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Democracia...
© Oscar Eduardo
Copca Ortega
Ciudad de México, 29 de julio: El
título lo dice todo???... claro que no, para ello ahondemos un poco en
este termino, no únicamente desde la lingüística, sino también desde
una ciencia de las llamadas duras como lo es el caso de las matemáticas.
El vocablo democracia
proviene de las raíces griegas dêmos
pueblo y kratos autoridad, es
decir la autoridad o poder del pueblo, desde el pueblo, por el pueblo y
para el pueblo. En México como en otro muchos países “democráticos”, se entiende y tiene como acepción de este
sistema político, la voz de las mayorías, pero cuando los acuerdos se
dificultan y la diferencia entre las minorías y las mayorías no es
significativa, se alude a un principio tiránico como lo es el de la
mitad más uno.
Para
ejemplificar lo anterior, podemos argumentar sobre el muy famoso quorum,
para declarar una sesión de asamblea valida, es necesario de que estén
presentes la mitad de los legisladores más uno, en el caso concreto de
la Cámara de Diputados en México el total son 500, es decir que si se
encuentran presentes 251 la sesión tiene quorum
y se pueden tomar decisiones, no así en el caso de las Elecciones para
puestos de representación popular como la Presidencia de la República,
donde no importa el número de personas que acudan a votar; será
declarado ganador quien obtenga el mayor número de sufragios.
Saliendo
del ejemplo, como muchos de ustedes saben el pasado 2 de Julio del presente año 2006 en México se llevaron acabo las Elecciones
Federales para los poderes Ejecutivo y Legislativo, es decir, Presidente
de la República y Congreso de
la Unión, conformado este ultimo por dos Cámaras, la de Diputados y la de Senadores,
para este fin desde hace algunos años en México existe algo llamado Padrón
Electoral, que es un registro de las personas que tienen ciudadanía
(para lo cual debieron haber cumplido 18 años y tener un modo de vivir
honesto), esta ciudadanía les da además el derecho, según la
legislación de votar y ser votados a los cargos de elección popular
(Artículos 34 y 35 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos), para ello cuentan con una Credencial
de Elector, la cual deberán presentar durante las jornadas
electorales a fin de poder emitir su decisión voto, a favor de partidos
políticos o coaliciones registradas o de candidatos o ciudadanos
independientes.
Pero
ahora sumerjamos el pensamiento en los números, de acuerdo con Alberto
Alonso y Coria, quien es Director
del Registro Federal de Electores, el
Padrón Electoral de este país cuanta con alrededor de 71 millones de ciudadanos (El
UNIVERSAL 22-12-2005), lo cual representa un primer universo estadístico
y es el más importante pues son todas las personas con nacionalidad
mexicana que tienen el derecho de decidir quien o quienes han de
gobernar la república, les pido pues no aparten la mirada de esta cifra.
Por
otro lado, en la fecha antes mencionada (2/Julio/2006), acudieron a
votar un total de 41 millones 758 mil 191 personas, lo cual representa
58.8% de nuestro primer universo. Es en este punto donde la democracia
se coloca una nueva mascara y convierte así este 58.8% en 100%, siendo
así estos más de 41 millones de personas quienes eligieron los cargos
antes mencionados.
Habiendo
cinco opciones a la Presidencia de la República, el virtual ganador de
acuerdo con los conteos oficiales del Instituto
Federal Electoral (IFE), es Felipe Calderón Hinojoza con 14
millones 981 mil 268 votos, lo cual se traduce en el 35.89% de los más
de 41 millones de votos emitidos durante la jornada.
Pero
regresemos al Padrón Electoral
con 71 millones de votantes, de este primer universo, es menester
destacar que solo 14 millones 981 mil 268 personas decidieron acudir a
las urnas y votar a favor del candidato del Partido
Acción Nacional (PAN), para ocupar la Presidencia de los Estados
Unidos Mexicanos, 26 millones 776 mil 923 votantes están repartidos
entre los otros cuatro candidatos contendientes, los votos que fueron
declarados nulos y los candidatos independientes, pero lo más grave
resultan ser los 28 millones 241
mil 809 votantes de los cuales NO
SABEMOS!!! su opinión, sobre quien a de gobernar nuestro país, de
esta forma los votos obtenidos por Calderón solo representan el 21.1%
del total de la población con derecho a votar.
Las
preguntas que me surgen son:
¿es en verdad esta la voz de las mayorías? ¿es
esta una autentica decisión democrática? ¿existen otras alternativas
para escuchar la voz de tod@s? ¿cómo alguien puede gobernar un país
donde solo lo prefieren un 21.1% de su población electoral total? ¿cómo
alcanzar acuerdos en beneficio de tod@s, en una nación tan dividida? ¿es este un
autentico sistema democratico?
Ahora bien que si de mayorías y
minorías hablamos, es entonces necesario destacar que en México
según el ultimo Censo de Población y Vivienda (INEGI, 2005), hay 103
millones 263 mil 388 habitantes y de acuerdo con
una declaración del 14 de Agosto de 2002 de la entonces Secretaria de
Desarrollo Social Josefína Vázquez Mota, alrededor de 54 millones de personas, en México viven en condiciones de pobreza,
lo cual representaría 52.29%
de la población nacional, es tal ves el momento de escuchar a las
reales mayorías de este país, y al hablar de los pobres no me refiero
necesariamente a los que hace alusión el candidato del Partido
de la Revolución Democrática (PRD).
Es además creo yo, el momento de mirar hacia otros horizontes en la
construcción de un país verdaderamente democrático, donde lo dicho
por las “mayorías” no se convierta en una voz dictatorial y tiránica,
sino donde por el contrario sea esta voz la que cobije a tod@s, bajo el principio
de la democracia, entendido este como la afirmación de que todas
las personas son racionales (capaces de formular reglas comunes), libres
(capaces de orientar sus actos en función de las reglas comunes) e
iguales (que los principios elegidos deban ser aceptables para todos) y
cuentan como una, y que ninguna persona cuenta como más que una (Hierro,
2003:80), principio que en México es difícil verlo, puesto que los
privilegios de clase continúan existiendo, como el fuero otorgado a los
funcionarios públicos, el trafico de influencias cuando se ocupa un
puesto de gobierno, además en esto de la desigualdad social no
olvidemos que este país tiene de manera histórica un sistema oligárquico
en el que las posesiones materiales se encuentran por arriba de la ley y
de cualquier valor humano.
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