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Indefensión
ciudadana
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Laura Castillo García/Enkidu
El tema de los Derechos Humanos y su defensa frente al Estado ha estado
en luchas importantes de la humanidad durante varios siglos; en la
historia reciente esas batallas han culminado con la creación de
mecanismos de defensa de los mismos entre los que se encuentran, en México,
las comisiones estatales y Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). No
obstante, actualmente los mexicanos nos encontramos en un estado de
total indefensión frente al poder público debido a dos graves
circunstancias: 1) la reiterada violación a las garantías individuales
por parte de funcionarios públicos a quienes el Estado no impone justo
castigo y, 2) el menosprecio y las agresiones de que ha sido víctima el
máximo organismo protector de las garantías individuales, la CNDH, sin
que el Estado haya hecho algo para remediar la situación.
La función principal del Estado es proteger los derechos de los
individuos; no violarlos. Por ello, debido a la existencia de serios
problemas de violación y respeto de los Derechos Humanos por parte del
poder público, en 1999 el Congreso de la Unión reformó la Constitución
y creó la CNDH con el fin de garantizar la protección y defensa de los
mismos.
Sin embargo, en el período presidencial que está por concluir hemos
visto, aquí y allá, reiteradas violaciones a los derechos
fundamentales de los mexicanos sin que el Gobierno federal haga nada
para frenar el ataque a los mismos: en Michoacán, fueron violados los
derechos a la libre asociación y manifestación de los mineros de
Sicartsa, hubo un muerto de por medio pero tanto el gobierno estatal
como federal justificaron el abuso de autoridad de los cuerpos policíacos;
en Oaxaca, los maestros también han sufrido abusos de autoridad y
violación a su derecho de manifestación por parte de los cuerpos policíacos...
también ha habido muertos y nadie ha trabajado en serio para dar solución
al conflicto; en Querétaro, los militantes de Antorcha Campesina han
sufrido constantes vejaciones y violaciones a sus derechos humanos por
estar plantados, desde hace más de dos años, frente al Palacio de la
Corregidora en demanda de solución a graves problemas de queretanos
humildes -lo que se configura como violación a su derecho de petición-
y, pese a las reiteradas peticiones de intervención del Gobierno
federal para restablecer el estado de Derecho, la Presidencia de la República
se lava las manos con el argumento de la soberanía estatal...
envalentonado porque no hay quien le ponga freno, el gobierno estatal ha
respondido con desalojos, persecuciones, injustificados encarcelamientos
y, recién denunció la dirigencia nacional antorchista, hasta con
amenazas de muerte y cumplimiento de las mismas.
A esa delicada situación, hay que agregar la denuncia que hiciera el
presidente de la CNDH, José Luis Soberanes Fernández, en torno a los
actos de intimidación contra su persona y la del primer visitador, Raúl
Plascencia, por parte de agentes de la Procuraduría General de la República
(PGR) por las investigaciones que realizan por actos de tortura y actos
extrajudiciales cometidos por esos agentes judiciales.
Ante esto, no queda más que preguntarse: si los más altos funcionarios
del máximo organismo defensor de los Derechos Humanos son amenazados en
su integridad física por investigar actos de violación a los mismos, y
el Gobierno federal no hace nada por defenderlos y protegerlos ¿qué
nos espera a los ciudadanos comunes y corrientes?
A la falta de un real compromiso en la protección de las garantías
individuales del Gobierno federal que está por salir, debemos atribuir
el que la violación a los derechos humanos actualmente se dé en todos
los campos y afecte a millones de mexicanos, pues, además de los arriba
señalados, vemos que cada día hay más y más quejas de víctimas de
violencia intrafamiliar, de robo violento, de secuestro, de atropello
por malos servidores públicos, de homicidios, de violaciones a mujeres
y de maltrato a menores. A los defensores de los derechos humanos se les
presenta una tarea grande: hacer que el próximo Gobierno federal
respete, y haga respetar, las garantías individuales de los mexicanos
para no caer en la
indefensión ciudadana.
lauracastillo30@yahoo.com.mx
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