| ¿Por qué 18 años de silencio?
Ruben Fischer en conversación con Armando
Cristeto sobre la importancia y la historia de la exhibición
CONVERSACION Armando Cristeto-Ruben Fischer:
Armando Cristeto: ¿Por qué 18 años para la exposición?

Foto © Enkidu:
Agustin Villalpando con Ruben Fischer (dr), Juri Tovar e
Armando Cristeto (iz)
Ruben Fischer: Cuando Arturo murió yo era muy joven; tenía 23
años. Estaba preparado para el amor, pero no para la muerte.
Vivimos una relación muy intensa, pasional, una relación con
casi todos los elementos que yo me había imaginado para la
felicidad pero no para el desastre, no para la ausencia. Lo único
que pude hacer en ese momento, a mis 23 años, fue cerrar la
compuerta del dolor, cerrar la compuerta del amor y de todo lo
posible. Así que guardé sus cosas. Aparte tuve que huir de la
familia, porque la familia quería despojarme de todo. Entonces yo
estaba muy joven pero no soy tan pendejo. Finalmente era mi amante,
mi amor. Yo era su compañero. Vivimos esa relación que tal vez
en tiempo es poco, pero en intensidad ha rebasado los años y lo
que sea. Lo único que pude atinar para evitar que la familia
entrara a llevarse las cosas, fue guardar todo. Es decir, entre el
dolor y el miedo de que la familia -una bola de bugas [heterosexuales,
N/Enkidu] incultos que no tienen capacidad para apreciar esta obra.
Mi intuición me dictó que es lo que tenía que hacer. Si ahorita
viene la familia de Arturo yo puedo pelear, tengo muchos elementos
y uno de ellos, quizá no los legales y tal vez se puedan llevar lo
que quieran, pero tengo los elementos del Amor, bien consolidados,
porque Arturo no ha salido de mi corazón nunca. Ahora soy alguien
fuerte. Alguien con mucha capacidad y experiencia. Creo que ahora
podría pelear por este legado.
Armando Cristeto: Nada más una cosa que creo que ya está
contestada pero sí quiero explicitar. ¿Cuál era la idea de
Arturo antes de morir para con su obra? A nivel de posesiones.
Ruben Fischer: Ninguna.
Armando Cristeto: Porque Arturo murió por agonía, es decir
por enfermedad.
Ruben Fischer: Yo no puedo decirlo tan abiertamente, pero creo
que murió porque él lo decidió. Arturo era un chavo que sufría
depresión profunda. Cuando entraba en esos estados era muy
difícil sacarlo. Tenía que resguardarse, apartarse de todo,
inclusive dejar de trabajar. Un poco antes de morir, como dos
meses antes, estábamos montando una obra de teatro y Arturo
empezó con su ciclo de depresión profundo.
Armando Cristeto: Que tú ya la conocías.
Ruben Fischer: Ese momento fue muy dificil para mi porque yo no
entendía lo que le pasaba. Entonces en crisis nerviosa lo tuve
que llevar al hospital una, dos veces, pero no tenía nada. Sin
embargo, era tan obsesivo en la depresión. Se le desataban
estados de angustia y de obsesión muy fuertes. El insistía en
que tenía VIH; sin embargo, ya hospitalizado el problema fue que
Arturo le dijo a los médicos que él era homosexual. Problema en
aquel tiempo (1988). Yo estaba ahí cuando le dijo a los médicos
que él era homosexual y que posiblemente tenía VIH, porque él
pensaba que era eso. Arturo entró con crisis nerviosa al hospital
y a los dos días, porque lo encerraron en un cuartito, toda una
noche. No nos dieron informes en 24 horas y cuando un amigo,
Victor Díaz Arciniega, que es un gran escritor, finalmente pidió
hablar con las autoridades del hospital, Arturo estaba en muy
malas condiciones. Había pasado toda una noche encerrado,
atrancado con una mesa en la puerta, sin asistencia, sin agua,
haciéndose del baño, orinando, tenía un tranquilizante
conectado, así que no pudo salirse nunca de la camilla y de ahí
se le desató una neumonía, pero fue por las malas condiciones.
Cuando le hicieron tantos estudios en la siguiente semana, los
resultados de ELISA salieron negativos, pero Arturo no podía
quitarse de la cabeza, estaba obsesionado, que tenía VIH. Y
tenía insuficiencia respiratoria, que es muy parecida a la
neumonía, por angustia tenía la insuficiencia respiratoria y
necesitaba oxígeno. Cuando llegaron los resultados él no los
quiso creer. El insistía en que tenía VIH y finalmente le dió
un paro respiratorio, como a semana y media de ingresar al
hospital, cuando ya estaba más recuperado.
Esa fue la triste realidad. Por eso es víctima de la pandemia,
no tanto del VIH.
Armando Cristeto: La presión psicológica fue muy fuerte.
Ruben Fischer: Exactamente, la presión de que alguien que ha
tenido tantas relaciones sexuales, que ha sido promiscuo ["Seguramente
iba a ser positivo"-A.C.]. Cuando los resultados dicen que el
nó tiene VIH, él no lo cree porque su vida sexual fue muy
intensa; sin embargo, yo estoy acá en el 2006, fui su pareja,
nunca usamos condón, todas las relaciones que tuvimos todos los
días, fue año y medio, casi, de tener relaciones sexuales sin
protección, porque no usábamos protección en esos años.
Algunos ya usaban protección, otros no y nosotros no. Y yo estoy
ahorita a los 41 años con esta salud.
Armando Cristeto: Gloriosa fecha para hombre gay mexicano. Yo
en mi obligación, tengo que hacerlo por obligación. ¿No hay un
asomo en tus palabras como de disculpar que era negativo y a lo
mejor sí lo era? El tema Arturo Ramírez Juárez lo escuché hace
muchos años y a lo largo de mi vida lo he escuchado poco porque
se ha ido diluyendo. Ramírez Juárez está muy diluido. Es una
figura hoy día, prácticamente inexistente. ¿Por qué estos 18 años
de silencio? Aunado con muchas otras cosas, él ha sido ya una
figura anecdótica, que no significativa, que no críptica, sino
anecdótica de cuates. Y de repente las tres o cuatro veces que a
lo largo de estos años he escuchado sobre Ramírez Juárez es
asunto como de que "él fue una de las primeras víctimas del
VIH". Por eso asomo de juventud, por ese amor, ¿no estás
disculpando una realidad o no estás maquillando una realidad?
Ruben Fischer: No, porque te vuelvo a repetir, era joven pero
no pendejo. Los resultados los revisamos. Sobre todo en esta
preocupación de ver que su salud emocional y la física por añadidura
-por el desgaste emocional-, estaba cayéndose. Le enseñamos los
resultados. Los médicos nos dieron los resultados. Cuando se hace
el Acta de Defunsión dice: "Muerte por posible VIH" es
decir, porque hubo un resultado negativo de ELISA, pero él
insistía en que era homosexual y que había sido promiscuo,
entonces...
Armando Cristeto: Una victimización de los medios de ese
momento. Y otra cosa: ¿Entonces si era bipolar?
Ruben Fischer: Totalmente, pero en esos años no se sabía lo
que se sabe ahora de depresión. Yo puedo añadir algo: tu ve la
obra de Arturo y vas a encontrar muchos elementos para observar
que hay rasgos esquizoides en él, que es otro rollo [asunto,
tópico, N/Enkidu]. Y en ese momento, yo no tenía capacidad para
saberlo. Entonces yo estudiaba literatura dramática y teatro,
sabía algo de conducta humana pero a nivel de creación literaria.
Ahora soy psicoterapeuta corporal. Entonces revisando, leyendo
sobre depresión, toda la cuestión anímica y emocional en la
somatización del cuerpo, por eso ahora tengo estas certezas y
estas fortalezas. Finalmente es una víctima del VIH. En eso no
hay vuelta, es una muerte por VIH, no porque hubiese sido
VIH-positivo, sino por todo el contexto ["La estigmatización
del contexto", A.C.]. Te voy a decir una cosa: yo me pasé la
semana y media en el hospital con él, las 24 horas. Aprendí a
ponerle el suero, a cambiarle la ropa de cama, a bañarlo, a
cortarle el cabello, a rasurarlo, a darle de comer ¿por qué?
Porque las enfermeras no entraban. Entonces tenía que atenderlo.
Realmente faltó tiempo para dar un diagnóstico de positivo. Sin
embargo, lo que hubo en un principio fue un ELISA negativo y en
las condiciones en las que estaba, inmunodeprimido, el resultado
hubiera sido positivo, sólo por la inmunodepresión.
Daniel Mandujan: Lo que pasa es que hay un proceso de
enfermedad que conocemos como pseudo-infección por VIH que
corresponde a todo un proceso emocional de depresión del sistema
inmunológico, por creencia, por sospecha, por estigma, aunque no
tengas el VIH, puedes tener todo el comportamiento vivencial de
alguien que está viviendo con VIH desde los síntomas incluso.
Ricardo Fischer: Pero eso lo sabemos después de muchos años.
¿Cuántas cosas sabemos del VIH ahora? ¿Cuántas cosas sabemos
de estigmatización? ¿Cuántas cosas sabemos de emocionalida, de
depresión, de la respuesta inmune del organismo? Pero eso muchos
años después. Se tuvieron que morir un chingo [muchos,
N/Enkidu].
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