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Cartas privadas (111)
Todos somos niños esta noche
Isla Kodiak
24 de Diciembre '06
Querido H:
Este año ha sido el más difícil de toda mi vida, ha logrado
separarme de mi mismo para reencontrarme con mi alma. He conversado con
ella, la he besado, la he acariciado, le he hecho el amor de la manera
más dulce, le he regalado, en fin, mi propia vida. Mi existencia. Ha sido
un año duro, con muchas caídas, pero con muchas más levantadas. La
verdad es que sonrío al pensar que aún tengo tanta fuerza en las
rodillas que me han soportado y ayudado a levantarme resignadas. Estoy muy
agradecido; la vida nos sacia de oportunidades en cada momento de nuestro
día. Nos regala infinitas promesas que con nuestro egoísmo dejamos de
cumplir. La vida es santa.

Imagen: © Laurentis,
por Francisco Sastre
Te escribo sentado frente a mi ventana que da sobre el Golfo de Alaska.
Te diría que al ser las siete de la tarde el sol se va a poner para
bañar mi escritorio de un borgoña dorado, pero no puedo. Aunque no lo
creas se queda oculto por ocho meses de año en esta parte del hemisferio,
llega un momento en que te confundes con tus saludos y optas por decir
"Buenos noches" durante todo el día.
Espero que puedas llegar a venir para julio del año que viene como lo
hemos conversado la última vez que hablamos. ¿Cómo sigue la ciudad Luz
mi querido amigo? No te imaginas como extraño las caminatas junto al río
que teníamos en las frescas noche del último verano que pasé allí.
¡Los libros! Esos amigos fieles e inseparables que uno encuentra y saluda
sobre esos escaparates sobre la explanada parisina. ¿Cómo podría no
extrañarlos? Aquí hay una que otra pequeña librería, pero los precios
son bastantes inaccesibles. Por suerte tuve la precaución de traer mi
biblioteca y aquí está, en mi estudio, como una buena compañera.
Esta es la segunda Navidad que celebro en este lugar, mi isla del fin
de los sueños como la he apodado. No te puedo llegar a describir lo
maravilloso que es salir a caminar por estos prados salvajes que no tienen
fin, los cerros, las montañas, todo frente a un mar que me saluda todos
los días con una furia indomable. Lagos enormes donde puedes pescar
gigantescas truchas, te aseguro que nunca he comido tanto pescado en toda
mi vida.
Pero lo que más me ha llamado la atención en este lugar es la
pacífica convivencia que tienen los lugartenientes con los osos (y
sobretodo con la naturaleza, con todo lo vivo), si de alguien es este
paraíso, es de ellos sin lugar a duda. Mi vecino es un veterinario y a
veces voy a su casa y lo ayudo a trabajar con los osos. Hace seis meses
una hembra murió al dar a luz a dos oseznos. Lo ayudé en el parto.
Desgraciadamente además de la madre murió uno de los cachorros. Imagina
con quien vive el sobreviviente. Hasta ahora he podido dominarlo, pesa
solo ciento sesenta kilogramos y tiene sólo cinco meses de edad. En unos
meses más tendremos que ir a los bosques a encontrarle alguna madre y
dejarlo en libertad. Por el momento se dedica a romper la puerta de mi
cocina pensando que es un juego divertido. Ya la cambié dos veces, creo
que necesita una buena manicura, pero esta isla no es París y te darás
cuenta de que aquí sería un poco difícil encontrarla.
Siempre me es grato recibir noticias tuyas, tus proyectos, tus nuevas
muestras de arte,
tus talleres de pintura. Todo ello solo hace que me sienta excitado y
con ganas de seguir adelante, aquí, desde la distancia.
Desde que he llegado no hago otra cosa que sentarme frente a esta
ventana y de lleno dedicarme a escribir, es bueno tratar de olvidarme del
problema que he tenido durante ya casi cuatro años. No solamente he
tratado de olvidarlo, los problemas no se olvidan, se solucionan. Tu
siempre me has apoyado en esto tanto, y te lo agradezco cada día, mi
querido H.
El haber elegido este lugar para tratar de recomenzar mi lucha ha sido
bueno. No solamente es difícil conseguir aquí lo que me ha matado poco a
poco, durante todos esos años, sino sumergirme en esta soledad me ha
acercado a Dios y mi alma, el conocerte cada día más agranda tu
espíritu. A unas cuadras de mi cabaña se halla un centro de D.A.,
supongo que no soy el único que pensó en este lugar como refugio. Ya
hace dos años que estoy sano (la palabra exacta es "limpio", me
siento limpio, me siento nuevo), no te imaginas cuanto les agradezco a
Dios y a mis ángeles particularmente que sea así. El estar en este lugar
tan apartado, no solo me ha acercado a el, sino que me ha demostrado su
existencia. Dios no es ese ser omnipotente y real al que debemos
pleitesía y obediencia ciega; Dios es un ser maravillosamente noble que
nos regala la vida estando en nuestra vida, compartiendo nuestra vida.
Aunque creo que nosotros mismos somos los dueños de nuestra vida y
decidimos nuestros destinos, tengo absoluta fe en que hay una energía que
nos da ese poder de elección, un poder que emerge de adentro nuestro,
desde lo más profundo de nuestro corazón señalándonos nuestra única
verdad. Solo tenemos que estar en paz con nosotros mismos y confiar en ese
instinto que jamás advertimos. Algunos lo llaman Dios, yo lo llamo
Universo.
Creo que te he comentado en mi última carta que los productores me han
dado un año más como máximo para terminar la ópera. Estoy ya por el
segundo acto donde la heroína se enamora perdidamente del capitán, por
supuesto, ¿de quién otro sino? Estuve conversando con un amigo peruano
que ha sido tan amable en ofrecerme su casa en Cuzco para terminarla.
Imagínate poder terminar mi obra sentado sobre esas majestuosas montañas
del Machu Pichu. Recuerdo que fue una experiencia maravillosa mi viaje a
esa tierra llena de magia. Te aseguro de que el estar allí te acerca a tu
propia historia, solamente tienes que estirar tu brazo para poder
acariciar la sonrisa de una mañana fresca. Fue en aquella tarde hace
tanto tiempo cuando supe que tenía que escribir esta obra. La gente ya
estaba volviendo a los micros y tuve que esconderme tras una pequeña
muralla para que no me vieran. Sabía que lo que estaba haciendo no era lo
más legal del mundo, por lo menos considerando las normas de turismo de
este lugar. Pero ¿quién no ha hecho algo de esa índole en su vida
alguna vez? ¿Y que tiene de ilegal dormir junto a las estrellas en el
lugar más extraordinario de esta Tierra? El ver un atardecer sentado
sobre el borde de un precipicio de más de seis mil metros de altura
abrazado a tus piernas mientras tu sombra se estira besando al sol te da
mucho para pensar, te lo aseguro. Durante más de una hora y media un
águila sobrevoló en círculos mi pequeño campamento contándome su
historia en cada chillido que retumbaba hasta el infinito sobre esos
valles sin fondo. Estoy realmente muy entusiasmado y contento con este
tema. Te prometo que vas a ser el primero en leerla, te la llevaré
personalmente.
Esta noche es Noche Buena y aquí estoy con la grabación original del
musical "Dreamgirls" en un casette, pero no de la que se acaba
de estrenar sino de la obra original de año '80. No sé si estas chicas
serían un sueño o no, pero te aseguro de que la música lo es. Te
enviaré una grabación en cuanto la haga. Pensé que sería una película
de Hollywood más, pero con remordimiento me quedé muy sorprendido.
Es fantástica, realmente una de esas películas que te llenan de
inspiración y ganas de seguir luchando. La gente aplaudía en el cine, no
había visto esa reacción en mucho tiempo. La principal protagonista es
una cantante de color. Ella en la vida real había sido descalificada de
un concurso televisivo el año pasado por estar subida de peso y no
acatarse a los cánones de este régimen demócrata (me refiero al país
por supuesto), ya sabes que la hipocresía reina no solo en los países
del Tercer Mundo. De todas maneras, ella es ahora la estrella de esta
película y no únicamente está cubierta de contratos sino de millones
también.
Este ha sido un invierno bastante fuerte y eso que solamente estamos en
la mitad; pero estar escribiendo durante horas junto a una chimenea es uno
de los placeres más grandes y lo aprovecho con todas mis ganas.
Hoy a las doce de la noche todos los habitantes salen a las puertas de
sus casas y tocan campanillas y se saludan con sus vecinos. Es algo muy
emocionante y conmovedor. Este lugar es sumamente amistoso. Todos se
ayudan y en general se conocen, aunque ya sabes: "Pueblo chico
infierno grande" pero aún no he tenido ninguna mala experiencia, ya
veremos. Desde que he llegado aquí la gente me ha hecho sentir como en
casa, como si hubiera vivido aquí toda mi vida. Hace días que se siente
en el aire algo muy especial.
Aquí celebran la navidad de una manera diferente a la del gran
continente, como le dicen. Se puede respirar ese misticismo que vivíamos
de niños, ese misterio que hacía que esa temporada se vistiera de
colores rojos y blancos y oliera a turrones tibios de almendras. Me parece
interesante lo que me comentas en tu saludo de Navidad. Me deseas una
santa Navidad. Por Santidad, me dices que comprendes: "una
conformidad total y absoluta con la voluntad de Dios". La santidad es
un estado de nuestra alma, de bienestar, de simpleza, siempre la he
imaginado así. Como el saludo de un niño que te ve y se acerca corriendo
a abrazar tu pierna; sin miedos ni desconfianzas, un saludo santo, puro,
inocente. No creo en políticas y mezclarla con Dios, sería caer en una.
Creo que nuestra voluntad es importante, lo difícil es hacerla importante
y santa. En todo caso Dios, no sería un santo; la perfección universal y
astral no lleva títulos históricos. Nosotros somos y formamos parte de
esa historia manchada con nuestras huellas, somos por ende honorarios de
ese titulo (a veces). Creo que al desearnos una santa Navidad nos
acercamos en un y más noble mejor estado a recibirlo, un encuentro con
una verdadera realidad., con nosotros mismos. La de realidad de estar
vivos y poder apreciar esa vida que es santa.
Como siempre, te deseo lo mejor, mi querido H.
Especialmente hoy una feliz y santa Navidad.
F.S.
Dallas 31 Dic. '06
www.casabal.com
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