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Decídelo
tú: resistencia civil pacífica
ó violenta
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Jaime Velázquez Bermúdez
Ciudad de México, 29 de julio: Desde
que sintieron “pasos en la azotea” nos han invitado a tomar
decisiones, nos preguntan, a los 990 mil 123 que nos hemos manifestado.
De ellos 123 más o menos han respondido al unísono: SÍ, SÍ, SÍ,
entre ellos, intelectuales, artistas, recién electos, consortes, “en
la imaginaria” y yo. Mañana deberemos responder a la convocatoria de
Resistencia Civil ¿Pacífica ó Violenta? ¿Tienes idea clara a que te
estarás comprometiendo? Te daré una “manita” una “embarradita”
flojito y cooperando.
Comprométete
a llevar hasta la “silla” a AMLO. Formar grupos de acción,
“pasar” a otros grupos del mismo nivel las directrices del grupo de
poder, recuerda que tú eres el que tendrás que actuar pacífica o
violentamente y que el éxito o sacrificio de la resistencia civil
depende de ti. Recuerda que tienes la posibilidad de “botear” y por
supuesto, darle una “rascadita”
Los
que contamos con alguna experiencia “poder” –desde Tabasco-
sabemos que ciertas personas tienen más capacidad que otras, esto se
demuestra haciendo que otros hagan cosas que de lo contrario no harían.
Nuestro poder se basa en que la gente obedece activa o pasivamente, sin
ponerse a pensar si verdaderamente está o no de acuerdo.
Yo
les digo –a mi también me lo dijeron y se los creí- que las fuentes
de poder son el motivo por lo que las personas obedecen a otras. ¿Cuáles
son ella? Los órganos de gobierno, los mesiánicos, los carismáticos,
los reyes, los hábitos, las tradiciones sociales, los controladores de
la información y de las ideas, las habilidades, la fuerza física, las
armas, las amenazas, los secuaces, los sicarios, el dinero, los
incentivos como el “hueso” y no lo olviden, la capacidad para
definir y expresar la realidad del mundo y de la gente. ¿Cuántas
fuentes de poder identificas en tu entorno?
Las
acciones de resistencia civil se inician ante sentimientos de enfado,
compasión, venganza, sentimiento de injusticia, Nos sentimos impulsados
para hacer vigilias, marchas, enviar correos, etc., tengan cuidado podrían
ser eficaces pero no eficientes. Medítenlo, analícenlo. ¿Ya tienen
claro el objetivo? ¿Qué quiero? ¿Es negociable o no?
¿Puedo
“tranzar”? ¿Con qué me conformo? ¿Se dan cuenta? lo estoy
planteando en primera persona, ¿Acaso debe ser así o lo debo plantear
en tercera persona –AMLO-?
¿Ya
pensaste o te vale? ¿A qué fuerzas a favor o en contra te vas o te
estarán enfrentando? ¿Tienes ya alguna estrategia
o te “aventarás como el borras”? Te aconsejo: ¿Estás
dispuesto a sufrir o hacer sufrir? ¿Has escuchado que nadie posee la
verdad absoluta?
Hay
mucho que podrías aprender para participar, piénsalo dos veces. Puedes
ser activista; y el derecho y la obligación de sufrir las consecuencias
de tus actos. Recuerda:
La
resistencia civil es un método de lucha política. Los gobiernos
dependen de la colaboración o por lo menos de la obediencia de la mayoría
y de la lealtad de los militares, la policía y los servicios de la
seguridad civil. En otras palabras, del poder político –y tú no lo
tienes ni lo tendrás- La resistencia civil funciona a base de
movilizaciones para socavar las fuentes de poder del adversario y buscar
el apoyo de terceras personas (carne de cañón). Las formas que te
impondrán mañana será desde la resistencia activa y pasiva, la huelga,
el sabotaje, los boicots, sin descartar la acción violenta a la hora de
que te asienten un golpe. En fin puedes pensar o te harán pensar que la
resistencia es un acto democrático, entendida la democracia como la
capacidad del pueblo para oponerse a las arbitrariedades del gobierno.
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