Gabinete de Calderón,
ortodoxo y conservador
Por Diego Cevallos
MÉXICO, 24/11/2006 (IPS) - El presidente electo de México,
Felipe Calderón, prometió meses atrás planes económicos y sociales
para rebasar "por la izquierda" a sus opositores. Pero en su
futuro gabinete, nadie conduce desde ese lado. Todos son claramente "diestros".
Las 12 primeras designaciones de ministros fueron bien
recibidas por los mercados y empresarios, pero las críticas fueron de
alto calibre desde la izquierda, liderada por Andrés López Obrador,
proclamado "presidente legítimo" el lunes por sus seguidores.
La izquierda considera que Calderón obtuvo su triunfo electoral del 2 de
julio mediante fraude.
Los señalamientos opositores al futuro equipo de gobierno incluyeron
incluso descalificaciones al físico de uno de ellos, el muy obeso futuro
secretario (ministro) de Hacienda, Agustín Carstens.
Este viernes, una semana antes de asumir el cargo en medio de un agitado
ambiente político y cuatro días después de nombrar su equipo económico,
Calderón presentó su gabinete social.
La mayoría de los próximos secretarios de Estado del área económica
colaboraron con anteriores gobiernos y pasaron por instituciones que
promueven desde los años 90 el llamado Consenso de Washington, como el
Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Tal Consenso apunta a promover las privatizaciones y la liberalización
comercial, entre otros objetivos.
Hasta octubre, Carstens trabajó en el FMI, donde fue subdirector gerente,
segundo cargo de la institución. La mayoría de los miembros de su equipo
se formaron en universidades privadas y poseen posgrados cursados en
Estados Unidos.
Los seis integrantes del próximo gabinete social pertenecen al gobernante
Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenecen Calderón y el
presidente saliente, Vicente Fox. El futuro secretario de Salud, José Córdova,
es un opositor declarado del aborto y del uso de la llamada píldora del día
después.
"Es un gabinete que da pena, de neoliberales y gente descalificada",
dijo Gerardo Fernández, portavoz del izquierdista Partido de la Revolución
Democrática (PRD), segunda fuerza política del país detrás del PAN.
Desde su punto de vista, era claro "que nadie que se respete"
acompañaría al "usurpador" Calderón.
Noroña concentró sus críticas en Carstens, a quien describió como un
neoliberal cuya obesidad "demuestra quién es", por constituir,
según él, un "reflejo de su opulencia". El vocero negó que su
comentario sea grosero o discriminatorio y afirmó que sólo perfila quién
es el próximo secretario de Hacienda.
En cambio, Calderón consideró que su gabinete está integrado por
personas experimentadas y con un alto compromiso social, cuyos objetivos
centrales serán luchar contra la pobreza, promover la equidad social,
crear empleo, desarrollar infraestructura y atraer capitales e inversiones
locales y extranjeras.
Tres mujeres encabezarán las carteras de Educación, Energía y
Desarrollo Social, y nueve hombres las de Hacienda, Economía,
Comunicaciones, Trabajo, Turismo, Medio Ambiente, Agricultura, Salud y
Reforma Agraria.
El futuro desempeño del equipo de Calderón merece el beneficio de la
duda, pero, por sus antecedentes, es claro que se trata de derechistas que
profesan el conjunto de ideas denominado neoliberalismo, dijo a IPS Miguel
Morales, politólogo y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México.
"Tienen un reto muy grande, pues tendrán enfrente a una izquierda
dispuesta a hacerles la vida imposible y a interpelarles en todo momento",
dijo este observador.
López Obrador del PRD, quien perdió la elección presidencial de julio
por apenas medio punto porcentual frente a Calderón, afirma que "la
derecha fascista" le robó esa contienda.
El líder izquierdista --cuya popularidad sufrió en los últimos meses
una fuerte merma, según las encuestas--, fue declarado el lunes "presidente
legítimo" por miles de sus seguidores que se reunieron para ese fin
en la capitalina Plaza de la Constitución, conocida popularmente como el
Zócalo.
Desde ese cargo simbólico, por el que cobrará unos 4.700 dólares
mensuales que se recabarán entre simpatizantes y militantes del PRD,
ejercerá la oposición contra el "pelele" de Calderón, animará
un movimiento social contestatario y promoverá reformas constitucionales,
según indicó.
Lo acompañarán, desde el Poder Legislativo, la bancada del PRD y la de
los pequeños partidos del Trabajo y Convergencia, que integran el Frente
Amplio Progresista.
Este frente amenaza con impedir "a toda costa" que Calderón
asuma el cargo, el próximo viernes 1 de diciembre, cuando, según indican
las leyes, se celebrará la ceremonia de investidura ante el Poder
Legislativo.
Calderón y Fox afirman que no hay ninguna duda de que ambos estarán
presentes en la sede del Legislativo para cumplir con la formalidad, a la
que asistirán varios jefes de Estado extranjeros.
El lunes o martes de la próxima semana, el mandatario electo presentará
al resto de su equipo, los ministros del área política, que deberán
conducir las relaciones con la oposición y los otros poderes del Estado.
También se anunciará el nombre del próximo canciller.
Fuentes cercanas a Calderón indicaron a IPS que es muy probable que el próximo
secretario de Gobernación (Interior) sea otro dirigente del PAN, el ex
gobernador del estado de Jalisco Francisco Ramírez, muy resistido por
organizaciones de derechos humanos y por la oposición, que lo consideran
un represor de mano dura.
Como gobernador de Jalisco, Ramírez ordenó en mayo de 2004 una dura
represión contra cientos de jóvenes que se encontraban en la occidental
ciudad de Guadalajara, en ocasión de la cumbre América Latina y el
Caribe-Unión Europea.
La policía actuó contra los manifestantes, detuvo ilegalmente a 73
personas, torturó al menos a 19 y sometió a otros tratos degradantes a
55, según un exhaustivo informe de la estatal pero independiente Comisión
Nacional de Derechos Humanos.
Ramírez restó entonces importancia a la acusaición y dijo que la
represión fue adecuada.
Calderón afirmó que con su gabinete cumplirá todas sus promesas de
campaña, entre ellas la de "rebasar por la izquierda" al sector
político que, con López Obrador a la cabeza, asumió como prioridad la
lucha contra la pobreza.
La expresión "rebasar por la izquierda" sugiere que el próximo
gobierno aplicará programas sociales y económicos que se concentrarán
en el abatimiento de la pobreza.
Pero la tarea de Calderón será cuesta arriba, y más si se considera que
llegará a la Presidencia "con un alto déficit" de legitimidad,
pues un sector de la sociedad considera que lo hará como consecuencia de
fraude, señaló a IPS Jorge Chabat, investigador de Centro de Investigación
y Docencia Económicas.
|