"El futuro previsible (de la Ciudad) es bastante negro, no por ser pesimista, pero lo previsible en todas las materias, poblacional, de transporte, sabemos lo que va a pasar, si no generamos un porvenir distinto"

 

Entrevista exclusiva con Jesús Galvan, pre-candidato a la jefatura de gobierno del Distrito Federal (Partido Acción Nacional - PAN)

© Agustin Villalpando/Enkidu

 

Senador de la República, Jesús Galván es un hombre de acciones concretas, de ejemplos claros. Su oficina, ubicada en la Avenida Paseo de la Reforma, cuenta con una vista panorámica espléndida y desoladora al mismo tiempo. Por medio de su voz, de su sapiencia, de su lenguaje corporal y de su amor por la Ciudad de México, Jesús Galván nos invita a conocerlo como pre-candidato a la jefatura de gobierno del Distrito Federal. Aquí están sus palabras:

Jesús Galván: Soy militante del PAN desde antes de haber llegado a la edad ciudadana, en 1966-67 ingresé y desde entonces he participado en actividades del partido. Estudié derecho en la Facultad de Derecho en la UNAM y he hecho algunos estudios posteriores, que incluyen un postgrado en Derecho Constitucional, otro en cuestiones tributarias. He sido abogado litigante, profesor universitario, tengo un negocio que comencé con mi mujer hace algunos años y, por mis actividades, ella es quien, desde hace muchos años lo administra y mi ausencia ha sido benéfica para el negocio, que ha crecido.

He sido seis veces candidato en Acción Nacional, tres veces a Diputado Federal, dos veces a Senador, una vez a Diputado Local. He tenido suficiente éxito en estas campañas. En 1988 tengo la certidumbre de que ganamos nosotros. Demostramos en el Colegio Electoral que al final del proceso habían 300,000 boletas más de las que fueron entregadas a los organismos electorales, en algo que en jerga mexicana se emplea el término “urnas embarazadas”. En Acción Nacional he llegado a ser diputado federal del 85 al 88, luego formé parte del Comité Ejecutivo Nacional bajo el Lic. Castillo Peraza, fui Secretario Ejecutivo del Comité Nacional. Entre las cosas que más orgullo tengo son: Después de la crisis del 1976, el PAN quedó prácticamente desmantelado y un grupo de muchachos reiniciamos el movimiento juvenil. Fui el Primer Secretario Juvenil de la post-crisis tanto a nivel nacional como del Distrito Federal. También soy co-fundador del Instituto de Capacitación del PAN y hoy soy Consejero Vitalicio, para lo cual requieres ser miembro de los consejos al menos 20 años.

En mi vida como legislador he presentado muchas iniciativas, desde la reforma a fondo de la Constitución donde al menos 56 reformas fueron hechas; en el ámbito de lo local, en la Asamblea Legislativa, varias normas son de mi autoría, como la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico y Arquitectónico del Distrito Federal. Lamentablemente no se aplica a plenitud, pero eso es otra cosa; al menos el instrumento legal existe para salvaguardar este patrimonio que quizás sea uno de los más valiosos de nuestra ciudad, que alguna vez fue la “Ciudad de los Palacios”.

Debido a la sobreexplotación de los mantos acuíferos, la Ciudad de México se está hundiendo. Hay zonas como Xochimilco que se hunde a razón de 40 centímetros anuales y en diez años es más del alto de una casa. Otro ejemplo aquí en la [Delegación, N/Enkidu] Cuauhtemoc, donde los vecinos son muy organizados y lograron poner los parquímetros; a mí francamente me chocan, pero parte de los fondos es para el pago de policías y han comprado patrullas; finalmente es para beneficio de la comunidad. En esa reunión que terminó de manera muy tensa, yo le dije al Delegado Legorreta, es que dentro de 20 años en lugar de entrar por el lobby de la Torre Mayor, vamos a entrar por el estacionamiento del segundo piso del estacionamiento [que ahora (2006) está en el subsuelo]. Si observan el Angel de la Independencia se le han tenido que poner escalones. Nos estamos hundiendo. Le dije que en 20 años vamos a tener que remodelar para el acceso al edificio. El Delegado me dijo “¿Usted de qué se preocupa?, ya para entonces no vamos a estar aquí”.

Agustin Villalpando: ¿Por qué contender para el gobierno del Distrito Federal?

Jesús Galván: Por los riesgos que veo en la ciudad de que no tenga un porvenir. El futuro previsible es bastante negro, no por ser pesimista, pero lo previsible en todas las materias, poblacional, de transporte, sabemos lo que va a pasar. En materia de agua no es suficiente el abasto. Tenemos un modelo absurdo, adoptado en la modernidad que se cree que todo es infinito y que se puede hacer todo. Una tercera parte del agua que se consume en la Zona Metropolitana viene de la Cuenca del Lerma, alrededor de 20 metros cúbicos por segundo traemos de ahí. La traemos de una cuenca, le quitamos sustentabilidad, la echamos aquí, donde la ensuciamos, la hacemos negra y sin tratarla, además de que sacamos del subsuelo, y lo vaciamos en el mar [Océano Pacífico, N/Enkidu]. 

La Ciudad de México está asentada en una zona lacustre, es un lago, y la solución a las inundaciones fue echar fuera esa agua, pero este es un lago de manera natural. Paradójicamente el problema del agua es el más grave. En este mismo asunto, en Iztapalapa, donde la gente, en lugar de que se ponga furiosa porque no tienen agua, el Delegado les regala una pipa con agua y la gente le queda agradecida, además, a cambio de que la pipa sea todos los días o cada tercer día, el Delegado les puede mover y exigir cosas. Y si el Señor Delegado se enoja ya no manda la pipa. En lugar que los ciudadanos se sintieran indignados por esa falta de servicios públicos indispensables, están agradecidos. Lo mismo ocurre en el caso del ambulantaje, la piratería, el contrabando, la inseguridad. Se generan esos incentivos perversos que son aprovechados por estos que ahora están encaramados en el poder.

El asunto del transporte, viéndolo del punto de vista del tiempo que pasamos. Creo que es criminal la irresponsabilidad de los gobiernos para enfrentar el asunto. Si vives en Milpa Alta y estudias en la Universidad Nacional, haciendo unas 2 horas diarias de ida y 2 de regreso; sin poder ir leyendo ni estudiando. Si fueras en un camión cómodo, estudiando dos horas diarias, podría ser un estudiante de excelencia en el medio mexicano. Pero no, son cuatro horas que tiras a la basura, horas de vida. El recurso más preciado que tenemos las personas es el tiempo. El tiempo es irreparable, no lo podemos guardar en una botella y después lo usas. El tiempo perdido es eso. Es una enorme irresponsabilidad de parte del gobierno el no haber hecho prácticamente nada. El metrobús, por ejemplo, conozco gente que vive en Santa María y estudia en la Universidad La Salle, en Benjamín Franklin, que hacían 15 minutos en microbús, ahora hacen 45 minutos.

¿En dónde está la contribución?

En materia de medio ambiente, es terrible la cantidad de partículas que estamos respirando. Este gobierno que es muy transparente evita dar las cifras de las partículas suspendidas. En cuanto a la basura, les pregunto a las personas cuántos días sobreviviríamos en una ciudad sin agua –muy pocos-, pero quién está dispuesto a vivir en una ciudad donde no se puede tirar la basura. La Ciudad de México tenía tres, en lenguaje popular se les llama “tiraderos”, en lenguaje técnico se les llama “lugares para disposición final de los desechos sólidos”. Teníamos tres, dos de ellos clausurados porque se llegó al tope y el tercero está en la fase final de su vida útil. El basurero de la ciudad es del tamaño del Estadio Azteca, que tira todos los días, 11,500 toneladas diarias. No se procesa ni se utiliza, se recicla muy poco. El futuro previsible es negro en todos los ámbitos.

En el ámbito de la inseguridad se nos dice que estamos igual que hace 10 años, entonces era el peor momento. El sólo hecho de que los hábitos de las personas hayan cambiado. A los 5 años podía salir a jugar, iba por las tortillas y el pan sólo. Hoy yo dejo salir a mis hijas solas. Mi hija menor, de 5 años no puede salir a la calle sola. Las condiciones de vida se han deteriorado enormemente.

Yo pretendo ser Jefe de Gobierno para intentar generar eventos que produzcan un futuro distinto, que produzcan una ciudad que tenga porvenir, donde puedan vivir los hijos de mis hijos y los nietos de mis nietos. Así como vamos no va a ser posible porque sólo el asunto del agua, si seguimos extrayendo el agua hoy hay hundimientos diferenciales. Es decir, en unos lugares se hunde más que en otros. Y lo que hay debajo son tubos, el cual primero recibe una tensión y luego se rompe. Con el agua potable más de la tercera parte se derrama, pero se filtra a los mantos freáticos y se le vuelve a usar, pero cuando lo que se rompe, como creo que ya está sucediendo, es la otra tubería, la del agua negra, entonces lo que se filtra es otra cosa. Cuando esto suceda de manera masiva, el agua que podamos extraer del acuífero no será para consumo humano, o cuando menos no para estos humanos, tendrá que haber habido una evolución para consumir agua negra. Eso es lo que a mí me motiva a participar en este proceso. La gente tiene que hacer conciencia de la gravedad de los problemas.

El asunto del empleo. En esta ciudad que se dice de la esperanza [Ciudad de la Esperanza fue el lema utilizado por Andrés Manuel López Obrador para llegar a Jefe de Gobierno del Distrito Federal, N/Enkidu], conozco muchísimos jóvenes que, después de dos años de haber salido de la universidad, no encuentran trabajo relacionado con lo que estudiaron. Luego llegan a un lugar y dicen “¿Tienes experiencia?” No, no tengo –y por eso no les dan el empleo; pero luego los que tienen experiencia, con 30 o 35 años, se les dice que ya están grandes para el puesto.

La competitividad de la ciudad es bajísima, no sólo por la insuficiencia de orden institucional que tiene que ver con el enorme papeleo, sino también porque no hay capitales, la infraestructura es mala. La educación está poco vinculada con los problemas que deben enfrentarse en los negocios. Tenemos una educación de la cual los gobiernos y los mexicanos estamos orgullosos, en cuanto al avance del alfabetismo, pero en escuela pública nadie reprueba, todos los niños se promueven al siguiente curso, sepan o no sepan. Empieza a las ocho de la mañana y termina a las doce. Lo único que se logra es perpetuar la cadena de pobreza. Ya nos acostumbramos a ese horario. Simplemente desde la perspectiva de alguien que tiene que complementar su ingreso. ¿Qué tipo de trabajo debe tener una madre para llevar al niño a las ocho y recogerlo a las doce? No hay patrón que aguante y qué microempresa o, como diría Fox, qué changarro aguanta que la persona se ausente con periodos diarios así de cortos ni si eres costurera ni arregladora de pelo.

El ambulantaje ha crecido en estos tiempos amarillos [color con que se identifica el PRD, N/Enkidu] en una tercera parte y el narcomenudeo siete veces. Y eso es justamente parte del negocio que tienen, porque es un negocio. Es bien sabido que la autoridad normalmente está coludido en estas actividades, unas ilegales y otras contrarias a la norma. Sacan siempre provecho de todas las cosas. Es impresionante ver lo que se gasta en las campañas electorales. El Señor [Carlos] Imaz gastó, para ser candidato a Delegado, hasta en anuncios de televisión. Como el proyecto de estos es convertir a la ciudad en basurero, y a su habitante en pordiosero. Darles un poquito de caridad pública, no generar fuentes de empleo, sino generar más pobres para dar ayuda social. No buena educación sino grillos que perpetúen esto mismo. Este es el futuro previsible de la ciudad si no generamos un porvenir distinto.

Agustin Villalpando: En este tenor, ¿cuál es su proyecto de trabajo?

Jesús Galván: A grandes rasgos diría que hay cosas del orden estructural y hay que tomar medidas para revertir este futuro negro. El drenaje profundo lleva 14 años sin mantenimiento, por lo que fluye al 60% de sus posibilidades. En la Ciudad de México no tenemos plantas de tratamiento de agua. Se debe dejar de traer agua y tratar toda la que tenemos de manera que pueda reinyectarse. Hay que rescatar Xochimilco y Tlahuac, zonas maravillosas que estamos depredando brutalmente. Construir represas en el poniente de la ciudad. Hay cosas que no son muy caras, como los pozos de absorción para el agua de lluvia. Esta agua podría ser utilizada para las fuentes. En el parque España y el parque México los niños patinan en las fuentes que están totalmente secas.

Lo más importante es terminar el acuaférico, la reparación de fugas de agua en las redes secundarias, aprovechar el agua pluvial, recuperar el agua en los bosques, pozos de absorción. Necesitamos cambiar el modelo y reusar el agua que tenemos. En materia de vialidad hay que hacer un verdadero sistema, es decir órganos interrelacionados para conseguir que las personas se transporten adecuadamente. Lo que tenemos son transportes entrecruzados, donde el metro te deja a tres cuadras, pero el microbús te deja donde quieras. Creo que no debe haber competencia para el metro y otros. Lo necesario es interconectar los diversos puntos del sistema. Como una red para que la gente fluya y haga conexiones. Tenemos que, aunque no sea una medida muy popular, transformar todo el transporte concesionado en transporte de mediana capacidad, es decir, sólo autobuses. No pueden haber microbuses y vean cuantos taxis. Bastaba con que hubiera un autobús, pues tienen más del triple de capacidad que estos vehículos. No necesitas hacer otro metrobús, naturalmente tienes los accesos ni ponerlos en medio. Necesitamos hacer un calculo entre la productividad de estas gentes y el precio del transporte público, pues manejan como locos porque necesitan una salida al día. Tal vez con vehículos más caros pero que aseguren que vayas sentado, tal vez 5 pesos parado y tal vez 15 en otro transporte sentado. Debe quedar claro que el servicio de taxis es el menos eficiente en una megalópolis como esta. Se le utiliza mucho por lo ineficiente del resto del transporte público.

A mí no me sirve de nada ningún mejoramiento de la ciudad si no tengo seguridad. Como obrero no me sirve el transporte público y que mi empresa me trate muy bien si el día de la quincena me asaltan. Este asunto de la seguridad afecta más a quien menos tiene, pues si asaltan a un señor con Cadillac y Rolex, saca otro de su caja fuerte o saca otro de la cochera, pero el pobre jodido que le asaltan en el microbús no tiene de dónde sacar lana [dinero, N/Enkidu]. Todos nosotros estamos sujetos al secuestro express. A lo mejor para un rico 10 mil pesos lo traes en la bolsa, pero a ti te quitan eso y tienes que vender hasta la plancha.

Tenemos que plantear las cosas en un modelo no lineal, donde lo único que se piense es en tener más dinero. Es absurdo, no tienen idea o son inmorales, pues no es posible sacar mucho ás dinero de la ciudad. A la policía, como dice mi compañero Sodi, hay que meterle más lana, 50% más de presupuesto. El presupuesto del Distrito Federal son más o menos 89 mil millones de pesos; de estos casi 45 mil vienen de fuentes federales. La otra mitad provienen de fuentes propias. El impuesto que más rinde en el Distrito Federal es el predial, con unos 7,200 millones de pesos, luego el impuesto sobre nóminas, con 6,950 millones de pesos.

¿Qué necesito hacer para recaudar más? Como Sodi, que dice que recaudará 15 mil millones de pesos más anuales. En términos de lo que recauda por vías propias el Distrito Federal es la tercera parte. Significaría que yo tendría que, cuando menos, triplicar el impuesto predial y eso quiere decir que a algunos no se les aumentaría el impuesto, triplicar a otros y para que alcance aumentar en 10 veces este impuesto. Sodi y Ebrard y compañía que son de la misma matriz cultural política, sólo creen que con 50% más en policía. La Secretaría de Seguridad Pública tiene un presupuesto, este año, de poco más de 6 mil millones, es decir, 3 mil millones más de pesos, ¿de dónde los vas a sacar? No tienen idea de lo que están diciendo.

Sobre la construcción del metro, es la mejor alternativa de transporte, pero no es viable con la deuda que nos dejó el Señor López [Obrador] de 43 mil millones de pesos de deuda. Lo que cuesta construir un kilómetro de metro está entre 600 y 700 millones de pesos por kilómetro. Se necesitan líneas de ocho a 10 kilómetros y es absurdo decir eso porque se deben optimizar los recursos que tiene la ciudad.

El Peje, por ejemplo, hizo la ciclopista en el derecho de vía del Ferrocarril de Cuernavaca, cuando debió haber metido un sistema de transporte colectivo que habría sido más barato que el segundo piso. Eléctrico, tren o sólo autobuses de Buenavista hasta donde salga, casi habría hecho la conexión a Milpa Alta, que está prácticamente desconectada de la ciudad. No es una ciudad integrada. Magdalena Contreras sólo tiene dos vías. Hay gente que en la noche puedes salir de lo más alto 12 minutos al Periférico; en la mañana haces más de una hora. Lo mismo sucede en Xochimilco y en Milpa Alta, Tlahuac e Iztapalapa. No hay integración porque la infraestructura es insuficiente; pudo haber invertido en darle a la ciudad una comunicabilidad que no tiene. Un día hagan el experimento a Xochimilco, es una locura para entrar y para salir. Es absurdo y ya nos acostumbramos. Somos sobrevivientes de una ciudad donde todo está destinado a sufrir un deterioro en todos los servicios públicos poco a poquito. Con todo, a pesar de los pesares, la ciudad es generosa. Hay un potencial muy grande como para convertirla en lo que puede ser. La capital de México requiere revertir el modelo de concentración. Hoy hay una falacia, de que ya no hay concentración, pues la mancha urbana ya no es el Distrito Federal sino el Estado de México, y suman 23 millones de personas. Necesitamos revertir ese futuro que deberemos enfrentar, pero la irresponsabilidad de esos gobiernos es tan grande como la anécdota de “al cabo ya no vamos a entrar”.

Agustin Villalpando: De llegar a Jefe de Gobierno, ¿cuál sería el contacto con los capitalinos?

Jesús Galván: Mi convicción es que el gobierno no puede tener ningún acierto si no permite y fomenta la participación ciudadana, pues es el nodo donde el gobierno puede fortalecer su acción y su evaluación. No hay mejor evaluación de los ciudadanos. Los funcionarios públicos nos juzgamos de manera bondadosa, pero el ciudadano ve las cosas de otra forma. El ciudadano o te califica muy fuerte o es muy generoso, pero esto es mejor y ello no sólo para establecer metas y objetivos sino en las formas de operar y finalmente en las formas de evaluar. Si esto no se da la gente se mantiene alejada de la política, que no es otra cosa mas que definir los destinos de una ciudad o de un país.

Agustin Villalpando: Hay organismos como la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), que solamente emite recomendaciones, ¿tendría alguna oposición para darle el poder de sancionar conforme a derecho? Otro caso es el de la Procuraduría de los Derechos Humanos.

Jesús Galván: No es fácil contestar pero diré mi posición final: Integrar la procuraduría a una sola, una que persigue los delitos. Yo creo que el atentado al medio ambiente es un delito, no es una falta y resulta que estos delitos contra la propiedad ni siquiera tienen la categoría de falta administrativa. Este tipo de conductas son profundamente antisociales, no sólo deben sancionarse sino poner un freno a las invasiones en las áreas de conservación, incluso el desalojo de esas zonas. No pueden consolidarse esas zonas, claro, teniendo políticas de vivienda. Muchas de esas gentes tienen habitación en la Ciudad de México y luego van e invaden porque les ofrecieron su casa de cartón. Actuar no sólo contra la gente que es utilizada por otros, sino actuar en serio contra quienes promueven estas invasiones. Es indispensable que este tipo de organismos tuviera una capacidad de perseguir esto que para mí es un delito y que hoy se considera menos que una falta administrativa.

Yo iría más allá. En todas las zonas de conservación debería haber disposiciones que eviten que las autoridades pongan servicios públicos. Se sabe que tú invades un bosque y no te vamos a dar agua, luz, drenaje ni nada, te podemos desalojar y tampoco te puedes registrar en el IFE. No puede tener derechos ciudadanos el que está cometiendo este tipo de delitos. Ya basta de demagogia porque es lo que ha acrecentado estos asentamientos irregulares y sabemos quiénes son los que lo promueven.

Agustin Villalpando: ¿Cómo recuperar nuestros parques y centros culturales?

Jesús Galván: Es una cuestión de articular políticas. Arquitectura, agua, en los parques debe haber participación ciudadana; el servicio militar debería ser útil para la ciudad. Tiene que haber un servicio a la comunidad, incluso para determinado tipo de sanciones administrativas. La participación ciudadana debe permitir el cuidado, la reforestación y en el ámbito de lo cultural, por definición, en mi definición, es lo popular. Cultura sin pueblo es una contradicción. La cultura no es lo que la élite genera, sino lo que surge de la raíz misma del pueblo. Es muy sencillo recuperar las tradiciones populares mexicanas, permitir que se den esas expresiones en el Distrito Federal. La Ciudad de México es rica en pueblos, en el sentido más concreto de la palabra, como en Iztapalapa con la figura del mayordomo en la fiesta del pueblo. Lo que pasa es que la ciudad se tragó eso. Azcapotzalco, Tlahuac, Milpa Alta tienen tradiciones que lamentablemente se ha ido perdiendo y el gobierno ha ido descuidando esto. No se trata de que el gobierno imponga la ideología de un gobierno, sino que facilite la expresión del pueblo. El año pasado me invitaron a varias posadas, con tradición muy nuestra, lejos de ser el reventón, se canta la letanía, hay velas, se cargan peregrinos, se pide posada, expresión de esa cultura, los villancicos mexicanos, y las expresiones teatrales, vinculadas a los religioso han ido llegando a cosas más actuales: las pastorelas. Las hemos ido perdiendo por la falta de espacios para expresarse.

Agustin Villalpando: ¿Usted apoyaría la creación de un centro cultural, proveniente como iniciativa de las diversidades sexuales, por ejemplo de la Zona Rosa, aprovechando elementos que ya existen como el Cine Latino, esto con la finalidad de presentar cine, danza, teatro, conferencias, etc., para la población en general?

Jesús Galván: Yo no creo que hubiera ninguna oposición. Me parece que esa es otra forma de expresión popular y en una ciudad del tamaño como esta, no tendría nada de extraño que hubiera un centro de esta naturaleza.

Agustin Villalpando: En materia de salud, mucha gente vienen de todo el país a atenderse a la Ciudad de México por la falta de infraestructura en sus lugares de origen, ¿cuál es su proyecto en este rubro?

Jesús Galván: La Ciudad de México tiene una gran fortaleza y una enorme debilidad. Si dividimos los aspectos, la enorme debilidad es la falta de medicamentos y de capacidad para atender a la población. Por otro lado, aquí se concentran el mayor número de institutos nacionales, hospitales y clínicas. Lo que tenemos que estimular es que el Distrito Federal tenga la capacidad de enfrentar el problema en varios ámbitos. A nivel nacional el DF carece de la infraestructura necesaria para que la gente de todos los estratos sociales pueda venir a atenderse. No es posible que un enfermo que vaya a Nutrición, a la zona de hospitales no cuente con un hotel por ahí. En la parte local, ha habido una reducción drástica en este rubro. La política de este gobierno ha sido entregar subsidios en efectivo que este tipo de atención. A mi juicio es fundamental que la gente tenga el servicio de salud en las clínicas y hospitales del Distrito Federal, donde al momento hay un trato inhumano por la falta de lugar. Se requiere reestructurar el sistema de salud. En todo caso, yo diría que si algún diferencial de aumento hay del presupuesto, debía destinarse a la salud, aunque le cobres a la gente una parte, pero la gente está dispuesta a pagar para que la saques del apuro. ¿Cómo es posible que no le hagan nada porque no tienen vendas o una jeringa?

Agustín Villalpando: ¿Entregaría el mando de la policía a los Jefes Delegacionales para que estos se responsabilizaran de su acción?

Jesús Galván: La respuesta es “Sí” pero bajo una Ley de Seguridad Pública del Distrito Federal. Hoy la Asamblea Legislativa del Distrito Federal no puede legislar en esa materia. Es preciso reformar el Estatuto de Gobierno para que la Asamblea tenga facultades en este ámbito de tal forma que dar el mando de la policía al Delegado no signifique que ahora cada quien hace lo que se le pegue la gana. Sí bajo una serie de normas y conservando una policía a nivel Distrito Federal y las delegacionales con coordinación y facultades diversas y concurrentes, donde sea una cadena de fuerza y no un estanco.

Agustín Villalpando: ¿Cómo considera que se ha desempeñado el Jefe de Gobierno, tanto Andrés Manuel López Obrador como Alejandro Encinas? ¿Qué aciertos, qué errores?

Jesús Galván: En el caso del señor López un acierto es, en materia de desarrollo y seguridad social, el apoyo a los adultos mayores y las madres solteras es un acierto pero hay que matizarlo porque el objeto de darlo no fue necesariamente hacer el bien sino haber conseguido una contienda electoral. Tan es así que nunca hicieron estudios de necesidad de las gentes, las repartieron a diestra y siniestra. Hay gente que no lo necesita y lo obtuvo, al menos creo que un 20%.

Agustin Villalpando: ¿Cómo convencer a la población joven y a la de bajos recursos a votar?

Jesús Galván: Hay la percepción generalizada de que todo mundo apoya al PRD, y yo he encontrado que hay gente que no los apoyan, ante todo los supuestos beneficiados de estas políticas populistas. Los taxistas, ciertamente hay un grupo que debe apoyar al PRD y a Ebrard, pero están muy indignados con el asunto de Los Pantera, que no es un problema menor, es un problema de legalidad y me parece que esa es una tierra fértil donde sembrar las ideas diferentes de mi partido. Los locatarios de mercados son personas que tradicionalmente han apoyado este tipo de propuestas; sin embargo, hoy a pesar de que los locatarios estuvieron pugnando porque la tarjeta y los vales se pudieran usar en los mercados, el gobierno del Distrito Federal dijo que no. Entonces esa gente está indignada. 

Hay mucha indignación por esa parte, pues están indignados y molestos por esa falta de legalidad. No es que estén en contra de que le den dinero a los viejitos, pero no hay transparencia gubernamental. Hay una enorme población que no está votando y creo que a ellos no se les puede llegar por anuncios de televisión. A esa gente hay que ir a tocar, hay que emprender una campaña que no necesariamente le toca al Jefe de Gobierno, pero sí al candidato a Jefe de Gobierno, organizar brigadas que verdaderamente establezcan un contacto personal con los ciudadanos. Y creo que esa es la clave. 

Hay que hacer todo lo demás, espectaculares, salir en radio y televisión, todo eso, pero este trabajo en tierra da muchos frutos. A mí me ha rendido frutos en este trabajo, porque finalmente la gente aunque parezca fría y refractaria, del partido que sea. Porque incluso en la mejor elección, en la de Fox del año 2000, el abstencionismo en el Distrito Federal, donde nos fue muy bien, fue del 30%, en el país fue de más del 35%. Es una tercera parte de la población a quien le vale [no le importa, N/Enkidu] todos, no nada más el PAN, todos son iguales y este contacto personal es muy importante, dado el espejismo de lo mediático. Por ejemplo, ustedes que son una publicación electrónica pareciera en el medio de la Ciudad de México que no tienen futuro, pero creo que están en el ámbito donde hay mayor futuro. Los chavos, que es la mayoría de la ciudad sólo se comunican así. No conocen los periódicos y aunque no está generalizado por el acceso a la computadora, para muchos el mundo está en la computadura. 

La televisión está perdiendo a pasos agigantados un auditorio. La caja idiota ya no es el futuro, ese es el pasado, es la otra caja, la computadora y el monitor. Un medio muy importante que puede llegar a mover a la población. Es un sector de la población más educado y que se traga menos las piedras de molino de las mentiras gubernamentales y es más analítico y más racional. Ahí es donde puedes entrar al nivel del razonamiento, y creo que esa es la fortaleza del PAN, con razones y no sólo con la mercadotecnia que son emociones: “pobrecito”. Es incluso una forma de ser distintos y en todos estos sectores hay que desplegar una estrategia para cada uno de ellos. 

A los jóvenes les mueves con razones. Los sectores inconformes, que son muchos, y el abstencionismo que hay que ir de manera personal. Con eso puedes cambiar. Suponiendo que un partido hoy, cualquiera que sea, puede convencer al 50% de lo que hoy es un electorado que se abstiene, prácticamente pones a ese partido ganando la elección, cualquiera. No hay nada determinado, pues. La moneda está en el aire y cada vez hay menos determinismos en la política. Hoy, al menos en la Ciudad de México, ser candidato del PRI es ser elegido para perder. En el 96, no ganaron un solo cargo de elección popular, en el 2000 no ganaron ninguno y en el 2003 ganaron uno en Milpa Alta y se juegan 40 Diputados locales, 30 Diputados federales, 16 Delegaciones y en la federal dos Senadores y un Jefe de Gobierno, y no ganaron uno de esos 89.

Agustin Villalpando: La Ley de Transparencia a la Información Pública, muy publicitada pero no se tiene acceso a la información, ¿cómo hacer que sea transparente?

Jesús Galván: Primero hay que cambiar la ley. La ley actual en el Distrito Federal simplemente lleva en su título Ley de Transparencia pero no tiene nada que ver con la transparencia. De entrada el Consejo de Transparencia es un apéndice del Gobierno del Distrito Federal, donde sólo hay tres consejeros. En la ley un Consejo de Transparencia debe tener autoridad sobre el gobierno y los funcionarios públicos. Aquí los que forman parte del consejo son los que tienen que rendir cuentas. Es una contradicción, una burla que en lugar de llamarse Ley de Transparencia debería llamarse la Ley de la Opacidad, Ley para Tapar la Opacidad de la Información en el Distrito Federal. Los mismos funcionarios públicos, 15, sólo 3 son independientes y el Presidente es también perredista. Hay una consejera que ha estado batallando y los demás no se meten. Es sabido cómo utilizó el propio López para cerrar la información para que nadie tenga acceso ni siquiera al costo de los segundos pisos, por ejemplo, eso lo publicaron ellos. Hay que cambiar la ley y sujetarse a normas distintas, como creo que son las de la Ley de Transparencia Federal, que hay que perfeccionarla, pero es lo mínimo deseable para el Distrito Federal.

Agustin Villalpando: Marcelo Ebrard se comprometió a trabajar por la conquista del sufragio de la diversidad. Sus compromisos son “Respeto, promoción y reconocimiento pleno de los derechos de la diversidad étnica, cultural y sexual de la ciudad, así como políticas públicas específicas para su atención. Establecimiento de programas específicos de prevención del VIH-SIDA y para la población con VIH-SIDA; así como programas de prevención de la violencia, la discriminación y los abusos contra las comunidades de la diversidad sexual.” ¿Usted qué opina de estos compromisos?

Jesús Galván: Son promesas de campaña. Ya fue Secretario de Desarrollo Social, que nos rinda cuentas de lo que hizo ahí. Ciertamente fue un periodo corto pero haber sido responsable de llevar a efecto esos programas, bien valdría la pena saber qué hizo en ese sentido. Son de las cosas que están de moda, entonces hay que ser políticamente correctos y hay que decir que todo esto hay que impulsarlo. En México hay muchas étnias y por ejemplo la de los triquis, está asentada en [la Delegación, N/Enkidu] Venustiano Carranza. En todo el gobierno perredista, lo único que hicieron, a promoción nuestra, fue ponerles un baño, eso es todo. 

¿Cuál respeto y promoción de los indígenas? No sólo voy a hablar de los perredistas, también del gobierno panista. Xóchitl Galvez fue para tomarse la foto con ellos, sólo a eso fueron. ¿Y esa es la promoción del respeto a los indígenas y todas esas cuestiones? ¿Qué hay realmente en el ámbito de ayuda a las personas con SIDA? Son apestados sociales, incluso en las propias instituciones. No puedes decir que sólo la sociedad porque vas a las propias instituciones que se supone ayuda y debe enfrentar el problema de salud pública como ese, pero dicen que no se puede atender y que no hay medicina. No hay ni siquiera por razones de tipo humanitario, sólo es un trámite de orden burocrático en la realidad. Son promesas de campaña. Como Secretario de Seguridad Pública pagaron un buen dinero a Giuliani pero nada más y otro ejemplo es el alcoholímetro, que no digo que sea un mal programa, pero nada tiene que ver con la inseguridad, los asaltos, los secuestros, con los robos en microbús y con la inseguridad que clama la ciudadanía. En materia de desarrollo social y en materia de salud tampoco.

Es como si alguien llega y me pregunta, “¿usted quiere ser diputado?” “Sí, yo quiero ser diputado” “Y qué?” “Pues voy a hacer esta ley y voy a proponer esta” “Oiga, y usted qué hizo como Senador” “Este, estudié”. No, tienes que decir lo que presentaste y lo que hiciste. El tiene que decir qué fue lo que realmente hizo, pues ya estuvo ahí. Por qué no dice “atendimos a tantos enfermos de SIDA. En materia de Diversidad Sexual avanzamos en esto porque promovimos la diversidad sexual...” pero no hizo nada. Entonces ¿para qué le pagamos como Secretario de Desarrollo Social? ¿Para qué le pagamos como Secretario de Seguridad Pública [policía]? ¿Para aprender? Mejor lo enviamos a Harvard para ver si así aprende más ... y es más barato.

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