo del sistema sino de nuestros propios convencionalismos.
Este disco, en parte autobiográfico, en parte también crisol de una
mezcla sui géneris de culturas, nos habla del exilio, del amor, de la
ausencia, del apego y desapego, de la supervivencia y la trascendencia no
solo de los creadores de estas letras y música, sino también de sus
comunidades, por lo que ha logrado no sólo el aplauso de los exiliados
autriacos o judíos de la II Guerra Mundial, sino también de los
migrantes legales o ilegales en suelo americano e incluso de otras
pretendidas minorías como la nuestra…que pensándolo bien… no lo
somos tanto. Piensa en Mi, Lili Marlene tiene tantas lecturas como
corazones y oídos, por ello es el primer disco en reseñarse de la
fonoteca de Su Majestad. Si no lo tienes ya ¿Qué esperas? ¡Cómpralo!
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