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El
Calor de los Hombres: Esta Navidad, Tu Mejor Amigo Brindará por Ti
–
II
Parte: Las Entrevistas de Enkidu Magazine-.
Ciudad
de México, 25 de diciembre (Agustin Villalpando/Enkidu): Como
recordarás, la obra trata sobre cinco amigos. Una historia de amor
contada por el teatro. Cada noche un reto, cada noche mostrarse ante el público.
Después de una corta temporada en El Foro de la Comedia, llega al Teatro
Arlequín, El Calor de Los
Hombres, una obra escrita y dirigida por Lizandro Duarte, quie
hace cinco años la estrenó y vuelve ahora por sus bríos. Como
prometimos, antes de la Conferencia Internacional SIDA y CULTURA III, aquí
les traemos las Entrevistas Exclusivas para ti, amig@ lector@ de Enkidu
Magazine.
En la primera función los padrinos
fueron la actriz Leonorilda Ochoa y el actor Sergio Ochoa. Así que a la
salida, y en el cóctel, tuvimos la oportunidad de charlar con algunos de
los responsables de este convite dramatúrgico al que te invitamos. ¡Buen
Provecho!
En principio fue un gusto y un
placer enorme poder saludar una vez más a Lisandro Duarte, un joven intérprete,
actor y director, quien además de buenmozo sobresale por su versatilidad.
Veamos:
Agustín Villalpando: ¿Cómo fue
montar esta obra?
Lizandro Duarte: Ha sido una
experiencia increíble, trabajar con cinco actores que entendieran el
concepto del Amor que no se ve. El amor de un hombre ciego por un streaper.
Tu sabes que más allá de la anécdota, lo más importante es la forma en
que ésta se cuenta. Así, debíamos llevar a la gente por un remolino de
situaciones para que entendieran porqué los personajes llegan a cambiar
tanto su vida con la llegada del quinto personaje. En Saúl tenemos el
invidente que representa la ceguera del mundo, que puede ser ceguera en
cuanto a la sensibilidad. Lo que tratamos de reflejar en la obra es que el
Amor no tiene nada que ver con lo físico y en la actualidad estamos
dominados en el medio gay por la frivolidad, pues tienes que ser guapísimo,
joven, rico, o no eres nadie. Esta obra habla de cómo llegan a conocerse
dos personas que no se pueden ver pero se dan la oportunidad de conocerse.
Agustín Villalpando: Eres autor y
director ¿visualizabas de esta manera la puesta en escena?
Lizandro Duarte: La obra era
diferente porque el texto original ubicaba la acción en un lugar con
nieve. La quisimos cambiar a la playa para que fuera más cachondona [erótica,
N/Enkidu]. Me imaginaba la obra así pero no a los personajes que, de
pronto, se encontraron diferentes de como los imaginé. Me parece que están
todos perfectos para el papel. Derek, por ejemplo, es muy versátil y
puede interpretar todos los personajes, se transforma en ellos.
Agustín Villalpando: Es una obra
con escenas difíciles, ¿cómo respondieron en lo físico y en lo actoral?
Lizandro Duarte: Yo los traje
marcando el paso [con disciplina, N/Enkidu], trabajaron mucho. Dos de los
actores no habían actuado nunca y en realidad, al ver la obra, no puedes
saber quiénes son porque todos actúan con intensidad similar, muy
parejos. Todos son muy buenos actores y muy sensibles; actores orgánicos.
Te crees sus soledades, sus frustraciones, su encuentro con el amor, así
como el final esperanzador, que es lo que más me gusta de la obra, pues
es una obra positiva.
Agustín Villalpando: La Ciudad de
México vive momentos intensos, en 2005 se acaba de aprobar la Ley de
Sociedades de Convivencia ¿Cómo percibes este año 2007?
Lizandro Duarte: Hay mucha
esperanza, no nos queda de otra. Yo espero que haya más apertura, que la
Ley de Sociedades de Convivencia nos la respeten, así como todo lo que
hemos logrado, y que sigamos para adelante. La Comunidad Gay es muy fuerte
y tenemos que tratarnos, como se ve en la obra, como una familia, ser
hermanos, basados en el Amor. Bajarle un poco a la frivolidad y al ego
para llegarle al corazón. Es lo que nos hace falta en México. Espero que
en este nuevo sexenio tengamos más oportunidades y que respeten las leyes.
Que lleguemos a ser una Primera Potencia Gay.
Jubilosos por las palabras de
Duarte, me acerqué a Derek, quien brilla con su sencillez y calidad al
charlar con quien esto escribe.
Agustín Villalpando: Derek, tu
tendrás varios personajes en la obra, cuéntanos:
Derek: Yo soy asistente de dirección,
asistente de producción y hago un poco de todo. Yo principalmente
represento el personaje de Jorge, quien es 10 años más grande que yo.
También hago el papel de Carlos, su pareja y el villano. También estoy
apoyando a los más nuevos y si de pronto es necesario, entro en cualquier
otro personaje, como el de Ray, excepto el de Bruno [el stripper],
porque se necesita un cuerpazo. De hecho, yo estuve en el reparto
original, hace 5 años, por lo que ahora, con más experiencia, puedo
hacer más personajes.
Agustín Villalpando: ¿Cómo
sientes esta obra?
Derek: El Director, que es el autor
también, tuvo que hacer algunos cambios. Tuvo que adaptar el texto. La
historia original estaba en la nieve, ahora se fue a la playa. Incluso las
escenas fuertes se tuvieron que cambiar, pues antes una caricia entre dos
hombres, un pequeño beso era muy fuerte. Ahora la gente pide un poco más.
Este fue el compromiso de todos los actores, para que se viera más real y
actual.
Por otro lado estaba Isaac
Duarte, muy bien acompañado, por lo que, con la
pena, tuvimos que molestarlo para que nos diera algunas declaraciones
sobre la obra. Se trata de Saúl, un personaje difícil, no sólo porque
es invidente, sino porque el actor debe expresar sentimientos y mantener
su capacidad como mediador en la trama. Hilo conductor que trastoca la
percepción del público.
Agustín Villalpando: ¿Cómo
describes ésta obra?
Isaac
Duarte: La obra, adentro, es muy fuerte porque
vives el personaje. Cada uno tiene su punto clave y Saúl es el prudente.
Es una persona muy media. Pero también es humano y en el momento en que
explota es tan fuerte que uno llega a sentirlo. Más que una obra es
realidad, porque todo esto lo vivimos a diario: hay gente con sida, hay
gente que no se lo dice a su pareja, hay putería [mariconería,
N/Enkidu], y hay gente que busca el Amor. El Amor está en cualquier lado,
dentro de unos ojos, dentro de un corazón. El Amor no tiene forma ni
tampoco cuerpo.
Agustín Villalpando: ¿Qué tan
complicado es interpretar este personaje en particular?
Isaac
Duarte: A mí me costó mucho trabajo, incluso lágrimas
por la frustración tras horas de trabajo, por no llegar al punto del
ciego. Es además, un papel precioso.
Agustín Villalpando: ¿Qué
esperas de 2007?
Isaac
Duarte: Paz. La paz, sin hablar de política ni de
personas. “La tranquilidad viene de no forzar las cosas”, es una parte
del texto de la obra. Paz para todas las personas. Uno quiere cambiar al
mundo, pero no puede. Cambiar un poco el orgullo y el egoísmo de cada
persona, es algo individual. Mi deseo es que la gente conozca sus propios
deseos y que los lleve a cabo.
Así estaba cuando encontré a uno
de los personajes que odié por guapo y porque, como se sabe doctor, se
permite desdeñar a otras personas, sobre todo a Bruno.
Agustín Villalpando: Déjame
felicitarte porque acabé odiando tu personaje... bueno, al final ya no.
¿Cómo percibes tú la obra?
Luis
Serrano: Me encanta. Creo que refleja mucho de la
realidad que todos vivimos de una o de otra forma, directa o
indirectamente, y gracias a Dios tenemos el privilegio de representarla
para el público, para que cada quien se lleve un pedacito.
Agustín Villalpando: Es una obra
fuerte en sentimientos y Carlos es muy complejo.
Luis
Serrano: Carlos es un personaje que va de la
depresión a la alegría total. No es que sea bipolar sino que no sabe
porqué su pareja lo rechaza y no le da lo que él quiere. Esa
incertidumbre, donde no cabe la duda porque Carlos confía en su pareja
pero no entiende porqué no se acerca a él. Cuando descubre todo, es
donde viene el acabose [la debacle, N/Enkidu] para él, porque es su
pareja y lo ama. Otra ironía es que él es doctor. Cuando descubre que su
pareja tiene VIH no le puede ayudar porque no le dijo a tiempo y porque no
supo durante un año. El trae toda esta emoción, por llamarle de alguna
forma, acumulada y claro que la va a tratar de desfogar.
Agustín Villalpando: A ti como
persona, ¿qué te dice la obra?
Luis
Serrano: Me encanta, porque todos nos podemos
reflejar un poquito en cada personaje: si te pones sentimental te vas con
Saúl, si te pones de hijo de la fregada [pesado, maldito,
N/Enkidu] te vas con Carlos. Si te vas a tu aspecto de inspiración, pues
de repente has escrito un verso, te vas a Ray. Incluso con la fantasía de
que quieres tener un cuerpazo y bailar súper cachondo, te vas a
Bruno. Cada personaje tiene un poquito de lo que tal vez cada uno quisiera
en algún momento de su vida. A mí me encanta por eso, porque alcanza a
reflejar un poquito de los sueños de cada persona.
Agustín Villalpando: Cada uno de
ustedes integran un equipo muy completo, se respira armonía ¿Cómo es
trabajar así?
Luis
Serrano: Tras bambalinas más que una compañía
somos como una familia. Nos apoyamos muchísimo en todas las escenas, en
todos los ensayos, sobre todo para quienes tenemos menos experiencia en
teatro, como es mi caso. Es súper padre poder recibir consejos de Rodolfo
[XXX, N/Enkidu], quien es mi pareja, así como de Ray, que es un actor de
televisión y con una carrera sólida. Tener esa retroalimentación de
actores con más experiencia es enriquecedor.
Agustín Villalpando: Estamos
terminando año, ¿qué esperas del futuro inmediato, con nuevas
administraciones federal y local?
Luis
Serrano: Como todos, que nos vaya mejor. Lo único
que pedimos es que no nos amuelen la ciudad, que está muy bonita. Gracias
a Dios en esta ciudad tenemos mucha diversidad en todo, y sobre todo en el
D. F. [Ciudad de México, N/Enkidu] , pues tenemos la libertad de expresar
este tipo de obras, de una temática que en muchos otros estados es un tabú.
Gracias a esto tenemos ésta oportunidad; tratamos de hacerlo lo mejor
posible y Dios quiera que nos vaya bien a todos.
Agustín Villalpando: ¿Tu opinión
de la Ley de Sociedades de Convivencia?
Luis
Serrano: Es un paso, mal dado tal vez, porque no
está bien analizada y no se ha reglamentado en profundidad, pues tiene
que haber un contrato, pero si conviven, por ejemplo dos personas en un
mismo espacio, los roommate, o la gente que simplemente convive, la ley
marca que después de determinado tiempo la persona que tenga mayores
ingresos tiene que dar una retribución monetaria al que gana menos sólo
por el tiempo que convivió con ella. Creo que falta mucho por avanzar,
tal vez falta replicar la experiencia de otros países.
Humberto Marentes, en voz franca,
con palabra honesta y presencia física que inspira confianza, nos cuenta:
Agustín Villalpando: ¿Cuál es la
importancia de la obra?
Humberto Marentes: Siento que es
una parte de lo que mucha gente heterosexual no puede ni por tantito,
tiene idea de que existe esta realidad, no de un mundo paralelo sino
inmerso en la sociedad mexicana, que es el mundo de la gente gay. La
propuesta se relaciona con una historia que es una de las tantas, que
pueden ocurrir en una pareja gay.
Los conflictos que se generan en
los matrimonios, existen en todo tipo de relaciones y esto es muestra de
ello. En muchas ocasiones, nos visualizamos como amantes, como amigos,
como pareja, pero no sabemos realmente el significado de lo que queremos.
La historia propone que normalmente estamos confundidos con lo que tenemos.
A veces no hacemos un recorrido interno y un análisis a conciencia sobre
lo que queremos y lo que deseamos. Debería quedar claro qué nos gusta,
si lo que vemos o lo que sentimos.
En El Calor de Los Hombres no es
necesario tocar ni ver, sino oír, sentir y dejarte querer. Cada vez que
me subo a interpretar las escenas me parece fantástico, pues la situación
es que alguien me acepta a mí, físicamente, aunque no sabe cómo soy,
pero me acepta como soy. La publicidad, la moral nos rigen por lo que
vemos, si eres guapo, alto, rubio, vas a tener lo que quieras y a veces
nos equivocamos. Esta historia propone que hay que ver lo que no se ve con
los ojos sino con el corazón.
Agustín Villalpando: Es un
historia, me parece de Amores, mas que de amor. ¿Qué tan complicado fue
para ti el personaje, pues a veces debes ser alguien muy fuerte, otras
alguien que no sabe qué hacer y al final encuentra el amor?
Humberto Marentes: ¿Cómo
personaje? [Sí, es la respuesta de AVS] Descubrir que puedes amar y que
te pueden amar. Esto te cambia todas las posibilidades de vida. Vivir la
experiencia de un hombre que vive la vida por lo que tiene y alguien llega
y le dice que eso no sirve, pues hay cosas más importantes que vivir, con
la espiritualidad que tienes dentro y que puedes compartir y que te puede
llevar toda una vida así. Es increíble. Yo, en la vida terrenal, puedo
no ser como Bruno, pero puedo aprender mucho de él.
Agustín Villalpando: Inicia el
2007, nuevas administraciones local y federal, ¿qué esperas del año
nuevo?
Humberto Marentes: Yo espero apoyo,
primero al teatro nacional, luego al teatro que se hace en nuestro país.
Yo amo el teatro, todo tipo de teatro. El teatro que llega del extranjero
tiene, a veces, calidad, pero le está robando fondos a las pequeñas
producciones que existen en el país, en la Ciudad de México, por ejemplo,
con compañías que trabajan todos los días en condiciones muy difíciles.
La dificultad estriba en los requerimientos burocráticos, pues son
requisitos que tienes que cumplir o no hay teatro.
Si haces teatro en México es
porque amas el teatro, aunque económicamente no te reditúe tanto como
quisieras, pero si lo amas lo vas a hacer. Yo espero que con este sexenio
que inicia se apoye, en general, al teatro, de manera abierta.
Afortunadamente hemos tenido público de todas las edades, género,
preferencias, a quienes les gusta la obra y esto nos complace. Seguramente
no nos haremos rico, pero nos llevaremos una satisfacción grande al
aportar a la cultura mexicana a partir de una propuesta gay.
Yo espero que el gobierno
capitalino y el federal nos proporcione las herramientas para hacer éste
y más teatro mexicano para todo el mundo.
Agustín Villalpando: En 2007 entra
en vigor la Ley de Sociedades de Convivencia, ¿cuál es tu opinión al
respecto?
Humberto Marentes: Me parece increíble
y maravilloso que sea una realidad, pues conozco a muchas parejas donde
han compartido muchos años; se va uno o pasan cosas... No necesitamos un
permiso para amar a alguien, no necesitamos un documento firmado para amar.
Yo puedo amar a quien mi corazón me dicte, pero el documento es
importante para proteger los bienes materiales para cuando mi pareja no
esté conmigo; sin embargo, hasta ahora se cometen muchas injusticias. Así
que me parece un paso muy grande, muy inteligente, de Primer Mundo, para
nuestro país. Enhorabuena, vamos a disfrutarlo y a vivirlo.
Conversamos con Gerardo
Santinel, Ray, el escritor sofisticado con casa en la playa.
Agustín Villalpando: ¿Como
personaje qué te dice la obra?
Gerardo
Santinel: Como personaje me dice que en realidad no
debes ser tan ciego cuando escoges, eliges, lo que haces en la vida. En
realidad puedes llegar a perder todo por cosas efímeras, por cosas
externas y no internas. Yo como Ray en la obra, me doy cuenta que soy una
persona frívola, que me deslumbra el exterior y al final recibo esta
lección.
Agustín Villalpando: ¿Cómo
persona individual cuál es el mensaje de la obra?
Gerardo
Santinel: Me encanta, porque independientemente de
que yo, como Gerardo, veo a Ray como un hombre exitoso, con mucho temor al
fracaso. Yo como Gerardo tengo mucho miedo al fracaso. Me gusta estar
investigando, inspeccionando, creando... Yo, cada vez que encuentro un
personaje diferente me enriquezco mucho, como actor y como persona. Lo
mismo le sucede a Ray, pues él, como escritor, cada libro que publica le
enriquece más y a veces, aunque piense que está acabado, tiene más
historias para seguir contando.
Agustín Villalpando: Año 2006, ¿qué
nos cuenta esta obra?
Gerardo
Santinel: Nos cuenta de una actualidad que estamos
viviendo. Ya no es tan intenso el problema del SIDA, porque ahora ya
tenemos otros medicamentos, más comunicación y es posible abordar el
tema en una conversación; sin embargo, continúa el problema de la
ignorancia. Ahora el SIDA ya es tratado como un cáncer. La obra también
habla sobre el elitismo, la sociedad, el crecimiento individual, las
deficiencias y muchas cosas que el ser humano carece y que el ser humano
tiene.
Agustín Villalpando: Tu cuentas
con una carrera sólida y, sin embargo, El Calor de Los Hombres forma un
equipo armónico... o cuando menos eso me dijo la obra. ¿Así es?
Gerardo
Santinel: Que bueno que te lo haya dicho la obra
porque fuera del escenario, los cinco somos amigos, somos compañeros de
trabajo, con una hermandad maravillosa, con un equipo de trabajo fenomenal
y con una amistad, fuera del trabajo, sólida. Mis compañeros son
excelentes, los quiero mucho y estoy muy orgulloso de haber tenido la
oportunidad de trabajar con ellos.
Agustín Villalpando: Además es
una obra mexicana. De repente uno como que está más acostumbrado a ver
obras de autores de cualquier nacionalidad pero no mexicanos.
Gerardo
Santinel: 100 por ciento mexicana. Alguna vez
alterné con el autor y actor Lisandro Duarte en una obra que se llama
“El Chat”, donde obtuvimos mucha experiencia y mucha diversión. Ahora,
como escritor lo veo y admiro desde otro punto de vista. Como un gran
hombre, como un gran creador y un gran escritor.
Agustín Villalpando: Año 2007,
como persona ¿qué esperas de la nueva administración local y federal?
Gerardo
Santinel: Espero que apoyen al teatro en sí, al
actor, al proyecto de escritores, de actores, de quienes se esmeran en
plasmar o interpretar a base de expresiones como es la física, la mental
y la verbal un personaje, una historia, una leyenda que le deje huella a
toda la gente.
Agustín Villalpando:¿Cuál es el
mensaje, dirías tu a los lectores, de El Calor de Los Hombres?
Gerardo
Santinel: Es una obra que tiene una temática gay.
El mensaje podría ser: Disfruta el momento a cada instante. Ve lo que hay
dentro de cada ser humano. No te fijes en el exterior, no seas tan
superficial, no seas tan elitista y mejor ve lo que hay dentro del corazón
de las personas.
Agustín Villalpando: ¿Qué opinas
de la Ley de Sociedades de Convivencia?
Gerardo
Santinel: Yo los respeto mucho, aunque no estoy muy
de acuerdo con la ley porque siento que habrán muchos problemas, pues por
corto que sea el tiempo de convivencia, algunas personas van a buscar que
les den pensión alimenticia y aparte que no está ligado a las personas
gay, sino que si tienes un roommate, con un amigo, un departamento y en
dado caso, no te guste cómo es su orden y todo, lo corras y te metan una
demanda. Así que es una salida, por la tangente, para calmar a cierto
grupo de gentes, pero no fue atinado. Creo que estábamos mejor antes y
repercutirá mucho en la sociedad, en las personas y en las relaciones de
cualquier tipo.
Finalmente, Alejandro Medina, autor,
director, amante del teatro, promotor cultural y buen amigo, tuvo a bien
responder a nuestras preguntas.
Agustín Villalpando: Es una obra
maravillosa. ¿Cómo eligen las obras para presentan aquí?
Alejandro Medina: En principio,
todas las obras son mías, como Atrapadas en el Ascensor, De Ida y Vuelta,
y las infantiles son mías. En el caso de la obra, El Calor de Los
Hombres, es un grupo de compañeros de generación. Ellos tienen la
inquietud de producir obras de teatro. Siempre apoyo a la gente que está
comenzando, que trae nuevas ideas, pues hoy en día nadie quiere invertir
en el teatro. Me parece una propuesta inteligente que cumple las
expectativas de la comunidad y yo estoy muy contento.
Agustín Villalpando: ¿22:30 Hrs.
no es un poquito tarde?
Alejandro Medina: Sí, es un
poquito tarde. Yo creo que los tiempos han cambiado un poco. Por ejemplo,
la función de las 19:00 Hrs. siempre es muy baja porque la gente va
saliendo del trabajo y por el tráfico. En cambio a las 22:30 ya no hay
tanto tráfico en viernes y en sábado. Yo soy de la idea de que no es el
tráfico ni el horario, ni el día lo que determina el éxito. Si la obra
le interesa a la gente, entonces vienen, incluso los sábados a las 11:00
Hrs.
Agustín Villalpando: ¿Qué te
parece a ti la obra?
Alejandro Medina: La encuentro
cinematográfica. Yo ya la conocía y creo que cumple la expectativa del
autor. Me gusta mucho la fotografía y los cuadros plásticos que tienen.
Agustín Villalpando: Estamos a
fines de año. Inician administraciones local y federal, ¿qué esperas tú
de 2007?
Alejandro Medina: Yo espero que nos
dejen trabajar, porque hay manifestaciones todo el tiempo y a este teatro,
que está muy cerca de Reforma, nos afecta mucho. Si la gente de por sí
no va al teatro, luego le cierras las entradas va muy mal. Espero también
que el Instituto de Cultura no trabaje con la misma gente, que se abra a
nuevas opciones pues habemos muchísima gente que necesitamos apoyo, en el
teatro independiente, no sólo hablo de mí, yo sólo soy uno pero habemos
muchos. Que nos apoyen y nos den publicidad, pues la publicidad en teatro
es muy cara. Con eso y que nos dejen trabajar sería muy bueno. Recordemos
que, como en España, se dan facilidades a la gente que tiene un teatro,
que se dedica a la cultura, para que le faciliten las cosas. Es lo que yo
pediría.
Por otro lado, tenemos muchísimos
planes para este año. Vamos a estrenar un espectáculo para adultos y
como es nuevo en México va a funcionar muy bien. Es un espectáculo que
yo vi en España y comenzará a fines de diciembre, tal vez el 26. En el
Teatro Arlequín, nosotros vamos a estar abiertos todo el año, sólo
vamos a descansar el 24 y el 31 de diciembre.
Agustín Villalpando: En marzo
entra la Ley de Sociedades de Convivencia, ¿cuál es tu opinión al
respecto?
Alejandro Medina: Yo estoy a favor.
Creo que está muy bien que se tome en cuenta a la comunidad.
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Drama
EL
CALOR DE LOS HOMBRES
Autor y
Director Lizandro Duarte
Con:
Humberto Marentes, Gerardo Santinez, Rodolfo Cerdán y Luis Serrano
Dos
parejas gay se reúnen en la playa sin imaginarse que un quinto personaje
les cambiara la vida.
Viernes y Sábado 22:30
Domingo 18:00 y 20:00 horas
Loc $200.00
servicio
de Cafeteria
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TEATRO
ARLEQUIN
Villalongin
24 Col. Cuauhtemoc (frente al monumento a la madre)
Teléfono
55 46 86 73 Fax 55 91 04 86
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