| Grandes retos para conservadores en Canadá tras ganar
elecciones
24/01/2006 - OTTAWA (AP) _ Los canadienses le dieron un giro radical a su política al darle el poder al conservador Stephen Harper, quien enfrenta la difícil tarea de cumplir sus promesas de recortar los impuestos, combatir la delincuencia y reparar las relaciones con Estados Unidos. Los conservadores desplazaron del gobierno a los liberales por primera vez en 13 años, pero el margen de victoria no dio para la mayoría, con lo que sacar adelante proyectos de ley no será fácil en una legislatura dividida. Las elecciones del lunes dejaron claro que el electorado se cansó de los escándalos de corrupción del Partido Liberal y de sus promesas incumplidas. Pese a la preocupación sobre posiciones sociales extremas de Harper, los canadienses le dieron una oportunidad. "Los canadienses le han pedido a nuestro partido liderar un cambio", dijo Harper en Calgary tras su victoria. Prometió que su gobierno, que no se posesionará sino hasta dentro de varias semanas, trabajará rápidamente para recortar los impuestos al valor agregado del 7 al 6%, "reformar el sistema de justicia para combatir el crimen y las pandillas" y destinar 1.042 dólares a cada familia canadiense que tenga un niño que necesite de cuidados especiales. A su vez, insistió en que quiere introducir una ley de control que supervise el gasto gubernamental, para evitar los escándalos de corrupción que ahogaron a los liberales. Las relaciones con el gobierno de George W. Bush tiene visos de mejorar, ya que la ideología de Harper fluye en la misma corriente que la de muchos republicanos en Estados Unidos. A tener en cuenta: Harper dijo que reconsideraría el programa de defensa antimisiles de Estados Unidos, algo que criticó duramente el actual primer ministro Paul Martin. El líder conservador, de 46 años, también ha expresado su intención de destrabar el debate de Kioto y establecer diferentes controles para el cuidado del medio ambiente, invertir más en el ejército y expandir misiones de paz de las fuerzas nacionales. Pero todo ello no será tarea fácil visto como quedó la distribución del hemiciclo de 328 escaños: 124 fueron a parar a los conservadores, 103 a los liberales, 51 al bloque de Quebec, 29 al partido Nueva Democracia y 1 a un independiente. En Quebec, una zona de habla francesa de tinte nacionalista, los conservadores se hicieron con 10 escaños, un giro radical a las pasadas elecciones de junio del 2004, cuando no obtuvieron nada. "Nuestro gobierno construirá una nueva y dinámica voz en pro del federalismo en Quebec", dijo Harper. En términos más generales, la victoria de Harper en un país de tradición liberal podría virar a Canadá a la derecha en temas socioeconómicos como los impuestos, el sistema de salud, el aborto y el matrimonio gay. Algunos canadienses se muestran muy escépticos por la oposición de Harper al aborto y al matrimonio de personas del mismo sexo. Las elecciones tuvieron una participación del 65% de un total posible de 22,7 millones de votantes, una cifra mejor al 60% de los comicios del 2004. El martes, Martin le comunicó por teléfono al gobernador general Michaelle Jean su intención de renunciar. La llamada es el primer paso formal para la transición de poder. ___ Contribuyeron a este artículo los periodistas de la AP en Montreal, Phil Couvrette; en Toronto, Rob Gillies; en Calgary, Shelley Knapp y en Vancouver, Jeremy Hainsworth.
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